viernes, 29 de abril de 2011

Proyectos

La presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha declarado que "cuando un juez sospecha que un político usa su cargo para un proyecto personal, existen responsabilidades políticas", alardeando de presentar unas listas completamente limpias de la baba de la trama Gürtel, aun reconociendo que en ellas existe algún imputado, pero "por tonterías" (hay que ver estos jueces, no pasan una). Intentando aclarar la terminología de la señora Aguirre -parece que copiada de la línea oficial del partido respecto a la ex presidenta del PP de Benidorm, Gema Amor- supongo que "proyecto personal" se denomina ahora ahora a quien roba para sí, y no para el partido, en cuyo caso parece que no llega a ser ni robo. Pero antes que proyectos políticos en forma de partido -que suelen defender en primer lugar el interés de los cargos de ese partido- y, por supuesto, antes que "proyectos personales", el proyecto prioritario para toda la clase política debería ser el de velar por el interés común, el de todos los ciudadanos. Y, con la que está cayendo, dar ejemplo.

jueves, 28 de abril de 2011

Meridianamente

La señora de Cospedal, ha manifestado en relación con RTVE que "no está siendo imparcial desde el punto de vista político. Una televisión pública imparcial debería presumir de tener unos servicios informativos y unos instrumentos que sean de una objetividad meridiana". Con esa misma vara de medir como instrumento ¿se podría afirmar con objetividad meridiana -si es que la objetividad soporta tal adjetivo- que Telemadrid es una televisión pública e imparcial?.

jueves, 7 de abril de 2011

Excusatio non petita

"Excusatio non petita, accusatio manifesta" dice una locución latina de origen medieval, que se podría traducir por "quien se excusa, se acusa". La ministra de Economía, Elena Salgado, ha asegurado que "está absolutamente descartado" un posible contagio a España tras solicitar Portugal el rescate financiero a sus socios de la UE. Es cierto que economía española difiere -a nivel cuantitativo, más que cualitativo- de la portuguesa, de la griega y de la irlandesa. Pero no es menos cierto que en España, como en Grecia y en Portugal, el Estado tiene unos ingresos muy bajos y soporta un fraude fiscal elevadísimo, lo que se ha traducido en políticas financieras alternativas basadas en la solicitud de préstamos a la banca extranjera. En época de "vacas gordas" el sistema ha funcionado con regularidad: el Estado ha dispuesto de liquidez, las empresas han obtenido ingresos tanto por los beneficios producto de su actividad -con una carga impositiva bajísima- como por lo que se les ha permitido defraudar, y la banca ha alimentado el sistema, obteniendo sus beneficios. Pero en el otro extremo del ciclo económico, en cuanto "los mercados" han detectado síntomas de riesgo para sus inversiones, la banca ha cerrado el grifo y el sistema ha colapsado de inmediato. El resultado en nuestro caso ha sido un Estado más débil de lo que le correspondería en función de la riqueza real del país, y al que sólo le quedado -como a los antes mencionados- una opción: el recorte del gasto social, del Estado del bienestar (del "medioestar", más bien). Sin pretender ser agorero, ya veremos lo que de verdad queda descartado.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/rescate/descartado/elpepiopi/20110409elpepiopi_6/Tes

miércoles, 2 de marzo de 2011

Sorprendente

En la sorprendente peripecia política protagonizada por Adolfo Suárez parece ser que éste se creyó, al final de la misma, socialdemócrata además de centrista, y de ahí la denominación de su último proyecto político: Centro Democrático y Social. Pero más sorprendente resulta en la actualidad el empeño del PP en convertirse en el partido de los parados, pensionistas y trabajadores, llegando al punto en que Mariano Rajoy ha reclamado para la ideología que representa su partido la creación del Estado del Bienestar, nada menos. Habría que recordar que el Estado del Bienestar -en su concepto actual en Europa- es el resultado de un gran pacto social entre el reformismo socialdemócrata, los sindicatos, el socialismo cristiano y los grandes intereses económicos y empresariales con el objetivo de lograr la estabilidad necesaria para una recuperación social y económica tras la Gran Depresión de 1929 y la segunda guerra mundial. También habría que recordar que por aquél entonces en España estaba instaurada una dictadura como producto de una guerra civil que cercenó de raíz la posibilidad de cualquier pacto social y cuya apariencia formal tardía fue la de una "democracia orgánica" aceptada por todos como una farsa inevitable y en la cual la democracia cristiana -cuyo patrimonio y el de los liberales reclama ahora el PP- no pasaba de ser el límite de lo admisible como tendencia o "sensibilidad" política dentro de un régimen dictatorial cuya esencia y principios también han heredado en el PP, aunque de ésto no presuma el señor Rajoy. Pero es lo que tiene la época de elecciones, que casi todo vale, incluso el lema Puedes confiar (copia directa del utilizado por Emma Bonino en Italia en 2010). Y para los que -a pesar de todo- confíen, que no se asusten si el PP decide cambiar sus siglas por las de PPPT (Partido del los Parados, Pensionistas y Trabajadores): es sólo para ir sobre seguro en las elecciones.

viernes, 25 de febrero de 2011

Radicalismo y adanismo

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha declarado que el "radicalismo ideológico aplicado con una buena dosis de adanismo frívolo" por parte del gobierno actual ha llevado a Europa a observar a España con recelo y perplejidad y a considerarla "un riesgo sistémico". Hablar por no callar. ¿Radicalismo ideológico? El propio Rodríguez Zapatero se considera ideológicamente a sí mismo  como un "demócrata social" que todo el mundo entiende que es varios puntos menos radical que un socialdemócrata. Pero por si las  autodenominaciones no fueran muy fiables, ahí tenemos sus últimos recortes sociales a trabajadores, parados, pensionistas y dependientes por mandato imperativo de "los mercados", implantando políticas que poco han diferido de las que habría seguido el PP de estar en el poder. ¿Adanismo frívolo?. Es usual en este país, a nivel general, que un recién llegado a ciertos niveles de responsabilidad crea que posee en su cerebro mágicas soluciones en las que nadie nunca había pensado antes, tirando a la basura -casi siempre sin mirarlo- el trabajo de su predecesor en el cargo. Aún recuerdo cuando el señor Aznar, en los tiempos previos a su llegada al poder, tildaba de "pedigüeño" a Felipe González en su solicitud de los fondos de cohesión europeos para España. El señor Aznar hizo lo propio en cuanto pudo, no sé si de forma más adanista que frívola o viceversa, pero, en todo caso bastante soberbia, presumiendo reiteradamente de que el crecimiento de España estaba por encima del de los países más desarrollados de la Unión Europea, incluyendo a Francia y Alemania. A partir de entonces Alemania comenzó a defender, lógicamente, la posición de retirar las ayudas comunitarias a España -ya que estábamos tan sobrados- para dárselas a otros países más necesitados. Riesgo sistémico -y endémico, desgraciadamente- es el que representa el señor Aznar para España cada vez que abre la boca para esparcir su sabiduría