viernes, 25 de febrero de 2011

Radicalismo y adanismo

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha declarado que el "radicalismo ideológico aplicado con una buena dosis de adanismo frívolo" por parte del gobierno actual ha llevado a Europa a observar a España con recelo y perplejidad y a considerarla "un riesgo sistémico". Hablar por no callar. ¿Radicalismo ideológico? El propio Rodríguez Zapatero se considera ideológicamente a sí mismo  como un "demócrata social" que todo el mundo entiende que es varios puntos menos radical que un socialdemócrata. Pero por si las  autodenominaciones no fueran muy fiables, ahí tenemos sus últimos recortes sociales a trabajadores, parados, pensionistas y dependientes por mandato imperativo de "los mercados", implantando políticas que poco han diferido de las que habría seguido el PP de estar en el poder. ¿Adanismo frívolo?. Es usual en este país, a nivel general, que un recién llegado a ciertos niveles de responsabilidad crea que posee en su cerebro mágicas soluciones en las que nadie nunca había pensado antes, tirando a la basura -casi siempre sin mirarlo- el trabajo de su predecesor en el cargo. Aún recuerdo cuando el señor Aznar, en los tiempos previos a su llegada al poder, tildaba de "pedigüeño" a Felipe González en su solicitud de los fondos de cohesión europeos para España. El señor Aznar hizo lo propio en cuanto pudo, no sé si de forma más adanista que frívola o viceversa, pero, en todo caso bastante soberbia, presumiendo reiteradamente de que el crecimiento de España estaba por encima del de los países más desarrollados de la Unión Europea, incluyendo a Francia y Alemania. A partir de entonces Alemania comenzó a defender, lógicamente, la posición de retirar las ayudas comunitarias a España -ya que estábamos tan sobrados- para dárselas a otros países más necesitados. Riesgo sistémico -y endémico, desgraciadamente- es el que representa el señor Aznar para España cada vez que abre la boca para esparcir su sabiduría

jueves, 24 de febrero de 2011

El 23-F

Es sabido que la historia la escriben los vencedores. Los historiadores, sí, aportan documentos y analizan y explican porqué vencieron los vencedores o, si no queremos ser tan maniqueos, porqué pasó lo que pasó. Sobre la intentona golpista del 23F en la que anualmente la clase política se autohomenajea -este año más, al cumplirse los 30- siempre me he preguntado si hay para tanto. La excelente obra Anatomía de un instante de Javier Cercas -a medio camino entre el ensayo histórico y el retrato psicológico- nos muestra el complejísimo entramado que era España en los comienzos de 1981 y las tensiones a las que estaba sometido este país, y como en ese escenario todos -partidos, el Ejército, agentes sociales, organizaciones sindicales y empresariales y la propia Corona- habían contemplado un variado conjunto de soluciones antidemocráticas que iban desde golpes blandos a el tradicional golpe de Estado para acabar finalmente en un gobierno de concentración nacional bajo una autoridad militar. La misma sociedad española, la que salió dos días después a la calle para celebrar el triunfo de la democracia y el fracaso del esperpento de Tejero hubiera aceptado sin mayor inconveniente la instauración de un gobierno de salvación por el procedimiento que fuera. Todos apoyaban -apoyábamos- directa o indirectamente algún tipo de solución obviando los procedimientos democráticos recién instaurados. Todos salvo Adolfo Suárez, Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo, curiosamente los mismos que no cumplieron la orden de los golpistas de arrojarse al suelo en el Congreso de los Diputados. Ellos y los Secretarios y Subsecretarios de Estado que mantuvieron la legalidad mediante un gobierno alternativo al secuestrado en el Congreso serían los únicos merecedores de homenaje.

martes, 22 de febrero de 2011

Otra monserga

Escribe Fernando Savater en un artículo en El País -Monsergas- que "las disposiciones de la ley Sinde son sólo un vacilante comienzo, que mañana puede y debe verse ampliado por una ley de la propiedad intelectual y otras medidas". Y yo me pregunto si no sería mejor ahorrarnos a todos la vacilación de los comienzos y pasar directamente a la elaboración de una ley -justa, a ser posible- que tuviera en cuenta tanto los legítimos derechos de los autores como los de los compradores de sus obras, evitando la voracidad de los intermediarios y gestores de los derechos -que poco o nada aportan al proceso- siendo algo que las actuales tecnologías permiten hace tiempo. Un famoso cantante -y conocido por la defensa de la persecución de las descargas en Internet- ha retado al escritor Juan Gómez-Jurado a sobrevivir en el mundo de las descargas de Internet. Este escritor ha aceptado  la apuesta, y el mismo ha facilitado el procedimiento para la descarga en Internet de un libro suyo -un "bestseller" del que ya había vendido más de un millón y medio de copias en 45 países- con una sola recomendación: "si os mola el libro donad un euro a Save the Children". En un sólo día se recaudaron por este procedimiento 20.000 euros para esa ONG.
Según el señor Savater " el discurso de Alex de la Iglesia la noche de los Goya fue irrefutable, porque nos dijo enfáticamente lo que ya sabíamos y calló sobre lo que quisiéramos saber". No sé si dentro de esto  último incluye casos como el mencionado que, en todo caso, él propio Gómez-Jurado ha resumido diciendo "creo que el objetivo que me propuse está cumplido, que era demostrar que la gente es buena y que Internet es algo más y mejor que una cueva de ladrones". Porque, efectivamente, en la sociedad hay ciudadanos buenos y malos. O sea, que también los ladrones están repartidos.

Verdades y falacias

A cuenta de la supuesta broma de Francisco Rico cuando este concluía su artículo contra la ley antitabaco con la contundente postdata "no he fumado un cigarrillo en mi vida", y que ha generado una prolongación del debate entre la defensora del lector, Milagros Pérez Oliva y Javier Cercas, este último afirma que "que la validez de un argumento es independiente de quien lo esgrime: dos más dos son cuatro independientemente de que quien lo afirme sea matemático o torero", una actualización de la frase "la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero". Y creo que tiene razón. Tanta como si dijera "una falacia es una falacia, la diga quien la diga". Porque es notable la tendencia que recientemente vengo observando en figuras de reconocido prestigio intelectual, a los que se le supone formación, criterio y objetividad por encima del ciudadano común, en su desinhibida capacidad en enhebrar un desatino tras otro en lo tocante a la ley antitabaco -sobre todo si son fumadores- gracias a una utilización intensiva del argumentum ad verecundiam y falacias sucesivas. Y es que lo que todos ellos pretenden es, precisamente, utilizar el prestigio de su nombre para validar los argumentos -a veces pobrísimos- que utilizan, como una renovada forma del argumento de autoridad. En todo caso, señor Cercas, por bajar a lo concreto desde el Olimpo de las grandes ideas, podríamos poner un ejemplo respecto a la dependencia real que existe entre ciertos argumentos y quien los esgrime: Franco describía su régimen como una democracia -eso sí, orgánica- en este país. Mientras, en esas mismas fechas, De Gaulle -por hablar de otro militar ejerciendo de político- hacía lo mismo en Francia. ¿Hablaban de lo mismo, o era más verdad en un caso que en otro?

Reyes y dinastías

En relación con la reciente convulsión política que recorre el mundo árabe cabe resaltar como resumen de la hipócrita actitud del "primer mundo" al respecto, el que ahora nos estemos dando cuenta de lo dictatoriales y represivos que resultaban -y resultan- los regímenes instalados en esos países, cuando para ello no había si no que reparar en la llamativa característica de que muchos de ellos resultaran ser hereditarios. Y de que, a esos efectos, fuera irrelevante que se tratara de monarquías, emiratos o supuestas democracias: en todos los casos -salvo en aquellos en los que existe una situación de guerra de intensidad variable: Iraq, Afganistán, Sudán, Chad, etc.- el poder político efectivo lo detenta un reducido grupo, dinastía o clan, cuya intención declarada u oculta es perpetuarse en el poder mediante el primitivo procedimiento de la herencia directa del país y de todos sus súbditos. Parece que de todo ello nos estemos enterando ahora en el mundo occidental, sin que sospecháramos lo más mínimo cuando políticos franceses iban a veranear gratis a Egipto, nuestra familia real intercambiaba visitas con sus "primos" en Marruecos, o el coronel Gaddafi plantara su "jaima" cerca del palacio del El Pardo en Madrid o en los jardines del Hotel Marugny de París, donde recibía a los más altos dignatarios occidentales.

Medidas preventivas

Es verdad que la CNMV advirtió de los riesgos ciertos -más que de ciertos riesgos- a posibles inversores en Nueva Rumasa. También es verdad que muchos contribuyentes -sin necesidad de ser inversores- estábamos alerta ante posibles nuevas ediciones de Forums Filatélicos o Afinsas que, a la postre, el Estado ha de asumir al menos parcialmente como responsabilidad propia, con lo que ello pueda conllevar de carga directa sobre todos, socializando las pérdidas, cuando nadie nos hizo partícipes de las ganancias. Pues bien, Nueva Rumasa ha sido capaz estos últimos años de apropiarse de una considerable cantidad de dinero de inversores que seguían la supuesta filosofía del grupo de compra de empresas en dificultades a precio de ganga para su posterior reflotación, lo cual, de alguna manera, hace que pensemos en los inversores como defraudados por un "timo de la estampita" financiero, en el cual el pretendido explotador resulta ser explotado.  Ahora, que parece que incluso esa política no era tan cierta como se vendía y que la inversión recaudada tenía por objeto pura y simplemente el pago de deudas previas, por toda garantía, además de la verbal, el patriarca del clan ha ofrecido pegarse un tiro -si no fuera por que se lo prohíben sus principios religiosos y que, además, salvo la kriptonita nada le daña- como si ello fuera algún tipo de solución para los defraudados inversores. Está claro que también en en este tipo de asuntos el Estado ha de tomar las necesarias medidas preventivas y, si la normativa actual no lo permite, legislar para que sea posible.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Increíble

El señor González Pons, vicesecretario general de comunicación del PP, ha manifestado estar, como todo el PP, convencido de la inocencia de Camps, argumentando: "Camps está imputado porque le han regalado cuatro trajes y cuatro corbatas. No creo que nadie considere creíble que por cuatro trajes y cuatro corbatas se venda un presidente de la Generalitat valenciana". Estamos de acuerdo: es increíble que se trate sólo de cuatro trajes y sus correspondientes corbatas, seguramente los "amiguitos del alma" dan más de sí. El señor González Pons ha añadido que "tomar una decisión en contra" de la "convicción" de su inocencia sería arriesgarse "a ser injustos". El miedo a la injusticia se está convirtiendo en patológico para los dirigentes del PP, sobre todo al juzgarse a sí mismos.

Dando vueltas

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha admitido estar "profundamente sorprendida por la evolución judicial" en los casos de corrupción que afectan a líderes del PP valenciano, e insiste en que son una "muestra suficiente" para que se piense en "darle una vuelta a la independencia de la Justicia", ya que aunque hay "jueces y fiscales profundamente independientes, a lo mejor no lo son todos". La verdad es que muchos también estamos sorprendidos por la evolución judicial en estos casos, pero por todo lo contrario: no suponíamos que hubiera tantos jueces y fiscales tan profundamente independientes. El que lo fueran todos supondría ya rozar la perfección de la divinidad, y por muchas vueltas que se le diera -respetando la independencia del poder judicial en un Estado de Derecho-  no creo que se lograra. O sea, que puestos a dar la vuelta a algo, mejor que devuelva los bolsos de Louis Vuitton que parece que recibió como regalo de alguno de los integrantes de la trama Gürtel y que como mucho acepte -si es que le llegan- las anchoas del presidente de la Comunidad de Cantabria que, al menos, son consumibles y no queda rastro del cuerpo del delito. No sea que acabe ella misma acusada de cohecho pasivo impropio.

El aire de madrid

Si no recuerdo mal, hace unos días el alcalde de Madrid -a coro con la responsable de Medio Ambiente del Ayuntamiento, Ana Botella- declaraba "excelente" el aire que respiramos en Madrid. Hoy me entero de que el mismo alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, está convencido de que Madrid cumplirá los niveles de contaminación marcados por la UE antes de cinco años (si se concede la moratoria que cabe la posibilidad de solicitar). Ante la incongruencia de ambas declaraciones existen dos alternativas: o los criterios de excelencia que rigen en la Unión Europea son claramente más exigentes que los que maneja el señor Ruiz-Gallardón, o la calidad del aire de Madrid está empeorando (que es lo que supone pasar de excelente a aceptable). No hay ni que decir que ambas posibilidades no son mutuamente excluyentes.

martes, 15 de febrero de 2011

Los locos y los niños

Dicen que solamente los locos y los niños dicen la verdad; hay quien extiende esta capacidad a los borrachos. Por eso a los locos y a los borrachos -si se dejan- se les encierra y a los niños se les educa (que es otra forma de encierro). Pero en tanto eso ocurre, los niños campan a sus anchas intentando entender el mundo con preguntas simples y directas. Al señor Mariano Rajoy un niño le ha pedido que le dijera "algo bueno" del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Después de un rato largo que ha procurado llenar con observaciones tales como "el niño tiene sentido del humor", finalmente ha asegurado que Zapatero "es una persona, por lo general, bastante educada", finalizando por confesar que era una "de las preguntas más complicadas" que le han hecho. Tienen en el PP tan asumida la letanía de que Zapatero es el culpable de todo -algo estadísticamente casi imposible- que una pregunta tan simple es capaz de descolocar al presidente del PP. En adelante el señor Rajoy va a tener que llevar en una chuleta una serie de preguntas de niños respondidas como mejor sepan sus asesores, para que se vaya soltando.

lunes, 14 de febrero de 2011

El problema del cine español

Según Winston Churchill  "un optimista siempre encuentra una oportunidad en una calamidad, un pesimista siempre encuentra una calamidad en una oportunidad". Ayer, en su discurso en la gala de los premios Goya, Alex de la Iglesia aunó el optimismo a la racionalidad manifestando que Internet puede ser parte de la solución del cine español, no su problema. Se empeñó en evidenciar la oportunidad dentro de la calamidad que es la consideración con que se ha abordado el problema del cine -y de los derechos de autor, en general- desde los estamentos gubernamentales, empeñados reiteradamente en tratar los inevitables cambios que implica el uso de las nuevas tecnologías como una calamidad. Para ello no hizo falta si no manifestar lo obvio: que muchos de los espectadores de cine -para los cuales se supone que se hacen las películas- no es que sean internautas de profesión -antiguamente también cada automóvil tenía su chófer- es que, simplemente, viven en este siglo. Lo que no está claro que sea aplicable siempre a quienes elaboran las leyes en este país.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/discurso/optimista/racional/elpepiopi/20110215elpepiopi_7/Tes

¡Que bromista!

Es reconocida como una peculiaridad de nuestra idiosincrasia nacional, la evidente asimetría de nuestro sentido del humor. Es decir, somos fácilmente propensos a reírnos de los demás, pero la cosa cambia bastante si se trata de nosotros mismos. Así, cuando Javier Cercas insiste en que todo lo que Francisco Rico tuvo la intención de hacer en su artículo contra la Ley antitabaco con la contundente posdata "en mi vida he fumado un solo cigarrillo", fué una broma. Porque puede que fuera una broma para los discípulos del señor Rico o para quien estuviera al tanto de sus hábitos y costumbres, para el resto -entre los que me incluyo- no dejaba de ser una afirmación que pretendía impostar la verosimilitud e independencia de criterio de un no fumador sobre la ley antitabaco. ¿O era también una broma trastocar el nombre de uno de los firmantes del estudio a que aludía -Francesca Cornaglia, no Roncaglia- para divertirse pensando en todos aquellos que infructuosamente buscaran esta referencia?,¿Quizá tildar de malsines y patosos a todos aquellos que no opinan como el señor Rico sobre la ley antitabacos era otra broma?, ¿o comparar los nocivos efectos del tabaco con los del aceite de oliva?. Por último, señor Cercas, ¿es otra broma -esta vez suya- comparar el humor contenido en los surrealistas y geniales relatos cortos de Juan José Millás con el del articulillo -así lo denomina él mismo- protabaquista del señor Rico?. En todo caso , parece que los fumadores pasivos vamos mejorando en la consideración por parte de los fumadores activos: estamos evolucionando de fundamentalistas intolerantes a agélastes. En lo que a mí se refiere, creo que este nuevo adjetivo me permitirá seguir evitando tener que reir las bromas del señor Rico.

viernes, 11 de febrero de 2011

Como el sombrero de un picador

Como un extraterrestre que observara nuestra realidad social, así de lúcido, así de azconiano resulta Juan José Millás cuando reflexiona como lo hace hoy en su artículo en El País, Fingimientos. Y aún se podrían añadir a los que enumera -supongo que también a él le limitan la extensión del texto- más fingimientos, negaciones y claudicaciones en que consiste básicamente nuestra vida, y eso teniendo en cuenta que tenemos la fortuna de haber nacido en un país del primer mundo. Así, podríamos -sin pretender ser exhaustivos- recordar algunos de los principios que bajo ampulosas declaraciones recoge nuestra actual Constitución tales como el derecho a un trabajo remunerado con justicia, a una vivienda digna, a una democracia participativa. Para que una vez contrastados estos teóricos derechos con la realidad, lleguemos a la misma conclusión que Millás: la vida es una mierda. Pues sí, y del tamaño del sombrero de un picador.


A medias

Casi siempre resulta mala política hacer las cosas a medias. Así ocurre, por ejemplo, con el Area de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, en la que su actual responsable, Ana Botella  afirma -y lo ratifica el alcalde, señor Ruiz-Gallardón- que en Madrid gozamos de un aire excelente. ¿Como es posible tanta desfachatez?, dirán algunos. Pues sencillamente porque las estaciones de vigilancia y control para la medición de la calidad del aire están en la mitad del ambiente que es de la responsabilidad del Ayuntamiento e instaladas en puntos arbolados y ventilados (hoy por ejemplo, cuando resulta difícil ver la parte alta de las cuatro torres de Chamartín, sólo tres de las 23 estaciones de la Red de Vigilancia de la Calidad del Aire en Madrid, presentan un nivel amarillo), mientras que en la otra mitad está el aire que respiramos la mayoría de los madrileños. Y así puede, con toda la razón que le dan los datos, argumentar la señora Botella que más asfixia el paro que el purísimo aire de Madrid, que, como se decía en tiempos, "es tan sutil que mata a un hombre y no apaga un candil". En fin, esperemos que la próxima borrasca que ha de llevarse la "boina" que nos cubre venga entera, y no media.

Curado de espanto

 "Después de lo de Wikileaks nada nos sorprende", ha declarado Pere Navarro, director de la DGT, en relación con el polémico relevo del jefe provincial de Tráfico de Palencia, Manuel Esteban, supuestamente a consecuencia de una -tambien supuesta- felicitación navideña de la subdirectora general de Formación para la Seguridad Vial, Aurora Cedenilla, a todos los cargos provinciales de la DGT y que parece que fué contestada por Manuel Esteban. La felicitación de la señora Cedenilla finalizaba con un "Feliz Año Nuevo y chúpame un huevo". Y parece que no era la primera vez, ya en 2005 la señora Cedenilla, intentando elevar la calidad epistolar -en sus propias palabras- había empleado la ingeniosa fórmula "Feliz 2005, por el culo te la hinco" para el mismo propósito -felicitar las fietas navideñas- reincidiendo en 2010 con un "Feliz 2010, por el culo te la hinco otra vez". Tiene razón Pere Navarro, con estos precedentes es difícil que nada le sorprenda. Nada, salvo que el jefe provincial de Tráfico de Palencia le afee -y lo difunda por correo electrónico- sus incalificables felicitaciones a la señora Cedenilla, porque según Pere Navarro constituye "una falta de respeto a una superior, utilizando el correo electrónico oficial para ello". Hay que decir que ese era el medio que utilizaba la subdirectora general de formación para la Seguridad Vial para sus respetuosas "felicitaciones navideñas".

viernes, 4 de febrero de 2011

Validez

Una vez metida la pata, muchas veces lo mejor es sacarla discretamente y no intentar posteriormente explicar o justificar los porqués, o aducir las excelentes intenciones con que se hizo lo que se hizo. El señor Durán i Lleida, arrepentido de haber utilizado la palabra "pobres" y algo menos de haberlo hecho con "funcionarios", nos intenta centrar el debate, que, según él "es el de saber si queremos que los Parlamentos estén integrados también por personas muy válidas que trabajan en el mundo privado o como profesionales liberales y que, por no estar bien pagada la vida política, rechazan tal opción". En una carta en la Sección de Cartas al Director de El País,  ya alguien señaló que la "validez" de los políticos que ostentan cargos de responsabilidad es determinada por los propios partidos políticos, y en raras ocasiones por procedimientos públicos y democráticos, como determina nuestra Constitución. Si lo que el señor Durán quiere transmitir con la palabra "válido" es que esa misma persona se estaría "forrando" ejerciendo su profesión liberal, pues a ello, que no lo deje, es su decisión personal. Si vocacionalmente -además de válidamente- el señor Durán quiere seguir en la política, pues también es su decisión personal. ¿O nos está tratando de decir que los sueldos de diputados y senadores deberían igualarse a lo que percibirían en el ejercicio de su profesión?. Que no sé si esto último tendría mucho respaldo, no ya ciudadano, si no de la mayoría de los propios parlamentarios: bastantes de ellos no han hecho otra cosa en su vida. Y sin demostrar su "validez" superando unas  pruebas, como ha tenido que hacer cualquier funcionario.

Estoparecequecontinuasinarreglarse

Creo que algunos recordarán -parece que hablamos de la prehistoria, pero no hace ni un año- aquella campaña de inyección de optimismo generalizado, a capón, cuyo lema era estosololoarreglamosentretodos.org . Incluso Juan José Millás tuvo alguna intervención en los medios para su promoción y escribió un artículo en El País -Nuevos bandos- en el que a los no convencidos nos clasificó, sin muchos miramientos, como cenizos, en contra de los bienintencionados y pujantes animosos: las dos Españas redivivas. Ha transcurrido, ya digo, menos de un año, y aquella campaña no sé si habrá resultado beneficiosa para las entidades financieras y comerciales que la sufragaron parcialmente -seguramente con la sana intención de arreglarse "lo suyo"- pero parece que, en general, "esto" continúa sin arreglarse. La culpa seguramente habrá sido de los cenizos. O de los gafes. O de los manzanillos. O de que se puso poco dinero para un objetivo tan ambicioso como el de engañar a "los mercados".

martes, 1 de febrero de 2011

Tabaquismo y razones

Contra la querencia no vale la ciencia. Tiene todo el aspecto de un refrán, aunque creo que me lo acabo de inventar: no he encontrado nada parecido en el buscador Google. Y me sirve para aplicarlo a las manifestaciones sobre la ley  antitabaco, expresadas por figuras de prestigio y con las que, en general, coincido en sus tendencias estéticas y, hasta hace bien poco, creía que también en las éticas. Cuando Fernando Savater, Javier Marías o Francisco Rico -sirvan de ejemplo- escriben y argumentan contra la pérdida de libertades que según ellos promueve la ley, tengo que leer dos y tres veces para cerciorarme de que estoy entendiendo lo que leo. Así, cuando hace un tiempo el señor Savater, obviando una de los objetivos fundamentales de la ley, la protección de la salud del fumador pasivo en lugares públicos, dijo que si en algún bar "está autorizado fumar y alguien se siente molesto por el humo, con no frecuentarlo asunto resuelto". Resuelto para él,  que incluso siendo filósofo le habrá costado llegar a resolver tan brillantemente el asunto. O como cuando el señor Rico tachaba a la ley de vileza, golpe bajo, una muestra de estolidez y escuela de malsines (estólido : falto de razón y discurso; malsín : cizañero o soplón, para quien no llegue a su nivel lingüístico). Y abundaba en las conclusiones de Savater: "¿Cuál es el problema para que los fumadores -clientes, dependientes y dueños- dispongan de lugares en que los no fumadores sean libres de no entrar?" . ¿Un camarero sería, pues, libre de no entrar en un bar en el que estuviera permitido fumar si él mismo fuera no fumador?. Y, por ponerse científico, el señor Rico incluso citaba - mal, sus autores son Jerome Adda y Francesca Cornaglia, no Roncaglia- un estudio, pero lo hacía evadiendo algunas de su conclusiones como que las prohibiciones afectan de forma muy distinta a integrantes de los distintos niveles socio-económico, esto es, que las prohibiciones radicales de fumar tienen el efecto perverso de aumentar la exposición (en el hogar, fundamentalmente) de los niños más pobres, mientras que disminuye la exposición de los más ricos. Y de las manifestaciones de otras figuras públicas, como la del ínclito León de la Riva, y su comparación de la persecución de los fumadores con la de los judíos en la Alemania nazi ya ni hablamos, claro.

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