domingo, 29 de mayo de 2016

Priorizando emergencias

Así pues, al señor Rivera, lider de Ciudadanos, le conmueve el hambre de los venezolanos hasta llegar a las lágrimas. El presidente del gobierno en funciones, por su parte, ha considerado necesario convocar el Consejo de Seguridad Nacional  en la búsqueda de una solución para los 200.000 españoles residentes en Venezuela. 
Ambos tienen mucho más cerca el objetivo de sus lágrimas o de sus desvelos en la búsqueda de soluciones: según el INE, hay más de 800.000 familias (casi dos millones y medio de personas) que no tienen ningún ingreso; casi la mitad de las personas paradas en España está en riesgo de pobreza y, en total, 13 millones de españoles están en grave peligro de pobreza y exclusión social; hay más de tres millones de personas que no pueden comer carne o pescado al menos cada dos días y no pueden poner la calefacción, ni tienen dinero suficiente para comprarse una lavadora, una televisión o un móvil. Si tuvieran -de antiguo- un vehículo, naturalmente tampoco podrían pagar el combustible necesario para moverlo. Todas éstas personas de cuyas penosas circunstancias nos informa el INE también tienen nacionalidad española. 
Que si lo que si desearan Rajoy y Rivera fuera promover su campaña electoral desde un punto de vista internacional, no tendrían más que desplazarse unos cientos de kilómetros desde nuestras costas mediterráneas para comprobar a diario el naufragio y muerte de cientos de fugitivos del hambre y la guerra en el mar: idóneos para el llanto o para la convocatoria y organización de inútiles e ineficaces comités de salvación. Y para hacerse la foto correspondiente.

sábado, 28 de mayo de 2016

Dictaduras

Según Alberto Carlos Rivera Díaz, las dictaduras no tienen libertad, pero tienen cierta paz y orden; es lo que tiene estar hablando de continuo -es inevitable expresar alguna que otra imprecisión, ligereza o inconvenciencia- y, hablando de dictaduras, haber nacido con posterioridad al año 1976 en España.
Las dictaduras suelen tener toda la libertad que deseen autoconferirse, para eso prescinden de actuar bajo el mandato de las urnas pero, por contra,  los que no suelen poder administrar su propia libertad son los ciudadanos que tienen que vivir en ellas. Y qué decir de la paz...pues que Franco, por ejemplo, veía completamente justificable liquidar a media España (a la mitad de los españoles) para salvar a la otra media; eso se deducía -ya al comienzo de sus cuarenta años de dictadura- de la conocida entrevista de Jay Allen publicada en el Chicago Daily Tribune en Julio de 1936, en la que Franco, reiteraba sonriente su intención de pacificar España al precio que sea en respuesta a la observación de Allen de que Franco tendría que matar a media España para conseguir sus propósitos; en 1964 el dictador o sus asesores tuvieron la brillante idea de vender a los españoles 25 años de paz: la paz de los cementarios para los que habían reclamado libertad para sí y la habían defendido,  o la de la cárcel para los ligeramente desordenados.
Claro está que, como en todo, hay grados -desde dictaduras duras a dictablandas, que es como acabaron llamando al régimen semidictatorial  que en 1930 sustituyó a la dictadura de Miguel Primo de Rivera, bajo Alfonso XIII- pero que el líder de un partido político sedicentemente demócrata justifique la ausencia de libertad a cambio de una cierta paz y orden dá una idea de sus propios límites éticos y políticos. Será que el apellido predispone.

jueves, 26 de mayo de 2016

La fianza

El señor De la Mata era hasta el año 2011 director general del PSOE, ha afirmado el portavoz del PP en en Congreso, Rafael Hernando; en sus actitudes y lenguaje de hooligan él es así de ligero e impreciso: el asunto es poner en cuestión la indepedencia judicial por la vía rápida. Y que sea fácil de repetir.
En realidad, lo que debería decir -con las prisas lo abrevia y lo lía- es que el juez José de la Mata ocupó entre 2009 y 2011 (durante el segundo gobierno socialista de Rodriguez Zapatero) la Dirección General de Modernización de la Administración de Justicia en el Ministerio de Justicia. Lo que ocurre es que ese mismo juez, actualmente en la Audiencia Nacional, acaba de anunciar la apertura de juicio oral en el caso de  los papeles de Bárcenas y la Caja B del PP, imponiendo una fianza al Partido Popular de 1,2 millones de euros por impuestos no pagados en la reforma de la sede del PP en Madrid, como responsable civil subsidiario.
Ya en Noviembre de 2015 el PP pretendió recursar al mismo juez como instructor en el caso Gürtel, ahora el señor Hernando repite allá donde quieren escucharle que el juez de la Mata está dolido por las críticas que el  PP le hizo cuando era director general (en el Ministerio de Justicia, no en el PSOE) y que ello le ha nublado el juicio. Cree el ladrón que todos son de su condición, dice un antiguo refrán.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Simplemente

La verdad es que, aún renegando de los simples, reconozco que son imprescindibles; oír de buena mañana una simpleza es como tomar un café sólo y sin azúcar  en ayunas: te despierta, te pone en marcha. Incluso te dá un sentido a la vida: comentar con alguien las simplezas para constatar que efectivamente son lo que parecen, que no te has perdido nada. Juan Rosell, el presidente de la CEOE es especialista no sólo en decir simplezas sino en repetir cada una de ellas con variaciones: un inacabable Bach de la tontuna. 
Hace poco nos ilustraba sobre su visión del trabajo en el siglo XXI -para disfrute de los demás, no para aplicárselo a sí mismo, naturalmente- y ahora han sido sus profundas reflexiones sobre el papel de la empresa y los empresarios en la sociedad. Según él, los libros de texto (!) ridiculizan a los empresarios y dan a entender que lo único que hacen es robar y no crear empleo ni nada, algo que a él le parece catastrófico. En lo cual, aunque sea una simpleza y quizá porque aún estoy dormido, coincido con él: es una auténtica catástrofe no poder distinguir a los empresarios de los ladrones. En la segunda repetición se ha crecido aún más, asegurando que los libros de texto (ni parecidos a los que me tocó estudiar) dan a entender que empresarios y empresas son un acto de perdición, que ése lenguaje semi-eclesiástico ya me ha comenzado a poner tenso. En la tercera: si a los niños desde pequeñitos no se les dice que ser empresario es absolutamente necesario para crear riqueza en el país, vamos en la mala dirección. Que me ha hecho pensar en los padres que desean y trabajan por tener un hijo Ronaldo o Nadal cuando deberían estar animándoles a ser empresarios que es mucho más asequible y se obtienen incluso más dividendos sin tener que correr, ¡a ver si es posible enderezar el rumbo de tanto niño desorientado!
Añade el señor Rosell que algunas veces su organización ha llamado a alguna universidad para poder explicar lo que son en realidad las empresas y nos han cerrado las puertas. Normal, ya se sabe que las universidades -al menos las públicas, que sería donde pretendía anunciar la buena nueva empresarial, las otras están al cabo de la calle- rebosan de comunistas
Concluye el señor Rosell -ya estoy en la fase de los ojos desorbitados, ni con tres cafés seguidos- reconoce humildemente que hay empresarios buenos, malos y regulares, como en todas las profesiones, pero que cuando son buenos crean riqueza y eso es la clave. ¿Y que hacemos con los malos y regulares? ¿dejamos que sigan robando aunque su único mérito haya sido quedarse con la totalidad de la riqueza creada? Esa también podría ser la clave.
Según Einstein Dios es simple, pero no aseguró que fuera el único. También afirmaba hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana; y del Universo no estoy seguro; ésto sí que resulta inequívoco.

martes, 24 de mayo de 2016

Tomando medidas

Ante el general conocimiento de la carta que Mariano Rajoy ha enviado al jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker -sabríamos más de las intenciones del señor Rajoy para con éste país conociendo sus comunicados a Europa que oyendo a la portavoz de su gobierno en funciones- en la que se compromete a que  en la segunda mitad del año, una vez que haya un nuevo Gobierno, estamos dispuestos a adoptar nuevas medidas -mientras que aquí promete rebaja de impuestos- han sido varios los miembros del gobierno que han acudido prestos, a explicarlo.
La vicepresidente del gobierno, como portavoz primera, se ha atenido a la literalidad de la misiva aludiendo a que se mencionan medidas y no recortes. Que tampoco es que sea gran disculpa, sabiendo en qué consistieron las medidas que se tomaron con anterioridad para ajustar el déficit. También el señor Montoro, ministro del ramo, y además experto en neolengua y señor del eufemismo -aquél para el cual no existió la amnistía fiscal sino una regularización- nos lo explica del tal modo que nos tememos lo peor: según él sólo se están repasando los pasos a dar en la segunda mitad del año -que no se sabe quién será el responsable de hacerlo- según el plan previsto de reducción del déficit. 
Finalmente el señor García-Margallo, por aquello de ser el jefe de la diplomacia -o quizá por su natural querencia a hablar de economía- nos lo explica en futuribles y condicionales: si todo fuera bien, si la economía se comporta adecuadamente y, sobre todo, si el nuevo gobierno resultara ser del PP, es posible que se pudiera evitar tomar nuevas medidas.
En consecuencia, si la ciudadanía no toma medidas con su voto en las próximas elecciones, con seguridad seremos nosotros los medidos.
___________________________________________
P.S.  
Una variante explicativa -con una cifra, para que se note que es un ministro técnico-  en la línea de la de García-Margallo es la del ministro de Economía, Luis de Guindos; preguntado sobre si son necesarios nuevos ajustes, ha explicado que no es necesario una reducción absoluta del nivel de gasto o una subida de impuestos mientras la economía crezca a un ritmo superior al 3%. Que a saber si ha querido decir algo con absoluta o si simplemente ha alargado la frase para que se entienda menos.