No sé si sería el propósito de Jose Luis Barbería ayer en El País (Almuerzo con...Aintzane Ezenarro), pero al proporcionar datos tanto del precio del verdel en lonja (30 céntimos el kilo) como del menú (Tartar de verdel - 12 euros, Dos lomos de verdel asados a la oriental - 24 euros) podría deducirse que la mano se echaba no a los arrantzales, como parece que era el propósito, si no a la propietaria del restaurante de Guetaria donde almorzaron. Por mucho que sea el valor añadido correspondiente a la ejecución del Tartar o del asado a la oriental, parece que hay cosas que no cambian, pese a la crisis.Cartas (notas) prescindibles, reflexiones al hilo de lo que sucede (principalmente en España)....
miércoles, 18 de marzo de 2009
El precio del verdel (o caballa)
No sé si sería el propósito de Jose Luis Barbería ayer en El País (Almuerzo con...Aintzane Ezenarro), pero al proporcionar datos tanto del precio del verdel en lonja (30 céntimos el kilo) como del menú (Tartar de verdel - 12 euros, Dos lomos de verdel asados a la oriental - 24 euros) podría deducirse que la mano se echaba no a los arrantzales, como parece que era el propósito, si no a la propietaria del restaurante de Guetaria donde almorzaron. Por mucho que sea el valor añadido correspondiente a la ejecución del Tartar o del asado a la oriental, parece que hay cosas que no cambian, pese a la crisis.martes, 17 de marzo de 2009
Como una boya

Esperanza Aguirre, considera que la presunta trama de espionaje a altos cargos en la Comunidad de Madrid y las "filtraciones interesadas" del sumario del 'caso Gürtel' "se han convertido en un estímulo para que los votantes del PP se hayan convencido de que el PP es un partido "honrado" y les ha permitido triunfar en Galicia y tener la llave del Gobierno vasco. Es un forma de verlo, desde luego. Aunque para ello se haya exprimido al límite el Principio de la vulgarización, del manual de propaganda de Goebbels (Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar) más que analizar la realidad. Porque la realidad es que siendo el asunto del espionaje y la trama de corrupción temas distintos -aunque ella está actualmente interesada en presentarlo como un todo-, de ninguno de ellos parece que pueda deducirse la honradez como característica principal para convencer a votantes. Con todo esto, no me extraña que Maniano Rajoy haya deducido, a su vez, que "este partido -el PP- no se hunde nunca". Insumergible como una boya, a pesar de Esperanza Aguirre. Y de él mismo.
martes, 10 de marzo de 2009
El don de la inoportunidad

Con el mismo gesto, entre ensimismado, sombrío y mohíno, con idéntico tono monocorde, el señor Iñigo Urkullu tanto nos anunciaba hace unos días el contubernio españolista entre el PSE y el PP para desalojar al PNV del poder mediante un "golpe institucional" como, más recientemente, el acercamiento del PSE al entorno de Batasuna. El mismo Iñigo Urkullu que, hace unos meses, en el transcurso del campeonato europeo de fútbol, declaraba estar con la selección rusa y no con la española, no por "antiespañolismo"-ojo-, si no porque la selección rusa hacía mejor fútbol.
No sé si esta tendencia a la inoportunidad responde en su caso a una exarcerbación de la tradicional franqueza atribuída tradicionalmente a los habitantes de las provincias vascongadas -aunque, si expresa lo que piensa, ello no dice mucho ni de su inteligencia ni de su habilidad política- o la insolencia gratuita de las mismas le supone una dosis de refuerzo en su "vasquismo", con independencia de su conveniencia para el resto del mundo. En todo caso, creo que alguien debería informarle de que lo que así consigue es dar más razones a todos aquellos que en el País Vasco opinan actualmente que otras políticas son posibles. Empezando por la formas.
No sé si esta tendencia a la inoportunidad responde en su caso a una exarcerbación de la tradicional franqueza atribuída tradicionalmente a los habitantes de las provincias vascongadas -aunque, si expresa lo que piensa, ello no dice mucho ni de su inteligencia ni de su habilidad política- o la insolencia gratuita de las mismas le supone una dosis de refuerzo en su "vasquismo", con independencia de su conveniencia para el resto del mundo. En todo caso, creo que alguien debería informarle de que lo que así consigue es dar más razones a todos aquellos que en el País Vasco opinan actualmente que otras políticas son posibles. Empezando por la formas.
viernes, 6 de marzo de 2009
Sólo sumar

Considerarse poseedor exclusivo de la verdad suele ser peligroso no sólo para los demás, si no también para uno mismo. Así, cuando el señor Urkullu como consecuencia de su análisis de la situación política planteada tras las elecciones del 1M, ve como única solución un "acuerdo amplio de estabilidad" -liderado por el PNV, por supuesto- y como únicas alternativas el "frentismo" o la parálisis institucional, se engaña, si es que realmente lo piensa. Por más que el factor humano y la historia reciente tenga presencia en cada uno de los representantes políticos encargados actualmente de solucionar la gobernabilidad en el País Vasco -y en sus representados-, la normativa a aplicar y los métodos a utilizar para traducir los resultados de las elecciones son claros y explícitos, basados todos en la aritmética elemental de la suma para obtener una mayoría, absoluta o relativa, de esos representantes. Cuanto antes se asuma ésto, mejor para todos, incluído el PNV que, por otra parte, debería recordar su histórico empeño en hacer imposible otras sumas posibles y obtener enseñanzas de ello. Ninguna esencia intangible, ninguna legitimidad ideológica, ningún fundamentalismo racial están -ni deben estar- por encima de las leyes.
lunes, 2 de marzo de 2009
Campañas electorales

"Si los españoles habláramos sólo y exclusivamente de lo que sabemos, se produciría un gran silencio que nos permitiría pensar". Manuel Azaña era proclive a este tipo de sentencias lapidarias, producto tanto de su genio vivo como de su reconocida inteligencia. Y él, en éste caso, sabía de lo que hablaba: vivíamos -y continuamos viviendo- en el país de los expertos múltiples, de los opinadores universales, de la tertulianidad como forma de vida deseada por casi todos. Lamentablemente, la gran inteligencia de don Manuel era, digamos que canónica, careciendo casi por completo de esa otra que últimamente se ha venido en denominar inteligencia emocional y que tan útil resulta para sobrevivir en el mundo real. Porque lo cierto es que a pocos españoles les seduce la idea de pensar -y menos en un gran silencio-, lo nuestro es hablar. Tampoco escuchar, que igualmente requiere pensar, aunque sea con ruido.
Y en eso consiste, esencialmente, una campaña electoral: los candidatos hablando -es igual lo que digan- hasta enronquecer y los ya convencidos asisitiendo para aplaudir, hacer coros y agitar banderas. Y luego, si todo ha ido bien para el candidato de turno, a mandar, que es lo que, de verdad, encandila a cualquier español, tenga o no capacidad y vocación política. Pensar que piensen los filósofos.
Y en eso consiste, esencialmente, una campaña electoral: los candidatos hablando -es igual lo que digan- hasta enronquecer y los ya convencidos asisitiendo para aplaudir, hacer coros y agitar banderas. Y luego, si todo ha ido bien para el candidato de turno, a mandar, que es lo que, de verdad, encandila a cualquier español, tenga o no capacidad y vocación política. Pensar que piensen los filósofos.
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