martes, 7 de julio de 2015

Desinformando

Mariano Rajoy nos informa: Grecia debe mucho dinero, algo más del 90% de su PIB, es como si en España debiéramos 900.000 millones de euros, que es una cifra astronómica. El presidente del gobierno más bien nos desinforma; no ha dado una. Es España la que debe más de 900.000 millones de euros, en concreto, la deuda pública española alcanzó el 98% del PIB en el primer trimestre de éste año, lo que supone 1.046.000 millones de euros.
En Grecia, al finales de 2014, la deuda soberana de ese país se elevó hasta el 177% del PIB - porcentualmente casi el doble que España-, lo que supone unos 317.000 millones de euros, menos de la tercera parte que España, en términos absolutos. Vamos, que España debe el triple que Grecia.

lunes, 6 de julio de 2015

Seriedad

Mariano Rajoy ha asegurado que lo de Grecia no va a ocurrir en España, porque éste es un país serio​; que ya son ganas de maximizar una inconveniencia. En primer lugar por ofender gratuitamente a todos los ciudadanos griegos y, en segundo lugar, porque es una simpleza asegurar que la cualidad de serio -o cualquier otra; cada vez que tiendo a considerar a Alemania como un país de militaristas disciplinados, recuerdo a Bertolt Brecht- puede aplicarse a un país: en general los hay con mayores o menores recursos y, en consecuencia, con mayor o menor posibilidad de garantizar un ordenamiento justo y de proveer de servicios públicos a la sociedad mediante impuestos.  Por otra parte, los hay más y menos corruptos, y en éste aspecto tampoco parece que España esté como para dar lecciones a nadie.
Quizá se refiera el señor Rajoy no exactamente a la seriedad sino a un temor generalizado e impuesto, tal y como ocurría en tiempos de la dictadura: por ejemplo, una manifestación tal como la que se ayer se celebró en Grecia con motivo del resultado del referéndum, en la plaza Sintagma y ante el Parlamento, aquí llevaría implícita la posibilidad de que cada manifestante tuviera  que hacer frente a una multa de hasta 30.000 euros. Como para reíse.

sábado, 4 de julio de 2015

Solidaridad

Hay un refrán español que dice: quien dá pan a perro ajeno, pierde pan y pierde perro; es lo bueno del refranero, que los hay para todo, y sobre todo, para todos.
El señor Rajoy es de los que no dan pan a perros ajenos si no es para quedarse con ellos: Una cosa es ser solidario, y otra es serlo a cambio de nada. Lo que ocurre es que entonces no estamos hablando de solidaridad sino de trueque o intercambio, porque incluso de la definición de solidaridad en el diccionario de la RAE: Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros, nada se dice sobre que tal adhesión lo sea a cambio de algo.
En fin, conociendo el concepto que de la solidaridad tiene el señor Rajoy, no quisiera conocer su definición de ética, moral o principios, por ejemplo.

jueves, 2 de julio de 2015

Aquél referéndum

Como el aluvión de información diaria de los medios ha hecho que acabemos todos con memoria de pez, creo que respecto a la interminable agonía económica de Grecia convendría recordar que ya en Noviembre de 2011, el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, propuso celebrar un referéndum para decidir si Grecia estaba dispuesta a aceptar las condiciones impuestas por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo para conceder préstamos económicos a las instituciones griegas.
Encuestas realizadas antes del anuncio del referéndum, mostraban que aproximadamente el 60% de la población griega estaba en contra de las condiciones impuestas por la UE, pero aquél referéndum nunca llegó a realizarse debido, fundamentalmente, a presiones y amenazas de la Unión Europea, especialmente por parte de Alemania y Francia. Papandreu anunció entonces la retirada del referéndum y finalmente y como consecuencia de la polémica ocasionada por su cambio de actitud tuvo que dimitir y su partido, el histórico PASOK, quedó reducido a un residuo de lo que fué. La UE colocó al tecnócrata Lukas Papademos como presidente de gobierno en Grecia, sin necesidad de urnas que, efectivamente, como afirma la actual ministra de Agricultura, García Tejerina, pueden ser muy peligrosas. (http://epistolariocontingente.blogspot.com.es/2012/02/grecia.html)
Seguro que Syriza y sobre todo Tsipras tienen todo aquello muy presente.

miércoles, 1 de julio de 2015

Ley mordaza

Tanto el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, como el de Justicia, Rafael Catalá han afirmado reiteradamente -se nota mucho que se instruyen en  el mismo argumentario- que todo aquél que opine negativamente de la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana -más conocida como ley mordaza- es porque no se ha leído el texto de la ley; el titular de Interior ha acusado de ello incluso a los relatores de la ONU que la han criticado. También ha manifestado, por ejemplo, que la ley no prohíbe grabar actuaciones policiales, y ya en plan estupendo, ha asegurado que eso no se puede prohibir, sería una barbaridad, apostillando a renglón seguido: otra cosa es que grabaciones de agentes en acto de servicio se usen para difundirlas por las redes sociales y vulnerar su intimidad y ponerlos en riesgo a ellos o a sus familias; o sea, una bonita forma de decir una cosa y la contraria.
Para salir de dudas, podemos consultar el texto de la ley publicada en el BOE, que en su artículo 36, apartado 23, tipifica como falta grave (sancionada, por tanto, con multa de 601 a 30.000 euros): El uso no autorizado de imágenes o datos personales o profesionales de autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que pueda poner en peligro la seguridad personal o familiar de los agentes.
Nada dice la ley de sobre la utilización de esas imágenes en las redes sociales ni de la intimidad de los agentes; no es necesario,  basta con que diga uso no autorizado y que pueda -para más seguridad-  y aquella barbaridad de prohibición a que aludía el señor ministro de Interior, queda convertida en ley.
Y es que yo sí me he leído la Ley, no como el señor Fernández Díaz, que, por lo que dice, parece que no. 
Por cierto, no incluyo en este post una imagen del señor ministro u alguna otra autoridad para no incurrir en falta grave. Y en las redes sociales, además.