jueves, 30 de abril de 2015

Mareando la perdiz

Me inclino a pensar que es una táctica predeterminada del PP ante unas elecciones que no les pintan muy bien: sacar temas polémicos y de corto recorrido político pero que enmarañen y generen abundante ruido en los medios de comunicación y en las redes sociales, sobre todo.
El último de estos gazapos -programados a intervalos regulares- ha sido la propuesta -o reflexión sobre su conveniencia- del ministro de Justicia en cuanto a sancionar a los medios de comunicación que publiquen filtraciones de procesos judiciales en curso. Es evidente que aunque sólo fuera por su clara inconstitucionalidad -en éste caso parece que sería complicado proceder a un acuerdo con la oposición para cambiar la Constitución en una tarde- tiene poco de verosímil y mucho de alboroto, sobre todo en los medios, directamente aludidos, que es, ya digo, lo que parece buscarse. El tiempo dedicado a este debate -ahora mismo estéril- es tiempo que se hurta a debatir sobre la corrupción, Bankia, los recortes, el desempleo, los desahucios...cuestiones todas ellas más urgentes.
En fin, lo que de siempre se ha conocido como marear la perdiz; el objetivo del PP debe ser que lleguemos cansados y mareados a un día peligroso: el de la caza...digo, el de la votación.

miércoles, 29 de abril de 2015

Pobres

El presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, ha propuesto eliminar barreras en el mercado laboral y reducir aún más el coste del despido como la mejor manera de incentivar la contratación, pensando lo primero, eso sí, en los propios damnificados: los parados, esos pobrecillos que están en la calle, estarían encantados de tener un marco laboral más flexible; que, al pronto, me ha sonado como a colecta para los pobres negritos del Africa tropical.
Pero la utilización de diminutivos no sólo no hace menos pobres a los desempleados -ni menos pobres o menos negros a los africanos-, antes bien ofende su dignidad, ya tan maltrecha, al considerarles bobos deseando -o aparentando desear, por necesidad- su propia esclavitud. Es más, con las formas de contratación flexible que, con seguridad, el señor Seoane tiene en mente, puede que algunos de los desempleados dejaran de serlo, pero continuarían siendo pobres, no pobrecillos.

lunes, 27 de abril de 2015

Ineptos

Al igual que Mariano Rajoy vá donde le llevan -en sus propias palabras- el alcalde de Valladolid, León de la Riva, excusa su acatamiento de un sentencia de 2008 afirmando que hizo lo que le dijeron que tenía que hacer: es, como Rajoy, un mandao. También ha intentado justificar el largo retraso en el cumplimiento de la sentencia argumentando que él es médico y no abogado. Al llevar veinte años ejerciendo de alcalde -de oído, supongo- afortunadamente tuvo que dejar el ejercicio de  su especialidad en obstetricia y ginecología, que si no, hubiera retenido los partos hasta que los neonatos estuvieran en edad de emigrar a Alemania.
Nunca como ahora la inepcia ha estado tan cotizada en éste país.

La ballesta de Mariló

La balista fué un arma de asedio de origen grecorromano que utilizando la tensión de cuerdas o tendones retorcidos lanzaba piedras y más tarde dardos y jabalinas y que fué desterrada de los escenarios bélicos europeos, a comienzos del siglo XV, por el cañón y la pólvora, como medios más eficaces para derruir fortificaciones. Antes de esa época, y por una evolución inhabitual -lo normal es que si algo funciona, el ser humano se empeñe en hacerlo más grande- la balista inspiró la ballesta, que no por casualidad tiene una denominación tan semejante, ya que los principios de éste arma personal y los de la balista son parecidos. Los proyectiles de una ballesta eran letales, ya que la potencia con que los lanzaba les permitía atravesar incluso las armaduras de la época; tanto fué así que la nobleza logró que la Iglesia apoyara su deseo de prohibirlas bajo pena de excomunión: no podían permitir que cualquier plebeyo armado con una ballesta equilibrara la balanza y derribara de su corcel a todo un caballero acorazado bajo kilos de chapa.
Una ballesta es, en fin, lo que la presentadora televisiva Mariló Montero, señalando en su tableta la imagen de una ballesta medieval nos ha dicho que es como un arco muy moderno. Bueno, casi, la Edad Moderna comienza en el siglo XV; moderno moderno, el arcabuz.

domingo, 26 de abril de 2015

Goytisolo y el premio Cervantes

Citó varias veces Juan Goytisolo a Cervantes en el breve discurso pronunciado al recoger el premio que lleva su nombre; pero no de forma académica, sino para centrarse en ese Cervantes dolorido pero rebelde tan en la línea de su propio personaje, Don Quijote, obligado a alancear injusticias en forma de molinos, más sólidos e indestructibles que verdaderos gigantes. Y citó también, de forma significativa, a varios escritores semejantes a Cervantes en cuanto que malditos, marginados, incomprendidos, aparentemente derrotados -Pessoa, Cernuda, Azaña- seguramente deseando -quizá de forma inconsciente- añadirse él mismo a esa lista de voces necesarias por lúcidas y auténticas, aunque incomoden a veces; tanto más necesarias si incomodan. Con su suave voz y la espalda encorvada por los años, Juan Goytisolo expresó, con claridad y contundencia, que observando la realidad que nos rodea las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo, para finalizar sus palabras afirmando los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia; nadie debe resignarse a ella, ya sean gigantes o molinos.

Hace cien años

Hace exactamente un siglo, un José Ortega y Gasset de treinta y dos años, fundador y primer director de la revista "España" (publicada entre 1915 y 1924) se dirigía desde ella a sus lectores con frases tan directas cómo ésta: El desprestigio radical de todos los aparatos de la vida pública es el hecho soberano, el hecho máximo que envuelve nuestra vida cotidiana. Todos sentimos que esa España oficial dentro de la cual o bajo la cual vivimos no es la España nuestra sino una España de alucionación y de inepcia o bien: esta experiencia de que existe una gran comunidad de gentes gravemente enojadas -toda una España nueva que siente encono contra otra España fermentada, podrida- ha hecho surgir en nosostros la esperanza, para acabar apelando al pueblo soberano: si nuestro pueblo ha perdido su fé en todos los institutos oficiales, hace falta que la cobre en sí mismo.
Dejando a un lado las diferencias entre la terminología de la época y la actual -con evidente ventaja en cuanto a riqueza y precisión en la de Ortega- podríamos pensar en una España hibernando desde 1915, tan aplicables son sus reflexiones a la España de hoy. En fin, que si veinte años no es nada, como dice el tango, cien tampoco parecen gran cosa. Sobre todo en éste país.

jueves, 23 de abril de 2015

Monarquía, República y Democracia


En el período de casi cuarenta años  que el rey Juan Carlos I ha reinado en España (curiosamente un tiempo muy semejante al que estuvo su valedor y casi padrino ejerciendo de dictador), han existido ocho presidentes efectivos -más dos con carácter interino- en la República Federal Alemana. No sería muy aventurado asegurar que la mayoría de la población en éste país no conoce el nombre de ninguno de ellos, ni siquiera el del actual, Joachim Gauck, que ocupa el cargo desde 2012; sólo uno de esos ocho, Richard von Weizsäcker, cumplió los dos mandatos de cinco años que permite la Asamblea Federal Alemana; el anterior al presidente actual, Christian Wulff, dimitió en 2012, a los dos años de ocupar el cargo, al ser investigado por corrupción y tráfico de influencias, aunque dos años más tarde el tribunal que lo juzgó -previo levantamiento de su inmunidad- le absolvió de todos los cargos que incluían, por ejemplo, los 720 euros ofrecidos por un empresario a Wulff para que asisitiera a la célebre  fiesta de la cerveza en Munich. Wulff reconoció haber cometido errores, pero defendió haber actuado siempre dentro de la ley.
Podemos establecer todas las comparaciones que se nos ocurran entre los presidentes alemanes y nuestro rey emérito en ese período y en base sólo a los aspectos concretos mencionados para realizar un test rápido de calidad democrática.

miércoles, 22 de abril de 2015

Ná es etenno, cantaba Camarón

Al parecer, Rodrigo Rato ha anunciado que suspende temporalmente su presencia en los consejos asesores de Telefónica, cargos que ocupaba desde principios de 2013 y que le suponía una retribución de unos 200.000 euros anuales. Que yo no sé si ésta suspensión temporal implica una renuncia -durante ese mismo tiempo- al cobro de su sueldo, pero siendo tal que no llega ni al de mileurista (diario), yo no me preocuparía. Respecto a la temporalidad puede servirle de consuelo al señor Rato constatar, por ejemplo, que el señor Bárcenas renunció temporalmente al cargo de tesorero del PP y a día de hoy -aunque piense recurirlo judicialmente- no parece descontento con el cambio, cuando aún permanece en esa situación.
En todo caso, que considere el señor Rato que todo en ésta vida es temporal, comenzando por la vida misma y no creo que deba preocuparse tampoco por vivir con precariedad lo que resta de la suya, sean cuales sean sus futuras actividades y su lugar de residencia: no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante; en su caso ni la mitad, probablemente.

Rajoy dixit

Con el señor presidente del gobierno ya se sabe, si no habla porque no habla...pero si habla es peor: todo el mundo sabe que soy amigo de él (Rodrigo Rato) y puedo decir que me llevé un gran disgusto; pero ha sido una actuación independiente de la Agencia Tributaria y de la policía en la que el Gobierno no tiene nada que ver y de la que me enteré por la prensa.
Vayamos por partes; o sea, que según el señor Rajoy, el Gobierno no tiene nada que ver ni con la Agencia Tributaria ni con la policía, que son tan independientes -parece ser que no sabía nada ni el propio ministro del Interior- que él mismo se enteró del asunto por la prensa:  debe ser el único medio de comunicación que le llega, por lo cual no conoce -en imágenes y sonido- los abucheos e improperios de los preferentistas de Bankia al señor Rato, ni la "manita" del funcionario acompañando su entrada en un coche de la policía. Aun así, parece que sólo la lectura de los hechos le ha disgustado muchísimo. Pues que esté preparado para cuando se entere -por la prensa de alguna hemeroteca- de lo que contenían los sobres que Luis Bárcenas, como tesorero del PP, éste ha asegurado que le entregaba con regularidad, como al resto de la cúpula de su partido: ¡menudo disgusto!

martes, 21 de abril de 2015

Abogados del Estado

Comenzó a resquebrajarse mi respeto hacia el Cuerpo de Abogados del Estado -a cuyos integrantes yo suponía por igual, casi míticamente, listísimos y cultísimos- cuando la secretaria general del PP intentó explicarnos a todos los españoles aquello del finiquito en diferido de Luis Bárcenas; tanto es así, que intenté explicármelo, yo a mi vez, suponiendo que María Dolores de Cospedal había desayunado mal ese día, o que estaba bajo fuerte medicación. Ahora, en plena campaña electoral, e intentando "arropar" al candidato extremeño Monago, la señora Cospedal ha afirmado, impertérrita, encantada de estar aquí, en las Hurdes, en Andalucía, lo cual ha debido dejar a extremeños y andaluces irritados y descolocados -geográficamente- a partes iguales y ha superado con creces aquél ¡viva Honduras! -en El Salvador- de Federico Trillo como ministro de Defensa.
En fin, que ya nada es lo que era, o lo que yo creía que era; ni los abogados del Estado.

domingo, 19 de abril de 2015

Cambio

El señor presidente del gobierno, intentando paliar la previsible debacle del partido que preside, pretende convencernos ahora no sólo sobre los peligros de regresar al socialismo -en el que nunca estuvimos- sino sobre votar a aquellos que no han gobernado nunca, partidos que aparecen y desaparecen o personas que van de un lado a otro, de lo que deduzco que lo que nos propone es votar a los que han gobernado siempre, a partidos con solera acreditada y a personas que están siempre en el mismo sito, preferiblemente sentadas en su poltrona.
Octavio Paz afirmó que las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo...del miedo al cambio; podría el señor Rajoy reflexionar sobre ello, no vaya a ser que intentando salvar al PP nos pierda a todos, su partido incluído.

Rato

I.

O sea, que el mejor ministro de Economía de la historia -de España, al menos- en palabras de Mariano Rajoy, de Jose María Aznar o de Emilio Botín -los primeros por coincidencia y el último por interés además, seguramente- parece que blanqueó dinero mediante la amnistía fiscal -regularización, según la denomina el ministro Montoro- asunto sobre el que el intersado no desea manifestar nada al considerarlo un asunto personal. Y ésta persona, implicado en éste y otros asuntos menores tales como las tarjetas negras de Bankia, rechazó la sucesión ofrecida por Aznar a la presidencia del PP y  hubiera tenido bastantes probabilidades de acabar siendo presidente del gobierno de España.
Es difícil no coincidir con la breve definición de política formulada por Maquiavelo: el arte de engañar. Y Maquiavelo, contra la fama a la que ha dado origen su apellido, no es maquiavélico en absoluto, sólo sujeta el espejo.


II.

 Alfonso Capone fué finalmente condenado y encarcelado en los años treinta del siglo pasado, no por sus crímenes y su actividades mafiosas, sino por evadir impuestos al fisco.
Por idéntico motivo Rodrigo Rato está siendo invitado a colaborar con la justicia en éste país, al existir indicios delictivos relacionados con el blanqueo de dinero. No por su creación de un modelo de economía de casino desde el gobierno de la nación, promoviendo una burbuja inmobiliaria que finalmente estalló con las consecuencias conocidas por todos, no por su manifiesta incapacidad como responsable máximo del FMI, no por su fraudulenta gestión de Bankia, cuyo desastre financiero y estafas  nos ha tocado -y toca- sufragar a escote a todos los españoles. Parece que un mal empleo de los recursos públicos aquí sale gratis.
Comparativamente, mucho más consecuente y honesto Al Capone que Ro Rato, no creo que al primero se le ocurriera nunca sermonear a nadie sobre la solidaria obligación de pagar los impuestos.

lunes, 13 de abril de 2015

¿Por cierto o por ciento?

En su afán de demostrar lo indemostrable, en el PP últimamente se han puesto científicos e intercalan en su argumentario cifras de porcentaje. Que yo recuerde -pero seguramente sean más, todos beben en la misma fuente- el señor ministro de Asuntos Exteriores y la secretaria general del PP nos trasladan la pregunta retórica: ¿saben ustedes cuanto hubiera que habido recortar las pensiones si España hubiera sido intervenida?, a renglón seguido ellos mismos se contestan, pues un veinte por ciento. Quien dice las pensiones dice la sanidad pública, la educación o las ayudas a la dependencia, para cada cual un porcentaje. Mágico, eso sí, jamás he oído que citen la fuente de la cual hayan obtenido esas cifras: han debido descubrir que con los números también se puede hacer propaganda y como que queda más vestida, con su propio porcentaje como envoltorio.

Homenaje

En 1931, el 12 de Abril, los españoles de entonces expresaron su inequívoco deseo de cambiar la política caduca, alicorta y amañada en éste país, ocurrió con motivo de unas elecciones municipales; dos días después, el 14 de Abril, se proclamó la República.
Que el próximo 24 de Mayo, en ocasión semejante, los españoles de hoy no seamos menos claros, resueltos y ambiciosos.

jueves, 9 de abril de 2015

Democracias

Recientemente Esperanza Aguirre, sempiterna practicante de todos y cada uno de los once principios de la propaganda atribuídos a Goebbels, nos informaba de que el posible triunfo de Podemos significaría el fin de la democracia occidental tal como la conocemos, aunque yo creo que la democracia de éste país tampoco es como para tirar cohetes, por muy a occidente que estemos.
Poco después, en la reunión de la Junta Directiva del PP, su preclaro e indiscutido líder, Mariano Rajoy, clausuró el evento afirmando no voy a hacer ningún llamamiento a la unidad porque este es un partido unido -afirmación que fué ratificada por un prolongado y unánime aplauso al más puro estilo franquista o soviético- y ninguno de los numerosos directivos del PP allí presentes osó despegar los labios para formular la más mínima observación o expresar un atisbo de autocrítica tras los malos resultados del PP en Andalucía: silencio absoluto. Esta debe ser la democracia que Esperanza Aguirre nos propone; algunos también la recordamos: se llamaba democracia orgánica.

miércoles, 8 de abril de 2015

Esas sonrisas

Carlos Floriano se preguntaba retóricamente -al amor de la lumbre, semiincorporado en un sofá de los que te hundes y en compañía de la cúpula dirigente del PP-  si, a ellos mismos, no les habría faltado piel. Pues sí, sin que sirva de precedente yo diría que sí, que estuvo más cerca de las respuestas que el PP necesita, que los mantras y estrategias de Pedro Arriola. Qué, si no fuera una falta de piel, podría explicar esa sonrisa -que tanto cabrea- que lucen permanentemente los dirigentes del PP: es como si a cada uno de ellos le hubiera quitado las arrugas de la cara un mal cirujano plástico. Uno malísimo, que les ha dejado una sonrisa como la de Joker, el de Batman. La próxima vez, que les hagan algún autoinjerto de piel; se suelen utilizar a esos efectos los glúteos, pero yo no sé si en personas tan adictas al sillón va a ser posible.

El inexistente modelo económico

No salgo de mi asombro al oír, a escasos diez años del estallido de la burbuja inmobiliaria en éste país, que una salida de la crisis sería...promover de nuevo la construcción de viviendas. No sólo es que seamos líderes europeos de vivienda sin ocupar -casi tres millones y medio- es que ¿quien las compraría en las actuales circunstancias?.
Subyace en esa disparatada propuesta de huída hacia delante, la falta de un verdadero modelo económico y estratégico, algo que de no abordarse seriamente y con urgencia, comprometerá nuestro futuro de forma irremediable. Eramos hasta hace bien poco líderes mundiales en investigación y desarrollo de energías limpias; intereses económicos evidentes han desmontado ésta industria autóctona y de prometedor futuro; tenemos la generación mejor formada de nuestra historia, pero nuestros jóvenes se ven forzados a emigrar a otros países que aprovecharán su talento y la formación que en ellos invirtió éste país.
Mientras no nos planteemos todo ello de forma global será que queremos apostar por continuar siendo para siempre un país de sol y camareros.

jueves, 2 de abril de 2015

Pedagogía

Dentro del argumentario del PP se insiste últimamente en simular autocrítica bajo el epígrafe general de no lo hemos sabido explicar, de falta de piel, para los que dominen la jerga florianesca o de falta de pedagogía, para los más leídos. Subyace en todo ello una minusvaloración de la ciudadanía en tanto que se la supone sin capacidad para comprobar por sí misma -sin más explicaciones- el resultado de las políticas aplicadas por el PP en éste su período de gobierno con mayoría absoluta, pero lo que ocurre, sobre todo, es que es imposible "explicar" lo contrario de lo evidente, es decir, pretender que nunca existieron los recortes en servicios públicos, sanidad y educación o solventar la profundidad y extensión de la corrupción con dos frases hechas y mirando para otro lado; en resumen, si realmente en el PP se pusieran a la tarea de explicarlo todo, seguramente sería peor para ellos: alguno quedará que aún no se ha enterado.

miércoles, 1 de abril de 2015

Cosas

Cosa es una palabra que sirve para muchas cosas -como acabo de demostrar-  aunque sea bastante inconcreta. Sin embargo, esas deben ser las dos cualidades por las cuales el señor presidente del gobierno la utiliza tan a menudo: su polivalencia y su ambigüedad. Dos ejemplos: todo es falso salvo alguna cosa y, últimamente, después de los malos resultados del PP en las elecciones en Andalucía, es evidente que hay que corregir cosas.  En el primero, y por si no fuera suficientemente ambigua la cosa, se añade alguna, con lo cual es dificilísimo llegar a saber lo que es falso, pero todo parece que no; un lío. En el segundo, para que fuera evidente deberíamos conocer que cosas son esas, de lo contrario lo que sí es evidente es que nos quedamos sin saber qué es lo que hay que corregir (y mejor no indagar sobre quién, cómo y cuando deberían hacerlo).
Lástima que nadie le haya informado al señor Rajoy -él parece no haberse percatado- de que una utilización tan frecuente de esa palabra tan polisémica sea lo más parecido a no decir nada.

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