jueves, 9 de julio de 2009

El sistema es el problema


Al parecer, los líderes del G-8 han acordado que el aumento de la temperatura global no deberá exceder los dos grados centígrados en 2050. Para dar sensación de credibilidad a una propuesta tan voluntarista, han estimado el coste de esta contención de la temperatura del globo en un 2,5% del P.I.B. mundial. En realidad, de estos eventos y cónclaves de reuniones de poderosos -ricos y pobres- en la economía global se desprende siempre el mismo objetivo que tenía el Príncipe de Salina en El Gatopardo: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". Ante innegables pruebas de convicción, todos hemos debido aceptar la realidad del cambio climático y sus graves consecuencias en un futuro inmediato. Pero partiendo de ese punto, los poderes políticos y económicos insisten en -como mucho- adoptar soluciones correctivas a un sistema que, puesto que está basado en el crecimiento económico ilimitado, o no las admite o son, en definitiva, irrelevantes. El sistema es el problema. Y ante ese abismo todos miramos a otro lado o nos quitamos el miedo entretenidos en cálculos, previsiones y porcentajes.

miércoles, 8 de julio de 2009

Mentir


El Impeachment -cuya traducción literal sería bochorno o vergüenza, aunque su significado más exacto en términos políticos sería el de impugnación- es una figura del Derecho anglosajón con origen en la Cámara de los Comunes de la Inglaterra del siglo XIV, y mediante la cual se puede procesar, destituir e inhabilitar a un cargo público. En la historia reciente, Richard Nixon interrumpió este proceso con su dimisión como presidente de los Estados Unidos en 1974 antes de asumir su previsible destitución. También el presidente Bill Clinton estuvo sometido a un impeachment de cuyas consecuencias se libró por un estrecho margen. En ambos casos la acusación principal no eran tanto las ilegalidades cometidas en el asunto Watergate o las relaciones sexuales con la señorita Lewinsky, si no algo más sencillo: ambos mintieron. Mentir se considera -en las democracias anglosajonas- algo inexcusable en alguien que ostenta un cargo público. No parecer ser este el caso de nuestra más que imperfecta democracia donde a menudo la clase política se siente legitimada no ya para incumplir promesas electorales, si no para justificar lo injustificable o explicar lo inexplicable. Sobre todo, si les continúan votando. Todo apunta a que el señor Camps ha mentido el asunto de los trajes. Y si seguimos el razonamiento del señor Rajoy cuando dijo que ofende al sentido común pensar que el presidente de la Comunidad Valenciana se ha "vendido" por unos trajes, efectivamente, cabe pensar que lo tiene que haber hecho por algo más. Si ha mentido en un asunto "menor" como son unos trajes regalados...

martes, 7 de julio de 2009

Berlusconismo


Albondiguillas, curitas, bigotes, cabrones, correas... de transmisión y actores de reparto en un guiñol tan antiguo como el mundo, pero que, desde un punto de vista histórico, ha proliferado de doscientos años acá. En tiempos antiguos las élites dominantes robaban -se apropiaban, si queremos ser neutros- de todo y de todos por derecho autoconferido. A partir de la Revolución Francesa y bajo regímenes más o menos democráticos, esta pulsión innata en el ser humano de acumular riqueza se posibilitó al resto de clases sociales: robar estaba ya al alcance de todos. Quiere esto decir que la corrupción -lucrarse fuera de las reglas establecidas- no es un problema de ahora. Pero lo grave siempre fué que si quien tiene la responsabilidad de mantener esas reglas -la clase política y los representantes democráticamente elegidos- comienza simplemente a relajarse frente a los corruptos, se inicia un camino con un sólo final: la asunción por parte de todos los ciudadanos de que las reglas están para saltárselas siempre que se haga con la suficiente habilidad. "Berlusconizar" la sociedad, podría denominarse. Consecuencias: las previsibles.

viernes, 3 de julio de 2009

La paciencia de los impacientes



"Son las 12:40 y Zapatero no ha cesado a Bermejo" se impacientaba Mariano Rajoy en Baralla (Lugo), el día 23 de Febrero, en plena campaña gallega y cruzada contra el ex-ministro cazador para animarla.
Estamos en Julio y el señor Rajoy no ha cesado al tesorero del PP, Bárcenas, practicando lo que mejor sabe hacer: no tomar decisiones y leer el Marca. Eso sí, todo ello con mucho sentido común. Y mucha paciencia.

Universos paralelos


El físico Hugh Everett propuso en los años 50 una teoría, la de los universos paralelos, que aunque ofende al sentido común -ese del que Mariano Rajoy dice atesorar cantidades ingentes- es cada vez más aceptada como explicación de varias de las contradicciones teóricas de la física cuántica. Para resumir, dicha teoría -o metateoría- propone que todas las alternativas o posibilidades se cumplen, pero cada una en un universo distinto, en universos paralelos. Según esto, es posible imaginar otro universo en el cual los 300 millones de euros que prevé destinar Florentino Pérez a fichajes en el Real Madrid, se destinen a proporcionar 10.000 euros a 30.000 personas sin recursos en tanto dure la crisis. Y ya, puestos a imaginar, que en ese universo no exista el Real Madrid, porque el fútbol tampoco existe. En fin, sólo es una teoría...