miércoles, 29 de febrero de 2012

Justa y necesaria (ésta sí)

I

Según un informe del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) subtitulado "Una medida vital e imprescindible para superar la crisis", en el que se proporcionan datos tanto producto de los análisis de ese Sindicato como de otras fuentes solventes, la erradicación total de la economía sumergida en este país habría supuesto, en 2009, el aumento del PIB de España en unos 200.000 millones de euros: en este país hay un volumen del 21,5% de su PIB en economía sumergida, según FUNCAS. Dicho de otro modo: si se redujera el fraude fiscal en sólo 10 puntos (a niveles de los países avanzados de nuestro entorno), ello permitiría ingresar anualmente al Estado 38.500 millones de euros más que en la actualidad.
Dado que parece resultar imposible alcanzar los 40.000 millones de euros que supondría alcanzar los objetivos de déficit comprometidos -y ello recurriendo a injustos y drásticos recortes en servicios públicos, entre otras medidas- y dado que está demostrado de los recursos invertidos en la lucha contra el fraude fiscal se obtiene un beneficio del veinte por uno (la Agencia Tributaria se financia con un 5% de su recaudación bruta), ¿no sería una medida justa y necesaria -ésta sí-, que el Estado se dedicara de forma prioritaria a la lucha contra el fraude fiscal, destinando a ello todos los recursos posibles?


II

Con la reciente subida del IRPF, el 80% de ella recaerá sobre pensionistas y trabajadores cuando, como alternativa, subir el impuesto de sociedades del 30% al 35% sólo a grandes empresas -aquellas cuyos beneficios superan el millón de euros- supondría una recaudación cercana a los 14.000 millones de euros; es por ello una hipócrita gracia  del presidente del gobierno apelar a la solidaridad y esfuerzo de todos cuando prepara el escenario de futuros ajustes.
Es sabido también que dados los niveles de fraude fiscal y economía sumergida en ésta país, estimada entre un 20% y un 25% del PIB, con sólo reducirlo un 10% y situarlo en los niveles de países avanzados de nuestro entorno, la Administración podría recaudar 38.500 millones de euros adicionales cada año; tampoco oímos que el presidente haya considerado esta alternativa, ni siquiera a medio o largo plazo: debemos vivir en mundos paralelos que, desgraciadamente, se unen en la parte intermedia del embudo, el de la famosa Ley de ese nombre.

lunes, 27 de febrero de 2012

Ná es eterno

Cuando en 1989 cayó el muro de Berlín, muchos no entendimos el gesto ausente y la sonrisa triste común en trabajadores de una cierta edad; lo atribuimos a la nostalgia de tiempos pasados, a la idealización de un sistema socialista que, finalmente, se había mostrado incapaz de responder a las necesidades de individuos que vivían en el primer mundo y en el siglo XX: el capitalismo y la sociedad habían llegado en occidente a un punto de entendimiento definitivo mediante el reparto de los beneficios entre uno y otra con la creación del estado del bienestar, el modelo socio-económico con futuro, el modelo posible.
Lo que no entendíamos ni esos trabajadores nos explicaban -seguramente por cansancio- era su sospecha cierta de que al dejar de existir un contrapoder, una alternativa al capitalismo absoluto, un nuevo retroceso para los intereses de la mayoría de la Humanidad sería el resultado seguro del nuevo reparto el poder en el mundo. En poco más de veinte años, el peso de ese péndulo histórico ha desmontado conquistas sociales que costaron muchos esfuerzos, padecimientos y muertes. Ha resultado que el histórico acuerdo entre el capitalismo y la sociedad era puramente coyuntural: una lección que aquellos que contemplaron con escepticismo la caída del muro comprendieron que sólo podía entenderse si se aprendía en carne propia, como el dolor y muchas otras experiencias humanas. De ahí su gesto de tristeza, cansancio y abandono ante el eterno retorno.  

Luna que brillas los mares, los mares oscuros, ¡ay, Luna!, ¿tu no estás cansá de girar al mismo mundo? cantaba Camarón.

viernes, 24 de febrero de 2012

Decálogos

A diferencia de los diez mandamientos que Yahvé le entregó a Moisés, el decálogo contra los desahucios que está preparando el ministro de Economía y Competitividad parece que no pretende ser de obligado cumplimiento, sino más bien un Código de Buenas Prácticas, es decir, unos consejos a las entidades bancarias que les permitan dar a conocer su gran corazón y su ecuménica caridad para con la ciudadanía.
Desde luego, cada vez es más escandalosa esta asimetría en el reparto de obligaciones entre empresarios y trabajadores, entre bancos e hipotecados, entre defraudadores y defraudados, en definitiva, entre poseedores y poseídos -literalmente- en esta crisis que sirve de justificación y cobertura para ahondar en las injusticias y las desigualdades, por clamorosas que sean; habrá que recordarlo nuevamente: no se trata de caridad, si no de justicia.
Cuando Moisés bajó el monte tan ufano con las recién escritas leyes, comprobó que, en su ausencia, habían sustituido a Dios por un becerro de oro, por lo que, colérico, arrojó -y rompió- las tablas y quemó la estatua del becerro. De momento y por simple precaución, que el señor de Guindos no grabe su decálogo en piedra, bastante será que, en este caso, no sea la ciudadanía la que monte en cólera y se lo arroje a la cabeza. Y sin esperar a leer la letra pequeña.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Un ministro ciego (pero divino)

 I

Para el ministro de Educación, Cultura y Deporte, el señor Wert, que los investigadores españoles tengan que emigrar para ejercer su profesión no es algo negativo; opina que podrán volver en el futuro, cuando haya recursos suficientes y que, en todo caso, es una de las mejores cosas que pueden hacer en su carrera científica.
Empezando por el final, podríamos decir  que no es que sea una de las mejores cosas que pueden hacer, si no prácticamente la única, salvo que opten por abandonar definitivamente aquello para lo que se han formado y para lo que el Estado ha invertido considerables recursos, que otros aprovecharán. Respecto a lo de volver en el futuro, cuando haya recursos ¿no es evidente que ellos son unos de nuestros principales recursos?¿por que razón deberían volver salvo para hacer turismo, que es para lo único que servirá este país sin ellos?. Finalizando por el principio, y para resumir, claro que es algo negativo; del titular de prensa "Wert no ve negativa la fuga de investigadores españoles", bastarían las tres primeras palabras.


II

El señor ministro de Educación, Cultura y Deporte, es una figura representativa del nivel esperable de los integrantes del actual gobierno del PP; en el poco tiempo que lleva ejerciendo su cargo, ha sido capaz de engarzar -casi diariamente- una serie de "perlas" en un collar tan largo como el de una cupletista, por lo que recuerdo únicamente las últimas: su opinión sobre los investigadores españoles que se ven obligados a emigrar de este país para desarrollar su carrera científica y su opinión sobre las manifestaciones de los estudiantes en Valencia; cual si de un personaje orwelliano -de 1984-  se tratara, parece más un antiministro que un ministro, procurando siempre ningunear u ofender a aquellos ciudadanos cuya atención y servicio están -al menos teóricamente- entre los objetivos de su Ministerio. Parece que los ministros "independientes" son los que más méritos tienen que hacer para asegurar su cargo.
Su actuación parece sólo explicable porque, a sus ojos, la victoria del PP en las últimas elecciones generales se produjo, "no sólo por mayoría absoluta, sino por mayoría universal". Que yo creo que siendo Ministro de Educación, lo menos que podríamos esperar de él es que conociera el significado de las palabras que emplea: ninguna de las acepciones del adjetivo universal es aplicable a lo sucedido en las pasadas elecciones generales, ni las mayorías, aunque sean absolutas, sirven para ignorar de los derechos de los ciudadanos que supuestamente no contribuyeron a la "universalidad" del voto al PP. Ya sólo nos falta oír que, así como Franco era Caudillo, el señor Wert es Ministro "por la Gracia de Dios", y no es descartable: parece un milagro que este señor lo sea.

Mesura

Así pues, el presidente del gobierno ha solicitado de los españoles serenidad, responsabilidad, mesura y -no podía faltar la sal de todas sus recetas- sentido común; una especie de mezcla de conductas zen y tao, pero a la española. Y lo ha solicitado no por acomodar el camino de la felicidad que nos prometió a la ausencia de bienes materiales que es más que evidente en la actualidad para la mayoría, si no porque no debemos "dar esa imagen" fuera de España, "que no es la de nuestro país", lo cual me ha sonado, sin remedio, a ese "guardar las apariencias" tan propio de los usos y costumbres del paisanaje de este país, tan habituado a históricas carencias de todo tipo; algo así como pobres pero honrados o, más bien, jodidos pero contentos. Que no se sepa que aquí también la presión está subiendo por momentos: mesura y serenidad, o por lo menos que lo parezca.

martes, 21 de febrero de 2012

Violencia

El elemento fundamental en la violencia es el daño, ya sea físico o moral y, por tanto, tan violentas son las agresiones físicas como las morales, tan violento como un golpe o un porrazo son la humillación, la exclusión, la amenaza o la extorsión, aunque con frecuencia se habla de violencia reduciéndola únicamente a su variante física. Así, el presidente de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra, ha acusado a los estudiantes de desarrollar "violentas manifestaciones" con la intención de "desvirtuar y desestabilizar el Estado de Derecho". Nada menos.
Le podría enumerar al señor Fabra bastantes de los derechos que recoge nuestra Constitución como fundamentales para los ciudadanos de este país -al trabajo, a la educación y a la vivienda, por ejemplo- que son perpetuamente violentados -cuando no ignorados- por nuestro "Estado de Derecho". Le podría igualmente recordar a él y a los responsables de cualquier ejecutivo de este país, la sistemática violencia ejercida contra el derecho de la ciudadanía a disponer de servicios públicos de calidad y que últimamente se cuestiona de todas las formas posibles con la  excusa de la situación económica y la crisis mundial. Y protestar contra esa violencia era, en definitiva, el motivo de la manifestación de los estudiantes.
Lo asombroso es comprobar como el manoseado concepto de Estado de Derecho, que debería ser, ante todo, garante de los derechos de los ciudadanos, puede acabar pervertido al acabar justificando también la violencia física contra quienes protestan por la violencia inicial del propio Estado contra esos derechos. ¿Quien es responsable de esa doble violencia?

lunes, 20 de febrero de 2012

Una modesta (y actualizada) proposición

Jonathan Swift fué un escritor irlandés cuya obra más conocida es Los viajes de Gulliver, que cultivó con maestría la sátira, especialmente la denominada "sátira augusta", genero literario cuya cumbre se da en la Inglaterra del siglo XVIII y con Swift como uno de sus representantes principales. En su breve ensayo Una modesta proposición se describe un método -con todo lujo de cálculos pormenorizados para demostrar la viabilidad del proyecto- para erradicar la pobreza en la Irlanda de su tiempo: cebar bebés con destino al consumo humano. Escribe Swift: "Concedo que este manjar resultará algo costoso y será, por lo tanto, muy apropiado para terratenientes, quienes, como ya han devorado a la mayoría de los padres, parecen acreditar los mejores derechos sobre los hijos".
A la vez que la reforma laboral, creo que una aplicación actualizada de la modesta proposición de Swift sería muy beneficiosa para este país, teniendo entre sus indudables consecuencias acabar radicalmente con el paro juvenil en primer lugar, y posteriormente con todo el paro, a la vez que serviría para abaratar los servicios públicos -educación, sanidad, etc.- y para equilibrar el déficit público mediante la exportación de carne de primera calidad.
Eso sí, los efectos sobre el paro comenzarían a apreciarse dentro de veinte años aproximadamente, coincidiendo en el tiempo con los de la reforma laboral prometidos por el señor Rajoy.

Justa y necesaria

Agotándosele ya los adjetivos sobre la reforma laboral, Mariano Rajoy ha insistido en defenderla diciendo de ella -con un cierto aire litúrgico- que es "justa y necesaria". 
Podríamos discutir -y bastante- sobre su necesidad, pero desde luego, lo que puede resultar hasta ofensivo es calificarla de justa. Según la clásica definición del jurista Ulpiano "la justicia es la constante y perpetua voluntad de conceder a cada uno su derecho", una norma que restringe de forma evidente los derechos de todos los trabajadores no puede, de ningún modo, pasar por justa para ellos, especialmente refiriéndonos a la justicia distributiva. 
Espero que, a continuación, no se le ocurra al señor Rajoy decir que es nuestro deber y salvación darle gracias por ella.

domingo, 19 de febrero de 2012

De nuevo, Islandia

Islandia, país que ha sido uno de los pocos en castigar realmente a los  banqueros -rechazando rescatar a los bancos- y políticos culpables de la crisis, así como de mostrar un camino alternativo para salir de ella que no pasa por que la paguen los ciudadanos que no la generaron, cerrará el 2011 con un crecimiento del 2,1%, en 2012 se prevé que el crecimiento sea del 1,5% -que triplica el previsto para la zona euro- y para 2013 el crecimiento previsto es del 2,7%. Para decirlo todo, los analistas aseguran que la economía islandesa sigue mostrando síntomas de desequilibrio, pero ese país ha vuelto a generar empleo y su deuda pública ha ido disminuyendo progresivamente. 
Los ciudadanos islandeses tomaron su propia senda en 2008, utilizando la crisis como oportunidad para clarificar y mejorar su autogobierno y el control financiero por parte de los responsables políticos; es evidente que dicha senda ha sido mayoritariamente silenciada e ignorada en Europa.

jueves, 16 de febrero de 2012

No es suficiente

Pues no, no parece suficiente. Para el presidente de CEOE, el señor Rosell, aunque con la aprobada Reforma Laboral por fin "el Gobierno ha cogido el toro por los cuernos" -cual bravo forçado portugués- que nadie crea que la reforma "es un traje a medida de los empresarios" y que quede claro: aunque no protestan contra ella por "patriotismo", opina que hay que "reformar la ley lo más rápidamente posible", para restringir -entre otras cosas- el derecho de huelga. Y, en cuanto al empleo, que parecía ser el objetivo principal de la ley, el señor Rosell opina que para después; ¿cuando?, en el futuro. Para ser más exactos, hoy no, mañana, que diría José Mota.
Así pues el millón de emprendedores que nos prometió el señor González Pons se han debido quedar con un palmo de narices y habrán soltado un ¡¡¡uuuyyyy!!!, por lo cerca que ha estado el balón de entrar en la meta y, en todo caso, esperando resignados la próxima Reforma Laboral cuando, ya formalmente, se legalice la reimplantación de la esclavitud.
Entre tanto, el presidente del Gobierno nos informa de que la aprobada Reforma Laboral "quita mucho poder" a la patronal; así de gracioso es este presidente, sobre todo cuando no lo pretende: ¿para que necesitan los empresarios el poder para hacer lo que otros hacen por ellos?

miércoles, 15 de febrero de 2012

Igualdad ante la Ley

Como suele ser habitual en quienes viven ejerciendo una portavocía, es fácil -y humano- no acertar siempre. Hay quien inteligentemente acepta esta realidad y quien, por el contrario, se rebela contra ella. En éste último caso, tras las declaraciones suelen venir las explicaciones, aclaraciones y, sobre todo, lamentar las interpretaciones erróneas achacables -preferentemente- a los destinatarios de las declaraciones más que el reconocimiento de los errores propios, de fondo o de forma. En definitiva, el "sostenella y no enmendalla".
Así, la portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Gabriela Bravo, ha lamentado las "interpretaciones erróneas" de sus palabras respecto al juicio de Iñaki Urdangarín, matizando que se refería a las decisiones que adopta el juez en función de las distintas circunstancias. Parece obvio que las circunstancias son y serán siempre distintas en cada caso, y que, naturalmente, la repercusión mediática será proporcional a la relevancia del imputado, pero eso debería ser algo ajeno a la propia función judicial que habría de centrarse en asegurar el principio de igualdad de todos los ciudadanos ante la Ley, y después aplicarla.
Naturalmente que los medios de comunicación atenderán  más al juicio del Duque de Palma -como al de cualquier otra figura pública- que al de un ciudadano común, pero digamos que, en este caso concreto,  eso "va en el sueldo" por el plus de ejemplaridad que debería ser exigible a alguien perteneciente -sea cual sea el grado- a la Casa Real. Y que no por ello ha de ser objeto de un trato de favor respecto a otros imputados en iguales circunstancias, si no, precisamente, todo lo contrario: eso sí sería procurar la igualdad de todos ante la Ley.

Intentando

El presidente de CEOE, Juan Rosell, opina -y habrá que tomar su opinión tanto en lo que vale como en lo que significa- que la aprobada Reforma Laboral  "no va a crear empleo por decreto" -eso no lo esperaba nadie- pero sí que va a "intentar oxigenar, clarificar el mercado laboral en España para intentar posteriormente, después de un periodo sin crear empleo, intentarlo en el futuro".
A ver si finalmente -debe ser difícil precisar para cuando será esto- al tercer intento vá la vencida, aunque no sé si para entonces -ya todo clarificado- nos quedará oxígeno. Y si no, pues una nueva Reforma Laboral, y a seguir intentando.

martes, 14 de febrero de 2012

Formando opinión

No hay más que echar un vistazo a la prensa -impresa o digital- para darnos cuenta de cuan débil es una opinión sin formar: nada es lo que parece;  justo a lado de las declaraciones de la tenista Sanchez-Vicario asegurando que sus padres la anularon -y la engañaron-, podemos leer que Bruselas sospecha que Rajoy infló los datos del déficit de 2011, a lo que Moncloa ha respondido con rapidez, negando categóricamente que haya retocado esos datos. 
A mí ya se me hace difícil suponer que las idílicas sonrisas de la familia Sánchez-Vicario fueran tan falsas como el cartón, para a continuación enterarme de que una ciudad famosa por sus bombones y por recoger antes de las 22:00 a sus ciudadanos haya tenido la capacidad de descubrir que Rajoy estaba ejercitándose como trilero con tan poca habilidad, y peor: que el palacete madrileño residencia del presidente del Gobierno niegue haber retocado unos datos contables.
Y eso leyendo sólo los titulares, que si leemos la letra pequeña, la cosa se complica aún y es más desconcertante.

Gurtelandia

Gurtelandia, un país de cuento de hadas y piratas, donde los delincuentes se convertían en justicieros y, con revuelo de togas y sotanas, obispos y magistrados regresaban ufanos a los viejos tiempos. Así describe Martín Girard -Gonzalo Suárez, supongo- un país que no se si alguien reconocerá o le sonará de algo. En este imaginario -pero tan cercano- país, notamos la ausencia -algo es algo, pensamos al pronto- de espadones y caballos de Pavía. Pero bien mirado tampoco es para alegrarse: así como Clausewitz aseguraba que la guerra es la continuación de la política por otros medios, igualmente podíamos afirmar a la inversa que el capitalismo es la continuación de la piratería por otros medios; ya no es necesario utilizar cipayos que siempre dejan la Historia un poco manchada de sangre y excrementos. En fin, lo adecuado a los tiempos y a un país en el que siempre es Carnaval y en el que barbies judiciales nos explican que eso de la justicia igual para todos también es relativo.

lunes, 13 de febrero de 2012

Esfuerzos y premisas

El señor de Guindos, vigente ministro de Economía -y Competitividad, que luce mucho- , afirma que "el compromiso del Gobierno con el ajuste presupuestario es enorme" y que el Ejecutivo de Rajoy va a ofrecer "más esfuerzo del que se había comprometido el anterior Gobierno, que estaba basado en premisas falaces". Enorme esfuerzo del gobierno actual,  falaces premisas, las del gobierno anterior; parece que los adjetivos también están de rebajas. 
Continúa el señor de Guindos informándonos que el gobierno actual se basa en premisas reales, aunque, sin embargo, se ha negado  a "entrar en cifras concretas" hasta ver "qué nos dice Bruselas". O sea, a ver que le parecen los esfuerzos y las premisas del gobierno de Rajoy a "frau Merkel", para poder hacer las cuentas definitivas. Aunque él, arriesgando, ya nos ha dado su opinión, que no está de ministro sin motivos, esforzándose a tope -aunque sean otros los que suden- y clasificando premisas.

Grecia, Ελλάδα

El primer ministro griego, el tecnócrata Lukas Papademos, ha manifestado que “vandalismo, violencia y destrucción no tienen lugar en un país democrático y no serán tolerados”. 
No sé que medidas tendrá pensadas un primer ministro que ocupa su puesto por procedimientos nada democráticos para evitar el vandalismo financiero, la violencia contra los derechos de los ciudadanos y la destrucción de un incipiente estado del bienestar. A ver con qué nos sorprende.

 http://elpais.com/elpais/2012/02/16/opinion/1329412906_978145.html

Ο Έλληνας Πρωθυπουργός, ο Λουκάς Παπαδήμος τεχνοκράτης, είπε ότι "χουλιγκανισμό, τη βία και την καταστροφή δεν έχουν καμία θέση σε μια δημοκρατική χώρα και δεν θα γίνει ανεκτή".  
Δεν ξέρω τι μέτρα είχαν ως αποτέλεσμα έναν πρωθυπουργό ο οποίος παίρνει τη θέση του με δημοκρατικές διαδικασίες για να αποφευχθεί ενδεχόμενη χρηματοπιστωτική βανδαλισμούς, βία κατά των δικαιωμάτων των πολιτών και την καταστροφή μιας αναδυόμενης κράτους πρόνοιας. Για να δούμε τι εκπλήξεις μας.

jueves, 9 de febrero de 2012

La felicidad (de nuevo)

Han transcurrido pocos meses desde que el señor Rajoy prometiera "devolver la felicidad" a los españoles. Todo apunta a que "está trabajando en ello" como decía con acento pseudo-texano el ex-presidente Aznar, y para conseguirlo, nos va enterando por su boca -aunque a veces indirectamente- que muy probablemente gocemos de una huelga general, que el paro seguirá creciendo, que la situación del mercado laboral y de las cuentas del Estado es crítica, que se prevé un "crecimiento negativo" -aunque puede que finalmente sea un decrecimiento positivo- de nuestra economía y que él, personalmente, "vive en el lío"; vamos, que no sabemos donde mirar para no reírnos y desbordar nuestra felicidad.
Va a tener razón Oscar Wilde cuando decía que nada envejece tanto como la felicidad. Y tan deprisa, podríamos añadir. Aunque para la situación actual, estoy más con Freud, que creía que existen dos maneras de ser feliz en esta vida: una es hacerse el idiota y la otra serlo; no creo que nuestros gobernantes estén muy interesados en saber a cual de las dos categorías pertenecemos. Y así todos contentos, si no felices.


La reforma laboral

Para el presidente del Gobierno, la reforma laboral que tiene previsto aprobar será "amplia, profunda y equilibrada"; para su ministra del ramo, Fátima Báñez, será "completa, equilibrada y útil".
Puesto que los adjetivos son gratis no había ninguna necesidad de repetir lo del equilibrio que, por cierto, no tengo ni idea a que se referirá, así como la utilidad: parece que países como Irlanda con una legislación laboral de las más permisivas -con los empresarios- es uno de los que más empleo ha destruido en los últimos tiempos; abaratamiento del salario (y del despido) y creación de empleo es una correlación indemostrada y, según el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz y su teoría de los denominados salarios de eficiencia, indemostrable. 
Para la secretaria general del PP -supongo por que por aquello de ser manchega- la reforma laboral "no va a ser el bálsamo de Fierabrás". Y casi mejor que sea así, porque como ya casi no quedan caballeros andantes, sus consecuencias en nosotros solo serían las que ya padeció Sancho: un repentino efecto laxante. Pase que con la prevista reforma laboral no nos aseguren la comida, pero que, al menos, no nos saquen del cuerpo lo poco que nos queda para resistir un rato.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Funcionarios contagiosos

Una homilía -o sermón- es, según el diccionario, un "razonamiento o plática que se hace para explicar al pueblo las materias de religión". Para el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, como buen fundamentalista, todo es religión, y en una homilía suya de 2009 ya se pronunció contra el aborto al que denominó "genocidio silencioso", comparando a los profesionales sanitarios que aplicaran la vigente ley del aborto con oficiales y guardias de los campos de concentración nazis.
Este año, en otra homilía, ha querido dar una lección socio-económica -aunque no sé si muy cristiana- y ha cargado contra la cultura de "pueblo subsidiado" y contra...¡los empleados públicos!, ya que, a su juicio, desear ser funcionario "es una enfermedad social". Añadido al pesado fardo de tópicos ya existente sobre los funcionarios públicos -fundamentalmente seres privilegiados que gozan de un puesto de trabajo fijo  y que deben estar prontos a todo tipo de penitencias por semejante pecado- ahora, además, parece que deben arrastrar el estigma de ser "enfermos sociales". Ya lo saben médicos, maestros, policías y otros funcionarios: cuidado a quien tocan o a quien tosen.
Aunque pudiera ser que lo que al señor arzobispo le molesta es la cantidad de personas que en este país desearía ser contagiado por tal enfermedad pero, sin embargo, su propia profesión, la de intermediario y portavoz de la divinidad, oráculo reverenciado y guía espiritual de la humanidad, carezca casi por completo de aspirantes a funcionario eclesial, siendo como es -esta sí- una segura canonjía, que de ahí viene la palabra. Y monseñor tiene experiencia directa: desde que fue nombrado para el cargo actual en 2003, la deuda de su diócesis ha pasado de 1,8 a 23 millones de euros. También habría que recordar que éste arzobispo cuenta entre sus logros ser el primer cargo de la jerarquía católica que se sienta en el banquillo de los acusados en la jurisdicción ordinaria por la destitución improcedente de un sacerdote motivada por un asunto relacionado con su enfrentamiento con Caja Sur, por temas monetarios.
En todo caso, y si fuera cierto que Dios escribe derecho con renglones torcidos, seguramente un porcentaje de los abortos ocurridos en este país lo habrá sido de nonatos funcionarios: que lo vea así el señor arzobispo.

lunes, 6 de febrero de 2012

Los cambios

Cambiar y cambio son dos de las palabras de mayor éxito entre la clase política. Hasta sin precisar que es lo que implica el cambio -Mariano Rajoy afirmaba en la campaña electoral que le ha llevado al poder que España necesita otra cosa, sin más- el cambio parece llevar implícito el poderío mágico de lo distinto: puesto que lo actual no funciona, cambiemos, parece ser la idea; hasta Felipe González ganó sus últimas elecciones en 1993 esgrimiendo el cambio del cambio, que ya es cambiar.
En el reciente congreso del PSOE ambos candidatos a la Secretaría General han defendido el cambio. Concretamente el recién elegido para el cargo, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado que su partido ya está cambiando de óptica y que a partir de mañana mismo les pedirá a sus militantes que cambien también de ritmo y de paso y ha añadido: hasta ahora hemos reflexionado sobre las razones por las que nos dejaron de votar, a partir de mañana debemos reflexionar sobre las razones para que nos vuelvan a votar; que no sé yo si no van a ser muchos cambios a la vez: con gafas nuevas, andando raro y con tanta reflexión es muy posible que acaben mareados.
Tampoco sé si los políticos se habrán parado a pensar que, casi siempre, las distintas posibilidades de cambio sobre la realidad son prácticamente infinitas, pero sólo en una estrecha banda están los cambios convenientes y posibles: cambiar por cambiar -cuando no es sólo un eslógan publicitario- no es garantía de nada; incluso a menudo ocurre que el cambio es a peor, como parece ser el caso de España hoy.
Creo que los ciudadanos agradeceríamos bastante que los partidos y los políticos que los dirigen se responsabilizaran únicamente de procurar llevar a la práctica las ideas y políticas que nominalmente defienden, sin cambios, ni tácticos ni estratégicos. Aunque no sé si será esta es una idea demasiado sencilla y obvia para ser adoptada por sesudos asesores y estrategas políticos, siempre buscando -o asegurando buscar- la solución en el cambio.

viernes, 3 de febrero de 2012

Volviendo al pasado

Durante el franquismo fue "pan y fútbol", que se consideró la necesaria actualización del "pan y circo" de los romanos: los asesores del dictador descubrieron que la lucha de clases podía de algún modo canalizarse en inofensivas discusiones de bar. También parecía responder a una progresiva actualización -más civilizada y mostrable- del tradicional "pan y toros" de esta sangrienta España.
Pues bien, hoy, dentro de una crisis de perspectivas nada esperanzadoras, cuando se nos dice que es necesario un recorte brutal de servicios públicos y subida de impuestos para equilibrar el déficit del Estado, parece que es propósito del actual gobierno “la puesta en valor de los toros como un bien cultural” lo que, traducido, quiere decir que el Estado destinará fondos públicos a la fiesta de los toros.
No estoy en contra de que se celebren fiestas de toros, tampoco del fútbol -con esas increíbles y poco ejemplarizantes retribuciones a sus estrellas- ni de que que cada uno sea fiel de la religión que elija, pero desde luego, lo que no me suliveya, es la idea, puesta en práctica habitualmente, de que yo deba contribuir con mis escasos recursos a financiar actividades que son -o deberían ser- totalmente privadas y particulares; es decir que en ningún caso deberían ser financiadas con fondos públicos.
“En Catalunya no habrá más toros, a no ser que vengan con la Legión” le espetó Joan Tardà, de ERC, al ministro del ramo taurómaco -entre otras competencias- José Ignacio Wert, que al oírle se quedó con cara de póker y como sopesando esa posibilidad. Que todo podría ser; no sé a que año llegaremos en esta acelerada vuelta al pasado.

jueves, 2 de febrero de 2012

Líos

Parece que nada más recibirlo, Mariano Rajoy le espetó a Artur Mas "vivo en el lío", a lo que Mas le respondió  "yo también, yo también". De lo que vamos conociendo al presidente del Gobierno en estas intimidades coloquiales, supongo que se referiría a la confusión, desorden o embrollo que le supone su flamante cargo y que, muy probablemente, no le permita una lectura sosegada de la prensa deportiva como sería su deseo. Que no creo que se refiriera -por muy campechano que sea- al lío como amancebamiento, esto es, al trato sexual habitual fuera de las normas establecidas, pero a nivel político, naturalmente. Mas, en todo caso, estuvido rápido de reflejos, por si acaso. O quizá es que no quiso confesar estar menos liado: estar muy liado es simpre un nivel de status para un ejecutivo. Otra cosa es que sepan resolverlos.

Un detalle


La Iglesia católica en este país recibe anualmente del Estado -por distintos conceptos y exenciones- una cantidad superior a los 10.000 millones de euros; quiere ésto decir que cada ciudadano español -no importa a estos efectos que sea ateo, agnóstico o creyente en otros credos- aporta anualmente unos 200 euros a la Iglesia católica. Concretamente, una de las partidas, la asignada al mantenimiento del patrimonio artístico propiedad de la Iglesia católica, es de unos 500 millones de euros, o sea que de los 200 euros mencionados, unos 10 lo son por este concepto. 
Si esto  es así -y sin posiblidad de que yo pueda negarme a tales aportaciones involuntarias en la declaración de la renta- me gustaría que la Iglesia católica, al menos, me remitiera un bono de 10 euros con el fin de que de él se me dedujera la entrada para la visita de edificios religiosos en cualquier punto de España, ya que se ha convertido en práctica general cobrar por tales visitas. Y no es que me fuera a servir de mucho, dados los precios en que la Iglesia tasa el acceso a la contemplación de sus tesoros, pero al menos sería un detalle, en estos tiempos de crisis.

El dolor de un banquero

Pese a que los beneficios declarados del Grupo Santander han supuesto en 2011 más de 5.000 millones de euros, el señor Botín estima que los políticos "han hecho las cosas mal" y que "es necesaria cuanto antes una reforma laboral profunda y de calado". Ha añadido que los pasos que está dando el nuevo gobierno español son muy positivos y que aunque "son medidas muy dolorosas en el corto plazo", son "imprescindibles para el futuro".
Sabemos que el dolor es -como muchas de las experiencias humanas- intransmisible, el dolor no se puede explicar y su comprensión real es imposible hasta que se llega a la ingrata situación de su padecimiento. Muchos ciudadanos de este país agradecerían al señor Botín que no hablara de lo que no entiende, por no haberlo padecido: ni se imagina ese dolor. Y no parece que sea mucho pedir cuando él mismo reconoce que el gobierno ya está trabajando para mejorar el futuro, al menos el suyo: el balance de resultados del Grupo Santander.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Lo que piensa el presidente

Con un garboso braceo -se nota que hizo el servicio militar- se pasea el flamante presidente del gobierno de España por Europa y, para hacer amigos y romper el hielo -finlandés, por ejemplo-  va comentando que la reforma laboral que tiene en mente le -nos, creo- va a costar una huelga general: cuan negros deben ser sus pensamientos. Y como Jyrki Katainen asentía sin mucho entusiasmo, Rajoy le comentó al primer ministro holandés que "ahora viene lo más duro" porque "nos dejan una herencia muy complicada", ante lo que el holandés puso también cara de circunstancias.
Debería recordar nuestro dicharachero presidente que con otro tipo de herencia hubiera tenido escasas o nulas posibilidades de llegar a la presidencia del gobierno para  decir cosas tan interesantes a mandatarios europeos, cosas de las que -gracias a los medios- nos hemos podido enterar los españoles a los que, simplemente por respeto debido, debería informar de sus intenciones antes que a nadie.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/piensa/presidente/elpepuopi/20120201elpepiopi_9/Tes
  

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