domingo, 15 de mayo de 2011

La ruleta rusa

Recuerdo cómo, a raíz del terremoto en Japón hace dos meses, autoridades responsables de la seguridad nuclear en nuestro país sacaban pecho respecto a la seguridad de nuestras centrales nucleares -las de Garoña y Cofrentes, en concreto, que utilizan tecnología muy similar a la de Fukushima- diciendo que aquí no tenemos tsunamis. Es evidente que el mar es muy improbable que llegue a las dos centrales españolas mencionadas -salvo que caiga un meteorito en la Tierra, en cuyo caso sobraría seguir argumentando- pero es igualmente cierto que en España existen zonas de conocido riesgo sísmico. La central nuclear de Cofrentes se encuentra en un lugar próximo a una falla geológica similar a la que recorre el sudeste de la península ibérica y se halla a menos de 100 kilómetros de la provincia de Alicante, que es una de las áreas de mayor actividad sísmica de la península, junto a Granada, Málaga y Murcia. ¿Que estaríamos contando hoy si en Lorca se hubiera instalado una central nuclear?. Sin ser catastrofista, además de ejercer de aprendices de brujo, se está -estamos- jugando a la ruleta rusa con la energía nuclear.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Solidaridad/Lorca/elpepuopi/20110513elpepiopi_7/Tes

miércoles, 11 de mayo de 2011

Un excéntrico

Me bajo del tren de cercanías y me topo con un cartel de propaganda del PP: Centrados en tí. Seguramente les ha perecido corta la copia del de Emma Bonino Puedes confiar y se han estirado una palabra más. En el nuevo mezclan, como sin querer, dos ideas-fuerza: el centro y la mismísima individualidad de cada quien; pero habría que ser muy ingenuo o muy desmemoriado para creerse cada una de ellas o, más difícil, las dos juntas. Del otro lado, creo recordar que el presidente del gobierno se definió a sí mismo como un demócrata social que yo sospecho -aún sin saberlo con certeza, me pierdo entre tantas terceras vías - que debe ser algo a la derecha de la socialdemocracia -si es que palabra y concepto siguen en uso- es decir, muy cerca del centro. ¡Ah, el centro!, ¡Ese lugar habitado por votantes indecisos y objeto de deseo de los partidos de uno y otro lado!. Pues ya lo siento  por unos y otros, pero no creo que mi voto lo encuentren ahí, soy un excéntrico convencido. Creo que el centro es sólo un punto de los infinitos que integran un segmento: si es cierto que hay tantísimo centrista aquello debe ser un tumulto. Y, además, según Aristóteles lleno de virtuosos. O sea, un aburrimiento multitudinario.

viernes, 6 de mayo de 2011

Principio y final

En la interpelación de Gaspar Llamazares a Rodríguez Zapatero en relación con la felicitación de éste al presidente estadounidense por el asesinato de Osama bin Laden, el presidente del gobierno vino a decir (resumo) que a él como demócrata le hubiera gustado que se le juzgara, pero que dadas las circunstancias era lo correcto y que, además, él se lo había buscado. No me extraña que el señor Llamazares dijera no reconocerle en tal actitud; tampoco muchos reconocemos en Obama al que prometió el cierre de Guantánamo. La postura del señor presidente del gobierno me recordó mucho la adoptada también por él ante la crisis: seguramente le hubiera gustado mantener los avances sociales y no su recorte a golpes de bisturí, pero "los mercados" le han impuesto hacerlo. Con todo ello podemos medir la distancia que hay entre los principios y la realpolitik, que a menudo los reduce a poco más que a adornos florales. ¡Que razón tenía Groucho Marx cuando decía aquello de "estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros"!. Por algo se denominan principios: pocos quedan, al final. 

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Cuestion/principios/elpepuopi/20110511elpepiopi_7/Tes

miércoles, 4 de mayo de 2011

Lo imposible y lo inevitable

En este post-traumático siglo XXI, lo paradójico resulta en muchas ocasiones ser la norma, como si se cumpliera la aseveración profética de Juan Larrea: "lo imposible se vuelve muy poco a poco inevitable", (obviando lo de muy poco a poco, en éstos tiempos). En lo tocante a la información, parecería que, en función de la cantidad de medios de comunicación de los que disponemos, deberíamos al menos estar excelentemente informados; nada más lejos de la realidad. Porque la realidad consiste en una mezcla de comunicados oficiales propios de un Ministerio de la Verdad orwelliano y de la más pura anarquía descategorizada que permite Internet, donde los bulos y las medias verdades -a menudo con mucho menos del 50% de verdad- crecen y se multiplican sin control. Y que la realidad es una mezcla de ambos extremos no es algo metafórico: ayer por ejemplo, ante la muerte de Osama Bin Laden, muchos medios de comunicación italianos, la RAI a la cabeza, dieron la noticia -que sostuvieron y repitieron durante bastante tiempo- de tal forma que el muerto resultaba ser el propio presidente Obama. Total, la diferencia era una letra.

martes, 3 de mayo de 2011

El PP y el Centro












I
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Los inconvenientes de que en este país toda la derecha política esté en un solo partido suelen ser una lastre añadido a un sistema político ya poco ágil de por sí (incoveniente derivado del sistema bipartidista en que se basó la Transición del 78), y con frecuencia perjudican al propio PP.
Mariano Rajoy reconoció a raíz de su segunda derrota electoral en 2008 que el PP necesitaba un millón de votos para poder ganar las elecciones, e identificó incluso donde buscarlos: en el centro, ese lugar que puede ser tan pequeño como un punto (en un segmento de recta) o tan grande como una mayoría (si de sociología política se trata). 
Pero en el PP -especialmente cuando suenan clarines de elecciones-  suelen superponerse los mensajes de un PP moderado, dirigidos a donde se supone que están los votos del centro, con las más disparatadas y radicales afirmaciones que, lógicamente, los espantan. Así, a cuento de la política antiterrorista, en el PP actual tanto se da continuidad al sostenimiento del Pacto Antiterrorista firmado por PSOEy PP, como desde la derecha más arcaica se afirman con rotundidad disparatadas teorías conspiranoicas y se denuncia la connivencia subterránea entre el PSOE y el terrorismo de ETA. Y todo ello cuando las cifras que resumen la actividad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado demuestran justo lo contrario. 
En fin, si es cierto que, en general, unas elecciones no se ganan si no que las pierde el adversario, el PP va a hacer cierto este axioma incluso estando en la oposición, que no es poco mérito.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Centro/derechas/elpepiopi/20110429elpepiopi_9/Tes
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II
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Al igual que aquél capitán del rey Fernando III durante la Reconquista, que no acababa de llegar nunca a Úbeda, perdiéndose por sus cerros, el PP no acaba de llegar nunca al centro, perdiéndose a menudo por los vericuetos ultamontanos que transitan sus ilustres carcamales. Aún siendo evidente que en el centro están los votos que le podrían dar el poder al PP y que la extrema derecha que alberga no tendría donde ir que más valiera, parece que en el PP responden a una pulsión casi genética que les hace torear adornándose -es un decir-  con afirmaciones tremendistas, cuando no con delirantes teorías conspiranoicas. 
Al igual que Pedro Arriola aconsejó a Mariano Rajoy que se "metiera en la cama" durante el año previo a las elecciones generales del próximo año como mejor estrategia ganadora, podría haber aconsejado a los ilustres ex-cargos del PP que se tomaran unas vacaciones en las cabañas de sus montañas. Aunque es fácil que no sean de los que se dejan aconsejar. Ni que quieran vacaciones.
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III

 Me llamó la atención cuando lo leí como titular: "Rajoy culmina el viaje al centro del PP catalán con su visita al Parlamento" (catalán también). Antes de continuar leyendo pensé que los catalanes, una vez más, habían llegado a la modernidad antes que el resto de España, y que, en definitiva, todo el PP seguiría su ejemplo tarde o temprano. Me duró poco; resulta que se trataba de que Alicia Sánchez Camacho, la presidenta del PP catalán estaba tan contenta  y presumiendo ante su jefe, Mariano Rajoy, de la nueva ubicación de los populares en el hemiciclo del Parlamento de Cataluña, en pleno centro, solo dos filas por detrás de la bancada del Gobierno de Artur Mas. Estamos muy centrados, en pleno centro, reiteraba eufórica Alicia, como si hubiera atravesado de nuevo el espejo en el País de las Maravillas y estuviera ante el Sombrerero Loco y el gato de  Cheshire. De lo demás en el PP, como siempre. Eso sí, Alicia Sánchez también centradísima, en la foto que acompañaba al texto.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/PP/catalan/centro/elpepiopi/20110501elpepiopi_6/Tes


IV
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Por más que fuera totalmente accidental y sin propósito definido el hecho de que yo mencionara hace unos días al gato de Cheshire en una carta publicada en El País ("El PP catalán y el centro") *(III), resulta que un resumen descriptivo de ese personaje de Lewis Carroll en Alicia en el País de la Maravillas podría ser:
 
1º) Tiene la capacidad de aparecer y desaparecer a voluntad.
 
2º) Cuando desaparece lo hace gradualmente hasta que no queda nada más que su amplia sonrisa flotando en el espacio.
 
3º) Puede desconcertar a todos haciendo desaparecer su cuerpo pero haciendo visible su cabeza.
 
4º) Alicia mantiene con él conversaciones como ésta:
 
-¿Me podrías indicar hacia donde tengo que ir desde aquí?- pregunta Alicia.
-Eso depende de a dónde quieras llegar-  responde el gato.
-A mi no me importa demasiado a donde.
-En ese caso, da igual hacia donde vayas.
-Siempre que llegue a alguna parte.
-¡Oh! Siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo bastante.
 
Aunque sean cuestionables Alicia Sánchez Camacho como Alicia y Cataluña como el País de las Maravillas, ¿es o no Mariano Rajoy un auténtico gato de Cheshire?