lunes, 29 de febrero de 2016

Algebra de conjuntos

Estos son mis principios, si no le gustan tengo otrosafirmaba un marxista convencido, Groucho Marx. Pedro Sánchez, teniendo en cuenta que su cumpleaños es cada cuatro años,  ha decidido celebrarlo hoy  a lo grande, y con una dosis generosa de ese marxismo, ha enviado cinco versiones del pacto alcanzado por el PSOE con Ciudadanos a otros tantos grupos políticos de izquierda -incluído Podemos- con los que, según dice, pretende un acuerdo de gobierno; no bastaba con que del mencionado pacto ya hubiera dos versiones bastante distintas, la del PSOE y la de Ciudadanos, según parece ahora habrá siete.
Entiendo que en los pactos los grupos que acuerdan renuncian a parte de su programa pero reafirman políticas e ideas comunes; si recurriéramos a la teoría de conjuntos podríamos decir que acuerdan apoyar y llevar adelante aquellas partes de su programa en que coinciden, es decir, su intersección. En la peculiar idea que Pedro Sánchez tiene de los pactos múltiples, parece que desea incluir en un pacto común el acuerdo del PSOE con cada uno de los partidos que pretende sumar al acuerdo, o sea, que el pacto final sea la suma de las intersecciones de un conjunto central -el PSOE, evidentemente- con otros conjuntos periféricos y no, como propone el álgebra de conjuntos, la intersección de las propuestas de todos los partidos que integren el acuerdo (aunque fuera lógico considerar finalmente el peso de cada uno de los firmantes). Y, evidentemente, quedarían descartadas del hipotético acuerdo políticas opuestas de dos posibles integrantes del pacto que, en ese caso, no tendría ningún sentido.
Que digo yo que Pedro Sánchez, como licenciado en Ciencias Económicas, recordará ésto del álgebra de conjuntos. Salvo que ya le haya convencido Carmen Chacón con su teoría de la aritmética política como superación de la aritmética, a secas. A saber.

sábado, 27 de febrero de 2016

Poca nóos

Parece que la palabra griega nóos significa inteligencia, intelecto, o mente y, en sentido más específico, pensamiento, memoria o sagacidad.
Y algo tenía que ver con ese nombre el Instituto fundado en 1999 por Diego Torres, que declaraba como objetivo realizar investigaciones sobre el papel de la inteligencia de mercado en la competitividad de las empresas. Pero a nadie se le ocurr cambiarle el nombre -además de sus fines, que pasan a ser realizar investigaciones de interés general sobre los procesos de formulación e implementación de las estrategias de patrocinio, mecenazgo y responsabilidad- cuando el señor Urdangarín accedió a su presidencia. Seguramente al señor Urdangarín le pareció muy bien un nombre tan clásico y lucido, aunque, por lo que se deduce de su propio testimonio en el juicio del caso Nóos, pocas personas habrá que menos sepan sobre mayor cantidad de temas que él. De la Asociación Instituto Nóos de Investigación Aplicada, entidad sin ánimo de lucro que presidía, no conocía a quien ni cómo se contrataba, nada sabía de  temas de facturación, contabilidad, organizativos o fiscales (de esos temas no entiendo); nada sabía de todo ello ni, al parecer, quiso informarse (yo me fuí del Instituto Nóos y de Nóos Consultoría sin ningún papel). Su actividad se limitó al de las relaciones públicas; en sus propia palabras: es claro y evidente por mi trayectoria que es más el mundo del deporte y la relación con las personas. Su principal interés era que ciertas personas -del mundo del deporte o no-  le proveyeran de un suministro monetario continuado y abundante -pero eso sí, sin ánimo de lucro- por ser quien era dentro de la familia del Jefe del Estado, porque otros méritos o capacidades son desconocidas, incluso por él mismo. Y por ello, parece que el señor Urdangarín consideró que no hay que poseer y/o utilizar un destacado intelecto ni, en realidad, tener muchos pensamientos y ni siquiera memoria (es un caso realmente notable de falta de ella, no lo recuerdo bien, no lo sé o no tengo ni idea han sido sus respuestas más frecuentes ante el tribunal) o sagacidad, que supongo que no vería necesaria, dada la impunidad en que se sentía instalado.
Según Vladímir Vernadski  noosfera es el conjunto de seres vivos dotados de inteligencia, y noocracia, es la proposición de un sistema social y político basado en la prioridad de la razón y de la mente humana. Nada que ver con el señor Urdangarín, que pertence  más bien a la cleptosfera  y/o  cleptocracia. Pero para todo hay que saber.

viernes, 26 de febrero de 2016

Diputaciones Provinciales

Las actuales Diputaciones Provinciales son un indudable instrumento utilizado por parte de los partidos políticos que logran su control, y eso es así, principalmente y ya de inicio, debido al método de elección indirecta de sus órganos directivos, a cargo de concejales electos en los Ayuntamientos. Los partidos mayoritarios en cada territorio del Estado han utilizado y utilizan la mediatización de las políticas municipales en su propio beneficio, al crear un entramado de clielentelismo político de indudable fuerza y peso, sobre todo en áreas rurales. Que ello es así lo demuestra el hecho que los dos partidos del tradicional bipartidismo -e incluso CiU y su heredera en Cataluña ó el PNV en el País Vasco- han apoyado y apoyan la existencia de las Diputaciones Provinciales en los territorios que controlan.
Y para muestra, un botón: el mayor malestar y desacuerdo del PSOE andaluz con respecto al esperpéntico acuerdo entre Pedro Sánchez y Albert Rivera no se centra en las vergonzantes renuncias del PSOE en lo relativo a sus promesas sobre la retirada de la Reforma Laboral y las condiciones laborales de los trabajadores o de la prometida reversión de las leyes del PP en materia sanitaria, educativa o de libertades, sino, precisamente, en la supresión de las Diputaciones Provinciales, que el PSOE controla mayoritariamente en Andalucía.
Una prueba más de que el autoregeracionismo es imposible, la regeneración siempre será resultado de fuerzas exteriores que desalojen a los aparatos partidarios de sus centros de poder y cuyo prototipo más evidente y paradigmático lo constituyen las Diputaciones Provinciales.
A tener en cuenta en las próximas elecciones.

miércoles, 24 de febrero de 2016

No estamos locos

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, afirma que quienes dicen que el acuerdo PSOE-Ciudadanos no suma no han entendido nada. Que, curiosamente, me ha recordado lo que opinaba Carlos Fabra sobre los que no entendían (entendíamos) sus aeropuertos sin aviones; casi podría Sánchez haberlo parafraseado íntegramente y afirmar tajante aquello de dicen que estamos locos por inaugurar un aeropuerto sin aviones; no han entendido nada; con sustituir aeropuerto por pacto y aviones por escaños, habría cuadrado la soflama. Según Carlos Fabra, sus aeropuertos eran mucho más humanos porque cualquier ciudadano podría visitar la terminal o pasear por las pistas de aterrizaje, algo imposible si despegaran o aterrizaran aviones. Por las mismas razones, Pedro Sánchez y/o Albert Rivera podrían vendernos el acuerdo diciendo que los ciudadanos se sentirán ilusionados paseando por sus párrafos, tan llenos de buenas intenciones pero perfectamente inútil y sin ningún tráfico ni finalidad política. Que ésto debe ser a lo que se refiere Carmen Chacón cuando habla de suma política como superación de la suma aritmética, más ramplona. En fin, que ciertos políticos parecen habitar en una España paralela, donde su aritmética es relativa y dos más dos no tienen porqué ser cuatro, forzosamente.
Que no sé si estarán locos o no, pero hay que reconocer que están trabajando bastante en que nosotros sí acabemos estándolo.

Persona non grata

Mariano Rajoy se ha mostrado dolido con la decisión del Ayuntamiento de Pontevedra de declararlo persona non grata, y ha precisado: ni a Hitler ni a Stalin los nombraron persona non grata en Pontevedra. Me duele mucho más que el puñetazo. Tengo sentimientos (o seres humanos: https://www.youtube.com/watch?v=twuvSHCKT9M); añadiendo: soy la única persona non grata de Pontevedra.
Podía el señor Rajoy averiguar e intentar comprender -aportando al proceso los sentimientos (o los seres humanos) que dice tener- las causas de una desafección local tan particular y exacerbada. Y ya que menciona a dictadores que creo que nunca tuvieron excesivo arraigo -ni relación- con Pontevedra, podría recordar la figura de otro dictador, algo más cercano en el tiempo y en la distancia, que dejó de apellidar a El Ferrol hace ya más de 30 años y cuya estatua ecuestre fué retirada de esa misma localidad -y de otras- también hace un tiempo. Rajoy tiene la ventaja de no montar a caballo; menos mal.