sábado, 24 de marzo de 2018

Poder y deber, de nuevo.

Poder y deber son dos verbos, dos palabras, cuyo significado confundimos de forma habitual; nos referimos a algo indebido -moral o legalmente- como algo que no se puede hacer, cuando en realidad, comprobamos a diario que poder sí se puede: los ladrones pueden seguir robando, muchos políticos pueden seguir mintiendo, etc.. Y que tras haber podido, tengan que responder ante la justicia -la legal, específicamente-  de lo indebido de sus actos, dependerá de muchos factores, el principal, su status (su poder fáctico y económico); eso si hablamos de la justicia que debería inspirar todas las leyes para preservar el bien común, pero que, en muchas ocasiones, resultan estar orientadas mucho más a la defensa de intereses privados y minoritarios  que a la defensa del interés público.
En todo caso, cuando el presidente del gobierno, con su habitual elocuencia, asegura que las pensiones subirán lo que podamos, pero no pueden subir lo que no podamos, está de nuevo confundiendo los verbos -de forma intencionada ésta vez, seguramente- ya que lo que debería decir es que las pensiones subirán lo que debamos, no deben subir lo que no debamos, porque eso es, exactamente, lo que se desprende de nuestro ordenamiento jurídico, comenzando en la mismísima Constitución. Por más que el poder, en éste caso, depende exclusivamente de una voluntad política que prioriza la asignación de recursos a la banca y al gran capital antes que destinarla a los servicios públicos: Sanidad, Educación, pensiones.
Es decir, la decisión de no subir las pensiones de acuerdo a lo que sube el IPC -al menos- no se debe a que no se pueda, si no a que no se quiere o, por decirlo de otro modo, porque quien puede, decide privar de esos recursos debidos a los pensionistas destinándolos, en cambio, a financiar intereses privados. Y afirmar públicamente que no podemos -pluralizando, para más inri- no es más que una burla añadida a la injusticia y al agravio. Podemos, pero no debemos consentirlo.

jueves, 22 de marzo de 2018

Mentiras

He sido víctima de un ataque de un medio de comunicación absolutamente injusto y basado en muchísimas mentiras ha declarado Cristina Cifuentes a raíz de la información desvelada por eldiario.es relativa a las irregularidades de su expediente académico  y que ya ha contestado hoy a la tardía declaración de inocencia de la propia Cifuentes, producida  ayer a última hora. Por cierto, notablemente distintas las varas de medir éste caso -por parte del PP, aún ahora- y los no muy lejanos que afectaron a los dirigentes de Podemos, Errejón y Monedero.
En todo caso, en la frase inicial no queda muy claro quien ha sido -según Cifuentes- injusto, si el ataque o el medio y, sobre todo, si realmente es producto de errores que desgraciadamente ocurren a veces en la transcripción de las notas al sistema informático de la Universidad, porque en ése caso, ¿donde están los documentos originales -que oficial y normativamente han de existir- y desde  los cuales se transcribieron las notas?; porque, a esos efectos, no basta con que tanto el rector, como el director del máster y el profesor de una de las asignaturas hayan realizado declaraciones a los medios; parece que, en éste caso, no va a ser suficiente con hacerse la rubia: una cosa es ser -o hacerse- la tonta y otra mentir.
Es bien sabido que cuestiones semejantes a ésta en otros países se solventan por la vía rápida con la dimisión de quien falsea sus expedientes académicos, pero es sabido igualmente que en España ésto es difícil que ocurra: un país en el que su actual presidente de gobierno miente de forma habitual -no sólo en declaraciones a los medios, también en sedes oficiales, parlamentarias y judiciales- sin que ésto tenga ningún tipo de consecuencia, es un país cuya democracia es puramente nominal y en el cual, por tanto, la corrupción -en sus múltiples facetas- tiene carta blanca.
Y, respecto a esa actitud de manipulación consciente del lenguaje consistente en hilar  mentiras con medias mentiras y alguna que otra obviedad, que para muchos políticos es en la que permanentemente se mueven y sobreviven, cabría recordar la frase de Jean Cocteau: Un vaso medio vacío es también uno medio lleno, pero una mentira a medias, de ningún modo es media verdad.
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P.S.:  María Dolores de Cospedal, actual ministra de Defensa y secretaria general del PP, se ha expresado así en Twitter respecto a éste asunto: No todo vale en política. Las actuaciones de estos días contra @ccifuentes son mezquinas, machistas y miserables. Parece que a algunos les gustaría conseguir lo que no consiguió un accidente de tráfico mortal. Retomando sus palabras de ayer: a seguir todavía con más fuerza; eso es una amiga: capaz de animar hasta a una muerta a seguir con más fuerza contra mezquinos, miserables y machistas.

domingo, 18 de marzo de 2018

Ni caridad, ni justicia (por supuesto)

Creo que es cierto, como menciona Monedero en la entrada de su blog la derecha española: del domund a la xenofobia que, a diferencia de la derecha de antes, caritativa -la derecha siempre prefirió la caridad a la justicia, pese a ser esta última también una virtud cardinal para la iglesia católica,  a los ricos siempre les pareció más cara que la caridad, que es graciable y no tasada- a la derecha actual, más que nunca cristiana de nombre y católica de conveniencia, pero con el becerro de oro en la cúpula de su escala de valores, ya hasta la caridad le parece una costumbre obsoleta y ha pasado a ser, para ella, una práctica anecdótica y/o calculada en función del posible retorno de la inversión como mera propanganda, en un intento de mejorar su imagen, que parece que eso sí lo tienen muy presente los ricos en éste mundo mediático: hay que mantener el mismo guiñol de siempre, ese guiñol que consiste en vestir al lobo de cordero para que las víctimas no se asusten tanto,  pero hoy en digital. Y tal.
Así,  esas fundaciones que blanquean dinero, o esas donaciones de oportunidad cuando menos cuestionable y que yo personalmente -será que soy muy desconfiado- casi siempre veo como producto de intereses ocultos por parte del donante. Y ello -mi desconfianza- derivado del hecho de que no creo que muchos de los pocos riquísmos que acumulan toda la riqueza existente en el planeta -según Oxfam, un 1% de la población acumula más que el 99% restante- tengan presente que jamás podrán llegar a gastar y disfrutar toda su riqueza; seguramente el instinto que les ha llevado a tan inhumana e irracional  acumulación, les incapacite para otras cualidades y para el disfrute de otras recompensas personales realmente humanas.
Y, a esos efectos, es irrelevante que crean -o creamos- en la existencia o no del infierno en la otra vida, lo realmente importante sería dedicarnos a disminuir el número de los que lo padecen en ésta.

miércoles, 14 de marzo de 2018

El futuro de las pensiones

En relación con las pensiones asegura el presidente del gobierno que hay que ser equilibrado -se debe tener a sí mismo por equilibrista consumado- y considerar tanto a los que las perciben como los que las pagan: yo juraría que se está refiriendo a los mismos; aquellos que hoy las perciben es porque en su día pagaron y los que las percibirán -si cambian las actuales políticas al respecto- es porque hoy están pagando; basta ya de asimilar  pensionistas (RAE: personas que tienen derecho a percibir y cobrar una pensión) a pensionados (RAE: que tienen o cobran una pensión (con o sin derecho a ello)).
Hay que aclarar que comenzó su discurso sobre éste tema asegurando que los españoles deben estar tranquilos sobre la viabilidad y futuro de las pensiones en éste país; pues aquí hay un español que está más intranquilo que antes de que comenzara; será -entre otras cosas- porque el señor Rajoy no ha hecho una sola mención al Fondo de Reserva de la Seguridad Social -la hucha de las pensiones- que su Gobierno recibió con 65.000 millones y del que hoy apenas restan 8.000 millones (seguramente, actualizando las cuentas, ya esté en déficit); como mucho ha admitido que sí, que lo ha usado, pero justificándose en que lo ha usado para lo que estaba: si no usamos el fondo de reserva en el peor momento de la crisis económica, ¿cuándo lo vamos a usar? se preguntaba a sí mismo retóricamente; confundiendo usar y consumir. Además de que el señor Rajoy también confunde su imaginación con la realidad queriendo hacernos creer que lo peor de la crisis ya ha pasado, ¿que ocurre cuando un fondo de reserva ya no existe? me podría preguntar yo también a mí mismo, más angustiado que retórico; pues -como le podría informar cualquier militar profesional- lo mismo que a un ejército que se queda sin reservas en la batalla: acercarse de forma cierta al desastre.
Y es muy posible que el señor presidente del gobierno considere que con éste nuevo equilibrio verbal -para salir del paso, como es habitual en él- consistente en prometer algo para no se sabe cuando y, sobre todo, sin precisar cuanto, ha resuelto el problema. Sin darse por enterado de que él mismo -sin retórica- es el problema.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Machismo y capitalismo

Así pues, Inés Arrimadas, no apoyará la huega del próximo 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora, porque -según ella-  está pensada para luchar contra el machismo, pero también contra el capitalismo; está claro que para ella hasta ahí podía llegar la broma; pase hacer cuerpo -con los reparos que eso le debe dar- con mujeres progresistas para aparentar que combate el machismo (que eso parece no tener condraindicaciones políticas inmediatas), pero a mi capitalismo que no me lo toquen, parece querer decir; de hecho, es lo que ha dicho.
Para ella debe ser irrelevante que una de las clases humanas que más sufren las desigualdades que propicia el capitalismo sea -junto con la de las razas inferiores, la de los pobres, la de los ignorantes, etc.- la de las mujeres, a la que impone -directa o indirectamente- un rol subordinado a una omnipotestad patriarcal autocontenida y escalonada; puesto que para el capitalismo no hay límite de pertenencia a más de una de éstas sufrientes clases que conforman la base de la pirámide social, se puede ser simultáneamente mujer, negra (o asiática, o sudamericana), pobre e ignorante, que todo está organizado del tal modo que siempre habrá de ser sometida y controlada -en mayor o menor medida- por un hombre de su propia escala, es decir, por un hombre, negro (o etc.), pobre e ignorante, para que todo quede según el sacrosanto capitalismo ha previsto; es evidente que el machismo es un ingrediente más del cóctel capitalista que se procura que todos bebamos para hacer realidad el plan de una humanidad convenientemente escalonada, con el becerro de oro coronándolo todo; dicho de otro modo: el machismo no es más que una herramienta -auxiliar, pero necesaria- del capitalismo. Y es por eso realmente por lo que la señora Arrimadas -aunque quizá ni ella sea consciente- no apoyará la huelga de mañana: no sólo es que defienda al capitalismo, es que su antimachismo es de cartón, mera pose oportunista. Al igual, por otra parte, que la mayoría del ideario -quizá sea una palabra algo ampulosa para definirlo- de Ciudadanos, que cada vez me recuerda más al Partido Radical de Lerroux en los años 30 del siglo pasado.
Concretamente, a Inés Arrimadas le quitan su perorata monocorde contra el procés en Cataluña y se queda en lo que es: nada.

lunes, 5 de marzo de 2018

Paz, Fuerza y Libertad

Albert Rivera (si fuera torero sería Riverita V ó VI, por lo menos) dice que está girando a la derecha; yo creo que el señor Rivera siempre estuvo ahí donde le colocó el Ibex-35, el giro debe ser cosa de quien lleve el negociado de la estrategia electoral en Ciudadanos: sigue ese partido el clásico patrón de priorizar la ocupación del centro, asimilando ese centro con la mayoría social, donde siguen suponiendo que están los votos que finalmente proporcionan el poder político; quizá estén en lo cierto, aunque yo  creo firmemente  que ese centro social va camino -de forma acelerada- a la desaparición, fruto de las políticas denominadas neoliberales que implican un destrozo calculado de recursos y servicios públicos.
Porque Ciudadanos, que comenzó siendo un partido si es no es ó no se sabe muy bien si será más socialdemócrata que liberal,  hoy, con el apoyo de la plutocracia y el gran capital que entre bambalinas manejan los hilos de éste gran guiñol que muchos ignorantes e/o inocentes denominan democracia, claramente ha delimitado sus fronteras por la izquierda renunciando formalmente a ser socialdemócrata -visto que la relación esfuerzo/rendimiento por ese lado les iba a resultar realmente ruinoso, por increíble- y hace tiempo que -ya declaradamente- quieren ocupar el lugar del corrupto y apolillado PP, ellos, que vienen con el Nuevo Testamento bajo el brazo, para sustituir al Antiguo (con el peligro que seguramente nos supondría a muchos cambiar un colérico Yahvé por la Inquisición). 
En ese contexto hay que situar, como ejemplo, dos síntomas:
1º) La supuesta lucha de Ciudadanos contra la precariedad laboral realmente esconde una vuelta de tuerca más de la actual reforma laboral, esa contrarreforma  que ha instalado la precariedad en gran parte de los trabajadores, aútonomos y falsos autónomos del mercado laboral actual en éste país.
2º) El alejamiento reciente de Ciudadanos del PSOE en Andalucía, donde hasta ahora había sido una oposición cómoda y formal al propio PSOE -igual que lo ha sido al PP en la Comunidad de Madrid- intentando romper el statu quo en Andalucía como ya lo hicieron en Cataluña, para rentabilizar esa ruptura -con el socialismo (eso dicen en el PSOE) en éste caso- a nivel nacional: otro empujón a la reocupación del centro en España.
Sí, de nuevo Orwell y 1984 como inspiración de la estrategia final de Ciudadanos: La guerra es la paz; la libertad es la esclavitud; la ignorancia es la fuerza. Pues eso venden en Ciudadanos: Paz, Fuerza y Libertad. Les regalo el lema.