Los directivos de las entidades financieras no podrán cobrar más de medio millón de euros anuales; esa cantidad es la misma que han de repartirse casi cien desempleados siempre y cuando, eso sí, tenga cada uno tres personas a su cargo. Sin llegar a aquello de que " a cada uno según su necesidad y de cada uno según su capacidad" que siendo puramente racional muchos suponen demagógico y de tufillo izquierdoso, es lo cierto que ninguna sociedad puede avanzar con desigualdades tan desquiciantes como las que estamos padeciendo. Por cierto, el mencionado límite salarial se refiere sólo a entidades que hayan recurrido -por diversos motivos, entre ellos, y como más frecuente, la mala gestión- a ayudas públicas, o sea, al dinero de todos; quiere esto decir que perfectamente lo puede estar cobrando un directivo que haya demostrado manifiestamente su incapacidad para el cargo que ocupa. Para el resto de los bancos no existe ninguna restricción, como tampoco existe para el dinero que un club de fútbol puede desembolsar por un fichaje estrella, habitualmente de millones de euros. Es fácil hacer la cuenta en este último caso traduciéndolo al número de personas desempleadas: doscientas (con tres persona más viviendo de su prestación por desempleo) por millón.Cartas (notas) prescindibles, reflexiones al hilo de lo que sucede (principalmente en España)....
sábado, 25 de agosto de 2012
Unos sencillos cálculos
Los directivos de las entidades financieras no podrán cobrar más de medio millón de euros anuales; esa cantidad es la misma que han de repartirse casi cien desempleados siempre y cuando, eso sí, tenga cada uno tres personas a su cargo. Sin llegar a aquello de que " a cada uno según su necesidad y de cada uno según su capacidad" que siendo puramente racional muchos suponen demagógico y de tufillo izquierdoso, es lo cierto que ninguna sociedad puede avanzar con desigualdades tan desquiciantes como las que estamos padeciendo. Por cierto, el mencionado límite salarial se refiere sólo a entidades que hayan recurrido -por diversos motivos, entre ellos, y como más frecuente, la mala gestión- a ayudas públicas, o sea, al dinero de todos; quiere esto decir que perfectamente lo puede estar cobrando un directivo que haya demostrado manifiestamente su incapacidad para el cargo que ocupa. Para el resto de los bancos no existe ninguna restricción, como tampoco existe para el dinero que un club de fútbol puede desembolsar por un fichaje estrella, habitualmente de millones de euros. Es fácil hacer la cuenta en este último caso traduciéndolo al número de personas desempleadas: doscientas (con tres persona más viviendo de su prestación por desempleo) por millón.martes, 21 de agosto de 2012
Buenos y malos
Confieso no entender muy bien el beneficio de la creación de una sociedad gestora de activos tóxicos ni siquiera cuando se denomina -atendiendo seguramente a las cortas entendederas del ciudadano común- banco malo. Parece que la clave del invento reside en agrupar activos cuyo valor real es desconocido, pero muy probablemente es inferior en más de un 60% al declarado, fundamentalmente todos aquellos provenientes de la pinchada burbuja inmobiliaria. ¿Y cual es la ventaja de esa agrupación?. Sin ser muy malpensado yo sospecho que esa agrupación es una nueva aplicación del universal principio neoliberal de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias, es decir, se sanea con dinero público -o sea, de todos- los bancos "malos" y por su parte, los bancos "buenos" pueden continuar obteniendo pingües benecificos privados con negocios que continúan siéndolo. Pero, si a pesar de mis prejuicios pre-neoliberales, se demostrara que la fórmula funciona, ¿por qué no aplicarlo a otros sectores o personas y separar, por ejemplo, a los políticos buenos de los malos, a los empresarios buenos de los malos, a los trabajadores buenos de los malos, a los periodistas buenos de los malos?; no habría más que mirar la etiqueta y utilizar ese maniqueísmo utilitario para separar a los buenos de los malos con un esfuerzo mínimo. Al menos tendríamos más claro quien es quien y sería mucho más fácil actuar en consecuencia.
domingo, 12 de agosto de 2012
El rey desnudo
Muchos lo sospechamos desde hace tiempo -antes incluso de que fuera contrastable- pero personas de reconocido nivel intelectual lo aseguran: la verdad es que estamos gobernados por una pandilla de gilipollas, que, dicho así por un particular parecería una grosería, pero cuando lo dice Antonio Gala, reverbera como luz en las tinieblas de la memez que nos rodea. Conforta mucho, ya digo, comprobar que lo que uno sospechaba lo dicen claramente y sin tapujos Santiago Carrillo, Jose Luis Sampedro, Vincenç Navarro o Antonio Gala; generalmente personas de una experiencia vital, categoría intelectual y falta de pequeñas ambiciones que hacen que nos reconozcamos en sus lúcidas reflexiones. Como cuando Gala afirma que lo primero que tiene que hacer un Gobierno no es evitar que quiebren los bancos, sino que no haya hambre. Lo evidente no es lo más frecuente en estos tiempos; alguien tiene que recordar que el rey está desnudo. Me refiero al del cuento de Andersen, claro; el nuestro no pasa frío. Ni hambre.
jueves, 26 de julio de 2012
Derecho progresista
Una nueva perversión del lenguaje de uno de los miembros del
actual gobierno de este país; esta vez del señor Ruiz-Gallardón. Así,
para eliminar el derecho a la interrupción del embarazo debido al
supuesto de comprobadas malformaciones del feto, el señor ministro de
Justicia argumenta(?) que la discapacidad nunca puede suponer una merma
de derechos en una sociedad progresista y que, además, ese principio
vale exactamente igual para las personas que han nacido y para las
personas que están en proceso de nacer.Para empezar por el final de tan extravagante argumentario, parece que habría que recordar que una persona que no ha nacido no es jurídicamente -ni teológicamente o desde el punto de vista del derecho canónico, ya que su propuesta parece responder antes a directrices religiosas que a necesidades civiles o sociales- una persona y que por tanto no le son de aplicación ni derechos ni deberes que corresponde a aquellas. Y considerar progresista obligar a una mujer a tener un hijo discapacitado creo que califica por sí mismo a quien hace semejante afirmación. Con la que está cayendo, este es ministro de Justicia que tenemos.
domingo, 22 de julio de 2012
Alternativas
De entre el conjunto de mantras cerriles y simplistas que el actual gobierno se empeña en hacer llegar a la ciudadanía como resumen y justificación de lo que se supone que es la gestión y manejo de la actual circunstancia económica, hay una que destaca y es aquella que afirma que las medidas tomadas por el ejecutivo son las únicas posibles y que cualquier otra alternativa nos llevaría al caos y al diluvio universal. Dejando aparte el hecho de que el sentido común -ese del cual el señor Mariano Rajoy asegura poseer cantidades ingentes- indica que gobernar es elegir entre alternativas, es que, si tomáramos por bueno el razonamiento del gobierno y del PP, de él se deduce inmediatamente que sobra toda una casta de intermediarios como gestores de decisiones políticas: ¿para qué mantener a tal cantidad de políticos si no existen alternativas y sólo hay una solución?. Que vengan los mercados y tomen posesión de lo que ya es suyo de hecho y nos digan lo que hemos de hacer, al menos el país se ahorraría unos ciento de miles de sueldos de voceros que cobran como gestores. Por otra parte el dilema planteado es falso: no son ellos o el diluvio; son ellos y el diluvio, como comprobamos a diario.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)

