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(*) Artículo 36 - Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de 23 años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes.
Cartas (notas) prescindibles, reflexiones al hilo de lo que sucede (principalmente en España)....
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(*) Artículo 36 - Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de 23 años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes.
Tumbado y semiarropado en la manta multicolor mauritana, me fuí acercando a las brasas bajo las cuales Ahmed había hecho aquél delicioso pan que constituyó la cena acompañando al té; acababa de anochecer, pero ya se comenzaba a sentir un frío inimaginable sólo una hora antes. Me comodé el turbante azul de modo que sólo quedaron al descubierto los ojos y me giré hacia arriba; sentía aún el calor de las ascuas en la mejilla izquierda; abriendo los ojos, sólo pude sospechar el espectáculo, para confirmarlo hurgué en uno de los bolsillos exteriores de la sahariana y con movimientos automáticos extraje las gafas y me las calcé para extasiarme de inmediato ante la inmensidad, nitidez y profundidad de aquél cielo azul oscuro con miríadas de brillantes de todos los tamaños cosidos en él. El aire era denso, casi palpable, a tono con la intensidad del cielo; girando la cabeza podía ver la Luna en creciente somero, apenas dibujando el arco de su borde luminoso. Me dió el tiempo justo para guadar las gafas; recuerdo haber oído algún ronquido de los dromedarios antes de quedarme dormido oyendo en mi cabeza algún pasaje épico de la música de Lawrence de Arabia.
Si analizamos someramente la evolución de los sistemas de propaganda basados en los medios de comunicación masivos -casi universales- desarrollados a partir del siglo XX, desde los Once principios de la propaganda atribuídos a Goebbels hasta los Diez estrategias de la manipulación mediática atribuídas a Noam Chomsky (aunque su verdadero autor es Sylvain Timsit), vemos que la clave de todas esas estrategias, consistentes generalmente en sobresaturar ciertas verdades para ocultar la verdad esencial, se basan en la ignorancia de los receptores de los mensajes transmitidos por los medios: una ignorancia premeditadamente fomentada -abonando un extenso campo- por los poderosos intereses minoritarios de quienes controlan lo que sucede en el mundo.
Pero para saber cual esa verdad esencial que se nos oculta, cualquiera puede recurrir a preguntarse cosas que nos atañen directamente como ciudadanos de este país, tan sencillas como evidentes: ¿es sostenible un sistema socio-económico que mantiene a lo largo del tiempo un paro juvenil cercano al 50% y simultáneamente defiende que ha de retrasarse la edad de jubilación hasta los 70 ó 75 años?, ¿es viable un sistema democrático cuyo Jefe del Estado es una herencia de la época medieval y cuyo primer representante de un cargo hereditario -el de rey- fué instaurado por un dictador que, previamente, había derrocado una democracia legalmente constituída por la fuerza de las armas?, ¿es admisible que la Iglesia católica esté exenta del pago del IBI y tenga la potestad de inmatricular edificios, fincas y parcelas a su nombre, muchos de ellos de titularidad pública?, ¿para cuando sería esperable que las entidades bancarias devolvieran los 60.000 millones de fondos públicos que recibieron como préstamo?, ¿es compatible que tanto el precio de adquisición de vivienda como el alquiler estén por las nubes- y continúen subiendo- con que existan mas de 2.000.000 de viviendas vacías, sin que exista alternativa habitacional para los desahuciados?, por ejemplo... y así tantas otras, para deducir de inmediato todo aquello que los medios de comunicación nos ocultan. Y posibilitar, al menos, el establecimiento de una agenda personal con todo ese listado de asuntos postergados, es decir, con todo aquello de lo cual no tenemos información de los medios. Que suele coincidir con los intereses reales de lo que supongo que es la mayoría de los españoles.
Y es que (sin pretender hacerme autopropaganda), me ha parecido curiosa esa reiteración y me ha llevado a reflexionar sobre los conceptos asociados al Samsara (o rueda de la vida) en el budismo, hinduísmo y jainismo. Y sobre la diferencia entre dharma y karma y su resolución en el moksha, liberación de las ataduras del karma y del ciclo de reencarnaciones. Quizá un poco -o bastante- moksha nos viniera bien en términos históricos...
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...que, más tarde, he visto que lo mismo (reiteración del título -o del leitmotiv- de la entrada) ocurre en más ocasiones, por ejemplo, con El diablo está en los detalles (1, 2).
Como suele ser habitual, no todo son ventajas. En primer lugar, la nube no fué ideada originalmente para beneficiar al individuo permitiendo que maneje datos e información -eso es sólo un incentivo necesario y derivada inexcusable- si no para beneficiar a organizaciones y empresas para un conocimiento y control lo más exactos posible de cada individuo, precisamente; no hay más que buscar -sí, en la nube- información sobre los beneficios de la nube para encontrarnos con que las entradas más relevantes se refieren todas a empresas multinacionales y multimillonarias dedicadas al manejo de información porque eso es, evidentemente, negocio; sin exagerar puede decirse que es el negocio. Porque, resulta ser que la nube es un intangible que se sirve de las redes de comunicación -específicamente de Internet, otro intangible- para almacenar y acceder a una ingente cantidad de datos. ¿Y donde reside ese almacén?, pues ahí está una de las claves del invento: distribuída en las mismas redes y desde luego, en forma que la mayoría de nosotros desconozca su posible ubicación; resumiendo: en la nube reside información que se refiere a nosotros o que nosostros mismos hemos generado pero a la que tenemos acceso condicionado y, desde luego, no único. Y ese cúmulo de datos sirve de base de información para el negocio de unos pocos que traducen en dividendos sólo para sí mismos. Esto en segundo lugar.
Vamos, que tampoco era tan malo cuando había nubes, en plural. O, alternativamente, se podía estar en Babia. Ambas, posibilidades mucho más relajantes que el ajetreo concurrente propio de la nube.