martes, 29 de mayo de 2018

Estadística elemental

La secretaria general del PP y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, en su comparecencia ante la comisión parlamentaria que investiga la presunta financiación ilegal del PP, ha negado que el López H. y López Hierro que aparecen en los denominados papeles de Bárcenas sea su marido. Hay muchos López del Hierro en España, señoría, ha replicado al portavoz de Podemos, a quien, de paso,  acusó de machista (!!) por citar el nombre de su marido; habrá pensado que si lo de M. Rajoy aún no se ha aclarado, ella, es decir, su marido, no va a ser el primero. Aunque se haya citado su nombre por otros encausados en la trama Gürtel, señalándolo como atizante de mondongo.
En su día (en 2009, vertiginosa velocidad, la de la Justicia en éste país), y a cuenta de un asunto muy parecido -prácticamente el mismo asunto- el diputado del PP por Segovia y que también fué vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Jesús Merino (hoy ya condenado por la Audiencia Nacional a tres años y siete meses de prisión por un delito de blanqueo de capitales y otro de falsedad continuada dentro de la trama Gürtel) alegó también lo mismo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, o sea, que los Jesús Merino eran muy abundantes; en aquél caso, por curiosidad, consulté datos del INE y resultaba que no había tantos Jesús Merino en España; hoy he repetido el procedimiento con Hierro como segundo apellido: 4.895 personas; si, como en el caso del señor Merino, aplicáramos el filtro del más común López como primer apellido y, además, al grupo así resultante le siguiéramos aplicando sucesivos filtros en función de sexo, edad, ocupación, relaciones y, sobre todo, el de ese aristócrático nexo de unión entre ambos apellidos, el del (María Dolores de Cospedal se inventó el suyo, luego se lo quitó y después se lo volvió a poner, quizá por no ser menos que su marido) es muy posible que los López del Hierro se contaran con los dedos de las manos. Seguramente, la Policía -que, según dicen, no es tonta- ya habrá realizado tan elemental proceso indagatorio.

viernes, 25 de mayo de 2018

Esta corrupción

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a raíz de la sentencia sobre la trama Gürtel y la Caja B existente en el PP (al menos desde el año 1989) ha tenido a bien informarnos de que:

1) Los casos de corrupción le hacen mucho daño a su partido. 

2) Suponen situaciones francamente lamentables para el Partido Popular.

3) El PP es mucho más que diez o quince casos aislados.

Por orden:

1) O sea, que el PP sufre -moralmente, se supone- mucho; el PP se ha apropiado de fondos públicos como si fueran suyos, con ellos ha trampeado elecciones -y, por consiguiente, la democracia- con ellos, seguramente la totalidad de los altos cargos de responsabilidad de ese  partido se han lucrado con sobres de dinero negro de la misma procedencia, pero para él, lo destacable es el daño que los casos de corrupción  hacen a su partido, no a España, es decir, a los españoles, que creo yo que ya llevan tiempo sintiéndolo.

2) Claro, muy lamentable, pero no específicamente las situaciones lamentables -y bochornosas- para el PP, sino la situación en que están dejando al país, presa de un saqueo sistemático de fondos públicos mientras se aplican recortes a la sanidad y la enseñanza públicas, mientras a parados  y pensionistas se les niega lo que justamente es suyo, mientras  una gran parte de los trabajadores de este país sobrevive malamente saltando de trabajo precario en trabajo precario sin dejar de ser pobre, mientras gran parte de nuestros jóvenes formados se ven obligados a dejar el país para trabajar de lo que sea en el extranjero. 

3) Eso es lo que todos nos tememos. En eso seguro que está acertando: habla con conocimiento de causa.

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P.S.: ... podría M. Rajoy revisar el discurso de dimisión de A. Suarez de hace casi cuarenta años, seguro que algo aprendía...

jueves, 24 de mayo de 2018

Lo normal aquí

Hoy, en España hemos versionado la frase que resumía uno de los leitmotiv -en realidad, el leitmotiv- de Adolfo Suárez cuando decía aquello de  vamos a elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal (hay frases, como hay canciones, que perduran no por lo buenas que sustancialmente sean, sino porque tienen el poder de rememorar y sintetizar una época); quiero decir que hoy sabemos oficialmente -mediante una sentencia judicial- que, efectivamente, el PP manejaba (desde 1989, al menos) una Caja B, dinero B, en definitiva, dinero negro; algo que a nivel de calle ya era conocido y asumido generalmente por todos -a excepción de la cúpula y de los portavoces del propio PP- como lo normal, pero que ha sido ha sido elevado mediante esta sentencia a la categoría política de verdad oficial y que, por tanto, se puede repetir donde sea oportuno sin ser acusado de difamación, ni tener que seguir soportando que desde el PP se continúe intentando colar a la ciudadanía aquello de que la trama Gürtel fué una conspiración contra el PP. Queda documentado y acreditado en la sentencia que en el PP, además de la contabilidad oficial -esa que el Tribunal de Cuentas encontraba siempre impoluta- existía en paralelo un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública central, autonómica y local mediante el que se lucraban con fondos públicos y de forma indebida,  fraudulenta e ilegal, tanto el PP como institución, como algunas personas con cargos  de la máxima responsabilidad dentro de él.
El fallo incluye 28 delitos de prevaricación penados con 194 años de inhabilitación para los condenados (la mayoría de ellos que pertenecen o han pertenecido al PP) y además, se detallan y sancionan 24 delitos de cohecho que recaen sobre 12 personas, 26 de blanqueo, 36 de malversación y 20 delitos contra la Hacienda Pública, con un total de 165 penas (y esta sentencia trata sólo hechos acontencidos en la denominada primera época de Gürtel entre los años 1999 y 2005).
¿En que otro país democrático -y no añado ninguna otra restricción- un partido como el PP continuaría detentando la responsabilidad de gobernarlo? 
Recuerdo que la Ley Orgánica 6/2002, de Partidos Políticos,  permitiría dar comienzo a un proceso de ilegalización del PP, ya que el Articulo 10 prevé esa posibilidad cuando -entre otros supuestos también aplicables- un partido político incurra en supuestos tipificados como asociación ilícita en el Código Penal. Así como el propio Código Penal.

lunes, 21 de mayo de 2018

Coherencia

Así pues, a la derecha de este país se le ha desmontado la creencia profunda -y están por ello, a partes iguales, disgustados y asustados- de que los pobres lo son por ley natural y que no tienen derecho a vivir (a comer, a comprarse un piso, a ir a hacer la compra, a ir al cine o a teatro, etc.) tal y como a los pertenecientes a ella les corresponde, en su caso por derecho divino; en su imaginario, los perro-flauta, radicales,  bolivarianos y toda esa purria agrupada en eso que se denomina la izquierda, en cuanto a vivienda les corresponde vivir bajo un puente o, a todo tirar, en una favela del extrarradio; en un piso sólo si pueden hipotecarse de por vida. Y todo ello, la mayoría  los medios oficiales (que, cada vez más, son menos medios  intermediarios de la realidad y más enteramente transmisores de la voz de su amo) argumentan que debe ser así por coherencia; es decir, se arguye que defendiendo ideas progresistas se debe, además, ser pobre por coherencia; en caso contrario no se tiene derecho a defender que todas las personas han de dejar de serlo -pobres- por el sencillo y elemental motivo del respeto a sus derechos humanos. Claro está que defendiendo ese tipo de coherencia se está a punto de defender que el diputado que lo fuera por un partido de orden, que ha de mantener un status y un adecuado nivel de vida, tendría derecho a cobrar por serlo más que un diputado de un partido de izquierdas, que está ahí sólo para hacer bulto, porque es una merced graciosa que se le concede y para parecer que vivimos realmente en una democracia; y que, muchas veces, no gasta ni en peluquería.
Para comprobar que ésta asimetría existe y que los medios la propagan, coherentemente, como los evangelios, no  hay más que reparar en los días que llevan pendientes de los detalles de la adquisición de una vivienda por parte de Pablo Iglesias e Irene Montero (la cifra de compra-venta sube de día en día, si no han firmado ya la compra, no sé si van a llegar a poder comprarla) mientras que no recuerdo ni parecido revuelo mediático cuando Albert Rivera se compró una vivienda en Pozuelo en pasado mes de Noviembre; por cierto, doblando (a precio de hoy) el importe de la que pretenden comprarse los líderes de Podemos, siendo así que ambas parejas, que se sepa, deben tener ingresos muy parecidos; debe ser que lo coherente en el caso de Albert Rivera es que le presten  dinero para su hipoteca sin tener la obligación de devolverlo; ¡que menos para un patriota regenerador como él, luchando contra los nacionalismos malos, que, para empezar, no vé que haya trabajadores ni empresarios, sólo españoles! Será por eso. En todo caso, parece ya establecido por los medios que lo coherente sería que un representante de un partido de izquierdas viviera, como mucho, en un piso (y eso si no es en su origen de protección oficial y legado por un familiar, que a éstos de izquierdas les das la mano y te toman el brazo). Porque, ¿qué sería lo siguiente?, ¿sanidad y educación públicas y gratuitas?

viernes, 18 de mayo de 2018

Vergüenza

El 16 de Noviembre de 1939 fué fusilado Timoteo Mendieta; efectivamente, la guerra civil había finalizado -formalmente- seis meses antes, pero sólo para media España, la otra media seguiría desangrándose por muchos años, no sin antes padecer hambre, maltrato y persecución de todo tipo. Ya lo había anunciado así el encargado de la trituradora, Franco, cuando al comienzo de la guerra civil y en una famosa entrevista, sonrío fríamente ante la pregunta-afirmación de Jay Allen  tendrá que fusilar a media España para asegurar poco enigmáticamente: cueste lo que cueste. Costara lo que costara a la otra España, evidentemente, a la que él se sentía con derecho a eliminar, preferiblemente de forma radical e irreversible. Entre los que pagaron lo que costó -la vida- el ser leal al régimen legalmente constituído, la República, estuvo Timoteo Mendieta Alcalá, fusilado por el delito de ser Secretario General de la Unión General de Trabajadores (UGT) del pueblo en el que nació, Sacedón (Guadalajara). 
Su hija, Asunción Mendieta que contaba con 13 años cuando fusilaron a su padre, ha podido finalmente -tras casi ochenta años- hacer realidad su deseo de toda la vida, la recuperación de los restos de su padre, enterrados desde entonces en una fosa común. 
Los trabajos -y las trabas legales- que la Asociación para la Recuperación de la Memoria  Histórica (ARMH) ha debido acometer y superar para lograr esa recuperación de los restos de Timoteo Mendieta se han financiado, en parte, gracias a la aportación de un sindicato noruego de electricistas (ELOGIT), que entre 2014 y 2017 ha donado un total de 50.000 euros para ese fin, directamente del bolsillo de sus 30.000 afiliados. Mientras, el presidente del gobierno de éste país, Mariano Rajoy, alardea de haber destinado 0 euros a la ARMH porque dice no tener claro que puede hacer el gobierno en éste asunto; al parecer tampoco conoce lo ocurrido durante la guerra civil y con posterioridad en éste país;  debe ser el único que no sabe que existen más de 100.000 españoles aún malenterrados en cunetas y fosas comunes, algo que al constituir presuntamente pruebas de delitos de lesa humanidad debería haber sido hace mucho tiempo investigado, de oficio, por la Justicia de éste país.
Por cierto, durante la exhumación de los restos de la fosas, representantes del mencionado sindicato noruego de electricistas se acercaron para ofrecer unas rosas en recuerdo de Mendieta y de las 50 personas igualmente fusiladas y enterradas entonces. Ningún alto representante de la UGT se acercó al cementerio, siendo así que la mayoría de los fusilados de la fosa tenían esa filiación sindical.
Se me ha presentado una clara ocasión para sentir, de nuevo, vergüenza por este país; vergüenza que ni siquiera puedo paliar apellidándola ajena, soy español, aunque en ocasiones como éstas preferiría no serlo.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Urgente, pero también importante.

Mis interminables dos meses como concejal de Ciudadanos me cualifican para afirmar que: Vamos a echar de menos al PP. En el PP tienen una parte de la "culpa católica" que no les permite pasar según qué límites. En Cs no existe. No hay absolutamente ningún sistema ético.
Desde hace ya algún tiempo creo que Ciudadanos es un partido sin ideología -por mucho que, a veces, parezca todo lo contrario- sin principios -salvo el de estar para llegar a manejar y decidir, sobre todo donde existan fondos públicos- y sin contenido político -salvo, como los gases, el poder de expansión que les hace acomodarse al recipiente que les contiene, al continente (y dejo a la imaginación de cada cual imaginar quien o qué es probable que sea ese contintente, que tampoco se necesita mucha imaginación pare ello). También hace ya un tiempo que asimilo éste partido -incluyendo su autoproclamado regeneracionismo- al Partido Radical de Lerroux, de hace un siglo en éste país. Pero en la síntesis tuitera de Ira Bouza, copiada al principio de éste texto, puede que lo que -según las encuestas demoscópicas- nos espera sea peor aún que aquél invento de Lerroux, que acabó su andadura política incoporando a nuestro diccionario la palaba estraperlo. Cada vez que recuerdo alguna figura política muy baqueteada históricamente, tránsfuga, polivalente, temporalmente desempleada o especialmente oportunista, busco un poco y encuentro que ¡oh, sorpresa! milita -es un decir, suele estar especialmente bien colocada- actualmente en Ciudadanos. No cito nombres, pero seguro que quien lea ésto ya ha recordado más de uno.
Si a Iria Bouzas dos meses se le han hecho interminables como concejal de Ciudadanos, no quiero ni pensar en las condiciones en que toda España habría de soportar una legislatura bajo un gobierno de Ciudadanos. Tras dos legislaturas de Rajoy. Este país ha sobrevivido a una historia convulsa y a menudo sangrienta, pero no nos confiemos, hay quien sobrevive a una pulmonía y fallece de resfriado, depende de como te pille el cuerpo.
Apelo de nuevo a esos trece millones (pensionistas y desempleados, lástima que estas líneas no lleguen a más de ellos) para que espabilen y no crean que con buscar algún sustituto de urgencia al PP actual está todo arreglado. Es urgente, sí, pero también importante, hay que reflexionar mientras podamos, pero, según ésto, actuar de inmediato. Salvo que pretendamos acabar todos en urgencias (que para entonces es probable que ya ni existan).

martes, 8 de mayo de 2018

Joder

Podría pensarse que la comunicación es lo suyo, siendo Carmen Martínez Castro secretaria de Estado con ese título, pero cuando los pensionistas -por motivos más que justificados- abucheaban a su amado líder, Mariano Rajoy, en Alicante, olvidó todos los principios de  la teoría de la comunicación y no pudo por menos que comentar ¡Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: pues os jodéis!, algo con lo que ella misma, reconoce que muy fina no quedó, pero que, con todo, considera un comentario jocoso; claramente su sentido del humor y su finura coinciden con los de Andrea Fabra -hija del ínclito Carlos Fabra- que gritó ¡Que se jodan! en el Congreso de los Diputados, tras conocerse una nueva serie de recortes a los desempleados anunciada por Rajoy, hace unos meses. A modo de disculpa, la secretaria de Estado ha explicado respecto a su jocosidad : lo mejor que puedo hacer no es explicar, porque no tiene sentido, sino pedir disculpas y santas pascuas. Eso; aquí no hay nada que explicar y amén, Jesús. Y es que en el PP realmente no entienden el significado de la palabra disculpa.
En números redondos hay actualmente en España 9,5 millones de pensionistas y 3,5 millones de desempleados, es decir, suman 13 millones de personas con capacidad legal  de voto. Me parece que hace ya tiempo que todas ellas deberían haberse dado cuenta de que en sus  manos está la jodienda de aquellos para los que la democracia sólo es un disfraz con el que pretenden seguir engañándolas, manipulándolas y explotándolas.

martes, 1 de mayo de 2018

Liberales, radicales...o lo que haya que ser para estar.

Habla Albert Rivera, cada vez que tiene ocasión, siguiendo el comportamiento de los gases, que tienden a ocupar todo el espacio o -como alguien ya ha mencionado- con la misma velocidad con que una voz de fondo se encarga de transmitirnos advertencias al final de los anuncios de medicamentos.
Y como en Ciudadanos han mostrado -inadvertidamente, por supuesto- varias veces su patita derecha últimamente en lo relativo  a la defensa de la igualdad de las mujeres, están que no saben qué hacer para demostrarnos su ferviente feminismo. Sin mucho fundamento, todo hay que decirlo. La última intervención la ha desarrollado en un tuit -también algo verborreico, pese a las limitaciones del formato- el propio Albert Rivera, que no se sabe si por iniciativa propia o mal aconsejado por sus asesores, ha manifestado: Clara Campoamor derrotó con su visión liberal y progresista a los que se oponían al voto femenino, desde socialistas a conservadores. Aquí el discurso de una mujer valiente que creía en la libertad y la igualdad y huía del sectarismo. Como ya Isaías Lafuente -biógrafo de Clara Campoamor- ha aclarado que fué gracias fundamentalmente al voto de la mayoría de los diputados socialistas que Clara Campoamor pudo lograr la aprobación del artículo 36 de la Constitución (por 161 votos a favor, 121 en contra y 181 abstenciones) legalizando el sufragio femenino, no lo reiteraré, pero, en todo caso, sí creo que sería intersante saber quién era quién -políticamente- por aquél entonces y porqué votó lo que votó cada grupo, o mejor dicho, cada diputado en conciencia (situación que hoy sería extrañísima, casi inimaginable).
Brevemente, en aquél asunto todo fué producto de una perversa paradoja: los partidos de izquierda consideraban que la mujer estaba muy mediatizada por la Iglesia católica y que ello produciría un voto mayoritario de la mujer por los partidos de derecha; así pues, se pronunciaron a favor del voto femenino -por diversos motivos-  buena parte de los diputados de partidos de la derecha, buena parte de los diputados socialistas, los de Esquerra Republicana de Cataluña y los diputados de otros grupos republicanos minoritarios; votaron en contra -igualmente por diversos motivos- los diputados de Acción Republicana (republicanos progresistas de Azaña), los del Partido Radical Socialista -partido que enfrentó Victoria Kent con Clara Campoamor- y la mayoría -salvo cuatro- de los diputados del propio partido de Clara Campoamor, el partido Radical. En 1934 Clara Campoamor abandonó el Partido Radical por su subordinación al principal partido de la derecha, la CEDA, e intentó ingresar en Izquierda Republicana, pero le fué denegada su incorporación.
En resumen, el partido Radical (que hoy sería Ciudadanos) se enfrentó en 1931  a una diputada (pudo ser elegida, pero no votar) de su propio partido en éste tema y votó mayoritariamente en contra del sufragio femenino que Clara Campoamor defendía; votaron a favor -justo lo contrario de lo que el señor Rivera asegura- socialistas y conservadores.
En todo caso, cuando se trate de hechos históricos comprobados, convendría que el Community Manager de cualquier partido político -Ciudadanos, en éste caso-  se asesorara un poco antes de dar por bueno cualquier argumentario. Por muy vendible que les parezca, a priori.

Anormalidades

Es una más de las anormalidades de esta democracia en la que vivimos, la persistencia de un título nobiliario tan poco demócratico que lleva el inequívoco título del dictador del régimen anterior: ducado de Franco. Y es difícil que, como ha solicitado IU al actual Jefe del Estado -y rey-, éste acceda a eliminarlo, ya que la propia institución monárquica y el cargo que él mismo ostenta se deben a la decisión del dictador de nombrar a su padre como sucesor en la jefatura del Estado; en las propias palabras y definición de Franco, la instauración -que no restauración- de un Rey-dictador: sapo que se tragó casi sin toser el régimen de la Transición (de la transición formal a algo que se pareciera a una democracia).
También desde el PSOE se ha solicitado recientemente  la supresión de ese título nobiliario para higienizar la democracia del siglo XXI, dado que promociona un apellido asociado a la dictadura franquista; y es que, en el PSOE, suelen caerse del caballo iluminados por el divino rayo de la verdad, únicamente cuando se encuentran en la oposición, al parecer, cuando ocupan el gobierno, la venda de la razón de Estado -que tiene usos múltiples- les tapa no sólo los ojos, también las narices.
Pero no es la mencionada la única -ni la más grave- anormalidad de nuestra democracia: en ninguna otra cabría ignorar,  sin ser investigado de oficio por parte de la Justicia, el hecho de que más de cien mil desparecidos hace más de tres cuartos de siglo, continúen en esa situación -en el limbo de la memoria- cuando existen datos fehacientes de que están enterrados en cunetas y fosas comunes, como animales. En ninguna otra democracia cabría tampoco la persistencia de símbolos y monumentos representativos de una dictadura fruto de una sublevación militar contra un régimen político legal y democráticamente -éste sí-  constituído.
Seguramente aún España es diferente, pero en la mayoría de las ocasiones, para peor.