Un
personaje de la película "Un hombre tranquilo", dirigida por John Ford,
exclamaba reiteradamente ¡homérico!, ante algunas de las explosiones
viriles del hombre tranquilo, el boxeador irlandés repatriado
protagonizado por John Wayne. Nosotros, ante las formas de la señora
condesa y, en concreto ante sus hábitos de circulación vial sólo podemos
exclamar: ¡carromérico!.
Cartas (notas) prescindibles, reflexiones al hilo de lo que sucede (principalmente en España)....
miércoles, 9 de abril de 2014
¡Carromérico!
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