Parece que se va cumpliendo, punto por punto, el guión establecido; el
propio Luis Bárcenas -hablando de sí mismo en tercera persona- nos lo
confirma: Luis ha sido fuerte y, por consiguiente, espera que la
familia -el PP- cumpla con su parte del acuerdo y le permita salir de
la cárcel y disfrutar de lo suyo en libertad. Y ha añadido un mensaje
claro -tan claro que hasta los que no somos dirigentes del PP lo hemos entendido-: salvo lo que ya es conocido -la contabilidad en B del PP- no
voy a añadir de mi boca lo que todo el mundo sospecha (que esa
contabilidad paralela y oculta era paralela y oculta porque respondía a
unos procedimientos que igualmente eran paralelos respecto a la
legalidad y debían permanecer ocultos por idéntica razón). Es cierto que
sólo la constatación de lo primero, en cualquier país democrático,
hubiera dado lugar a la dimisión integral de toda la cúpula de un
partido político inmerso en tales prácticas fraudulentas, pero parece
que aquí todo consiste en aguantar el tirón veinte días y después todo
olvidado; aquí paz y después gloria. Tenemos lo que nos merecemos por
soportar tanta indecencia.
Cartas (notas) prescindibles, reflexiones al hilo de lo que sucede (principalmente en España)....
viernes, 23 de enero de 2015
viernes, 16 de enero de 2015
La bolsa o la vida
Por si a éstas alturas no tuviéramos ya claro que importa más, el dinero
o las personas, día a día éste gobierno se encarga de despejar tan
hipotética duda; en línea con una perversión del lenguaje que deja en
mantillas a la del Ministerio de la Verdad de la novela de Orwell y de la cual
tomamos obligatoriamente a diario un par de dosis, el flamante ministro
de Sanidad, en relación con el tratamiento de los pacientes de hapatitis
C graves -de los que se estima que existen unos 30.000- nos informa de
que lo importante no es el dinero, sino saber cómo tenemos que tratar a
los
pacientes y garantizarles que la indicación de los médicos hagan les
llegará, para, a continuación, hacer todo lo contrario: posponerlo sin fecha creando un comité
de expertos con el objetivo de elaborar un plan integral contra la
hepatitis C. Que yo me pregunto: ¿hay plan mejor -y más integral- que
proporcionar a todos los pacientes el medicamento prescrito por
profesionales del Sistema Nacional de Salud a quienes éstos estimen
necesario?; seguramente muchos de esos pacientes no podrán esperar -bien
quisieran- ni tan sólo a conocer el dictamen del docto comité.
Y éste ministro de Sanidad ocupa el cargo por ser, supuestamente, uno de los de mayor sensibilidad social dentro del PP; seguramente una de la dosis de perversión linguística que tomamos el día de su nombramiento.
Y éste ministro de Sanidad ocupa el cargo por ser, supuestamente, uno de los de mayor sensibilidad social dentro del PP; seguramente una de la dosis de perversión linguística que tomamos el día de su nombramiento.
jueves, 8 de enero de 2015
Las libertades de otros
El ministro del Interior, señor Fernández Díaz (sí, ese al que parece
importarle más la muerte de un policía francés que la de un policía español) ha
manifestado a raíz de la masacre en Charlie Hebdo, en la que han muerto
doce personas, que supone un ataque a la esencia de la democracia: la
libertad de expresión. Y él, titular de un Ministerio que en cuanto a
la libertad de expresión promueve actualmente una legislación que nos
retrotrae a tiempos muy pretéritos, lo ha afirmado sin sonrojarse ni
tartamudear: para todo hay que valer. O quizá piense que hay asuntos
-como la democracia- que sólo son adecuados para países de régimen
republicano y laico pero no para el nuestro, monárquico y en el que se
concede la medalla del mérito policial a la Virgen del Amor Hermoso.
jueves, 18 de diciembre de 2014
Un ministro planetario
De
vez en cuando los planetas se alinean -y aquí un gesto con la mano
trazando esa imaginaria línea- y se produce un rebote de la economía.
¿Soy insomne y estaba de madrugada viendo una de esas cadenas en las que
visionarios, quirománticos o adivinadores de exóticos nombres cobran a
tanto el minuto por decirte que tu futuro va a tener altos y bajos?.
Pues no, estaba viendo un telediario en el que el ministro de Economía
del Estado español nos explicaba las causas de nuestra milagrosa
recuperación económica (que, como es indiferente que las comillas las
coloque en milagrosa o en recuperación, he decidido no gastarlas, que
están los tiempos muy malitos). Eso sí, el señor ministro nos advertía
-al más puro estilo de un vidente profesional- de los posible peligros
que le podrían sobrevenir a esta recuperación, sobre todo de los
domésticos y políticos...y que empiecen por Po, le faltó predecir.
Pues
nada, señor de Guindos, sabiendo ya cual es el truco para enderezar la
cuestión económica, si vienen mal dadas nos acercamos unos millones de
españoles -con menos no se podrá- a poner a los planetas en fila de nuevo. Y, de
paso, acabamos con el paro.
http://elpais.com/elpais/2014/12/20/opinion/1419094557_326615.html
http://elpais.com/elpais/2014/12/20/opinion/1419094557_326615.html
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Bipartidismo, estabilidad...y cintas de video.
Últimamente tanto el PP como el PSOE andan bastante revolucionados con
la posibilidad de un gran acuerdo de Estado tendente a asegurar la
estabilidad de gobierno como forma de apuntalar un
bipartidismo que pierde sangre a chorros (o viceversa). Habría que recordar que el
bipartidismo, que ha sido casi consustancial con el actual período de
democracia en España, va camino de igualar los 49 años (1874-1923) que
duró el régimen político conocido como la Restauración y que se basó,
igualmente, en el bipartidismo de conservadores y liberales; resulta curioso saber que el nombre "oficial" del partido conservador fué el de Partido Liberal Conservador: quizá acabemos conociendo un nuevo Partido Socialista Popular que cierre este ciclo.
Si tanto el
PP como el PSOE dedicaran sus capacidades a analizar aquél período
histórico y las causas del hundimiento de aquél régimen antes que a anatemizar las
alternativas políticas al bipartidismo que están surgiendo actualmente y
a continuar vendiéndonos la estabilidad política como un bien en sí
mismo, quizá pudieran entender las causas de su desconexión con una
sociedad a la que dicen representar mayoritariamente.
Por cierto, cualquiera de los países nórdicos europeos que tomemos como muestra ha tenido mucha menos estabilidad política que España en los últimos treinta años, pero ya quisiera yo para nosostros la mitad de sus políticas sociales actuales.
http://elpais.com/elpais/2014/12/06/opinion/1417889455_345840.html
Por cierto, cualquiera de los países nórdicos europeos que tomemos como muestra ha tenido mucha menos estabilidad política que España en los últimos treinta años, pero ya quisiera yo para nosostros la mitad de sus políticas sociales actuales.
http://elpais.com/elpais/2014/12/06/opinion/1417889455_345840.html
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