Cartas (notas) prescindibles, reflexiones al hilo de lo que sucede (principalmente en España)....
jueves, 13 de mayo de 2021
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martes, 11 de mayo de 2021
Generaciones
En resumen, esas fueron las circunstancias de las generaciones de nuestros padres: guerras y conflictos sociales con cifras de destrucción y muerte escalofriantes a nivel mundial en la generación grandiosa; una generación superviviente a todo tipo de carencias, hambre y sufrimiento en la generación silenciosa, la trabajosa reconstrucción tras el desastre.
Vino a continuación -ya en mi generación- la pugna entre el imperialismo capitalista liderado por EE.UU. y el imperialismo socialista liderado por la URSS; buena parte de la segunda mitad del siglo XX transcurrió en esa pugna que estuvo a punto de someter a la Humanidad a un desastre aún mayor que el recién sufrido a causa de una catástrofe nuclear, la permanente amenaza de la destrucción mutua asegurada. En la pugna ideológica entre ambos imperialismos, el capitalismo occidental promovió una solución a las históricas reivindicaciones sociales mediante el Estado del bienestar, fundamentado en el reformismo socialdemócrata que, de este modo, justificaba los evidentes inconvenientes del sistema capitalista y ejercía de contrapoder ideológico ante el socialismo real del bloque soviético; los baby boomers crecimos creyendo realmente que el mundo finalmente mejoraría, que el progreso es lineal e inevitable. Pero todo ese esquema de equilibrios -mucho más frágiles de lo que suponíamos- dejó de tener sentido con el colapso -largamente trabajado desde occidente- de la URSS, simbolizado en la caída del muro de Berlín. Sin contrapoder limitante, el capitalismo mostró entonces su verdadero rostro y una voracidad tal que, de forma suicida, se lanzó a un crecimiento descontrolado que ha de suponer la esquilmación de los recursos del planeta y el colapso social y económico a nivel mundial a no muy largo plazo, si se mantiene la tendencia actual.
Y ese parece el resumen del legado a nuestros descendientes: una desigualdad social radicalmente acelerada sea cual sea la versión del capitalismo que finalmente se imponga (la liberal occidental o la política china) y, sobre todo, la destrucción, debida a los condicionantes productivos del capitalismo, del planeta que habitamos considerado como recurso esencial de subsistencia; actualmente en menos de medio año hemos consumido los recursos de todo un año: la humanidad requiere 1,75 planetas al año para vivir, frente al año 1970, cuando los recursos naturales duraban hasta el 23 de diciembre. Por supuesto, la destrucción de esos recursos implica el fin del planeta tal y como lo conocemos y con él de la propia Humanidad; siento no estar de acuerdo con las tesis optimistas que defienden el declive de la crueldad y violencia entre humanos: tenemos el mérito de ser la primera generación cuya herencia es el colapso total -social, económico, y medioambiental- asegurado e inevitable, ¿hay mayor crueldad y violencia que legar conscientemente semejante desastre a las generaciones del futuro?
miércoles, 5 de mayo de 2021
Elecciones en Madrid
Ayer, el PSOE culminó su mayor acto de autoinmolación en pro de la salvaguarda del bipartidismo en que se basó la denominada Transición (como lo fué en La Restauración, hace un siglo); ha sido grande el empeño tanto del PP como de PSOE en volver al esquema en que ambos hegemonizaban bipartidistamente la política de este país: el PP pese a su gestión depredadora de lo público y de su notoria corrupción va camino de conseguirlo a costa de su hermano sistémico, el PSOE. Para lograrlo, el PP ha ha conseguido dejar fuera de juego a Ciudadanos (la nueva versión de los históricos radicales de Lerroux), los regeneracionistas de derechas, y ello a pesar del empeño que también puso el Ibex en querer sustituirlo por éste (bien es cierto que en el esfuerzo del PP para hacer desaparecer a Ciudadanos también se han producido consecuencias posiblemente indeseadas, como la de dar voz política al neofascismo de Vox, que antiguamente habitaba en el propio PP: una nueva imperfección del bipartidismo, o algo peor); sin embargo, ha sido el PSOE el que claramente no ha cumplido con su parte en este intento de vuelta al sistema bipartidista, al no lograr hacer lo propio con los regeneracionistas de izquierdas, Más Madrid y Unidas Podemos, que han llevado al propio PSOE al borde del desastre en el intento. Resumiendo: el bipartidismo no ha podido ser plenamente reconstituído, pero aún renqueante, la inercia -y una brutal manipulación mediática- hacen que los dos partidos sistémicos, pese a todo, continúen fungiendo de actores principales en esta presunta democracia.
Y en la base de toda esta distopía hecha realidad, los votantes, los pobres madrileños que han mostrado sus carencias -una patética ignorancia que les hace confundir la libertad con poder tomarse unas cañas, por ejemplo- largamente propiciadas y alimentadas desde el poder utilizando los medios de comunicación para aplicar todas y cada una de las estrategias de manipulación mediática enumeradas por Chomsky (sobre todo, de la 5 a la 8, las que cultivan, precisamente, la ignorancia y la mediocridad), es decir, encargando a éstos la misión justamente contraria a la que se les supone: informar. Una eufórica INDA (Isabel Natividad Díaz Ayuso) celebra su triunfo asegurando No entienden nuestro modo de vida -mío no, desde luego- como si eso de los atascos, las carencias en la educación y la sanidad públicas, los alquileres imposibles y el malvivir en general, necesitara de estudios para su práctica. Pues nada, madrileños, a disfrutar de nuestra supuesta idiosincrasia como si se tratara de unos callos o un cocido.
No hay mal que por bien no venga -según asegura el refrán- así es que todo este baño de realidad política tras las elecciones en Madrid ha tenido la consecuencia de que disminuya en mí el miedo -genuino, físico- ante la pandemia de la CoVid19: realmente no sería tanto el sentimiento de pérdida al abandonar la vida en este mundo -en este país, y en Madrid, concretamente- como el de alivio. De Madrid al cielo; total, nos lo hemos ganado.
jueves, 29 de abril de 2021
Los tontos, siempre
Todo tonto está convencido; y todos los convencidos son tontos. Cuanto
más defectuoso es el juicio de una persona, más firmes son sus
convicciones; también es sentencia de Gracián, que se ve que esto de la tontuna humana es tema al que dedicó la atención precisa: Alzóse con el mundo la necedad, y si hay algo de sabiduría, es estulticia [comparada] con la del cielo; pero el mayor necio es el que no se lo piensa y a todos los otros define...Con estar todo el mundo lleno de necios, ninguno hay que se lo piense, ni aun lo recele. Reflexiones de Gracián bastante anteriores a la formulación del Principio de Dunning-Kruger y las Leyes Fundamentales de la Estupidez Humana de Carlo María Cipolla.
Soy consciente de ser reiterativo, pero sigo considerando necesario y conveniente enunciarlo explícitamente, en coincidencia con Cipolla: los tontos, no los malos, son el mayor peligro; recordemos su tercera ley: Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de
personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor,
provocándose daño a sí misma en el proceso. Y, no lo olvidemos, todos los tontos mayores de 18 años tienen derecho a voto.
lunes, 19 de abril de 2021
Catalizando
Valga la propuesta Superliga de ejemplo; dado que la crisis de asistencia de público debida a la pandemia ha afectado de manera notable a la explotación económica del espectáculo de masas que constituye el fútbol, aquellos que prosperaban en ese negocio han decido no dejar de hacerlo inventando una fórmula basada en establecer una asociación entre los clubes (doce, de momento) más ricos y poderosos de Europa para jugar entre ellos una competición que les siga reportando los dividendos que ahora se resienten; evidentemente los clubes no incluídos en ese selecto grupo notarán, agudizado, el problema de la falta de ingresos debido a la falta de público: también aquí los ricos, pocos, sobrevivirán a costa del resto, la mayoría. La UEFA (Unión de Federaciones Europeas de Fútbol) ya se ha declarado contrario a este elitista proyecto, que considera cínico y producto de un modelo basado en el interés propio de unos pocos clubes en un momento en que la sociedad necesita más que nunca la solidaridad. Florentino Pérez, previsible presidente de esa Superliga ya ha dicho que vamos a ayudar al fútbol a todos los niveles a ocupar el lugar que le corresponde en el mundo. El fútbol es el único deporte global en el mundo con más de 4.000 millones de seguidores y nuestra responsabilidad como grandes clubes es responder a los deseos de los aficionados; vamos, que él lo hace por el fútbol y por los aficionados, no porque haya calculado de antemano el importe de beneficios a obtener para sí de cada uno de esos 4.000 millones de seguidores globles. Sí, este señor Pérez es el mismo señor Pérez dueño de la constructora ACS y beneficiario entre otros, del proyecto Castor, que continuaremos pagando todos los españoles -pese a su inexistencia y fiasco- hasta 2044; es Florentino Pérez, atento aplicador de la primera máxima del capitalismo de pelotazo: privatizar los beneficios y socializar las pérdidas. Y sí, es el mismo señor Pérez que ha modificado los estatutos del Real Madrid de tal modo que le ha permitido pasar de ser presidente (temporal, aunque instalado en el cargo todo lo que va de siglo) a prácticamente emperador (vitalicio) del Real Madrid: sólo puede optar a la presidencia alguien tan rico como él.




