miércoles, 15 de mayo de 2013

La crisis del bipartidismo

Leo el titular de El País El PSOE y el PP confían en que la crisis del bipartidismo sea temporal. Yo creo que el bipartidismo ha sido -como ya lo fuera en la época de la Restauración, hace más de un siglo- uno de las causas principales de que en la historia reciente de éste país, se incubara a su cómodo calorcillo un habitual clientelismo político que ha derivado por extensión en numerosos casos de corrupción y en una putrefacción generalizada de instituciones básicas del Estado. ¿No será que lo que temen en el  PSOE y en el PP es que se acabe tocando lo suyo, que un cargo político deje de ser más fijo, seguro y lucrativo -bastante más- que un puesto en la Administración del Estado?. Si ellos confían en que la crisis del bipartidismo sea temporal, yo espero y confío justo en lo contrario. Por el bien de la democracia y del país.

domingo, 12 de mayo de 2013

Tiempos modernos

Hay imágenes imperecederas: a mí se me quedaron grabados los fotogramas de Chaplin en "Tiempos modernos" cuando de forma puramente accidental, su personaje se convierte en la cabecera de una manifestación de trabajadores, portando una también accidental bandera roja.
 De igual modo, nuestro presidente del gobierno, aprovechando que pasaba por ahí -o que estaba ya ahí, no se sabe si plasmáticamente o en realidad corpórea- se ha colocado -intencionadamente, en ésta caso- al frente de la noticia de la bajada de la prima de riesgo en España, derivando de ello toda una serie de deducciones positivas para la economía de este país que, sinceramente, creo que sólo existen en su discurso. Lo cierto es que nada ha cambiado realmente -si no ha sido a peor- y continuar al albur de que cambien las cosas dependiendo del ciclo económico o las circunstancias globales es mucho menos de lo exigible al presidente del gobierno de la nación en tan difíciles circunstancias. Nada sobre el cambio necesario de modelo económico ni sobre un plan energético nacional; nada sobre estrategias de futuro: a esperar que -cumpliendo la inexorable ley del péndulo- las cosas cambien. De alguna manera.

Amistades peligrosas

Es asunto conocido lo muchísimo que mejoramos todos los españoles al morir: basta con que nos despidamos definitivamente para que casi todos comiencen a añorar nuestra presencia; los panegíricos son una de las pocas ocasiones en que los españoles solemos ser generosos, aparentemente, con nosotros mismos. Aunque a veces nos pasamos: ni tanto (muertos) ni tan calvo (en vida), que diría un castizo.
La señora alcaldesa de Madrid, Ana Botella, rememora en El País -supongo que el texto sea original y no alguno de sus cuentos infantiles reeditado- la figura de Mercedes de la Merced, recientemente fallecida, texto por el que hemos podido conocer que ésta era -entre otras cosas, todas ellas positivas- un espíritu libre, sincera y amiga de sus amigos (que digo yo que tampoco esto último parece algo a destacar: sólo los espíritus beatíficos -además de libres- son amigos de sus enemigos). Si no regalaba halagos y sabía escuchar, como también nos informa la señora Botella, supongo que no le importaría a Mercedes de la Merced que recodáramos de ella -sin ánimo de molestar y antes de que ascienda definitivamente a los cielos- precisamente, algunas de sus amistades como, por ejemplo, el que fué también como ella concejal del Ayuntamiento de Madrid por el PP: Angel Matanzo (que llegó a presentarse como candidato a la alcaldía de Madrid por el partido ultraderechista Unidad Nacional), su estrecha amistad con los hermanos Giménez-Reyna (los de Gescartera) o sus útiles amistades con Rodrigo Rato y Miguel Blesa que le sirvieron para ocupar un puesto en el Consejo de Administración de Caja Madrid, así como su estrecha amistad con José María Aznar, siendo consejera de la Fundación FAES. Amistades la mayoría de ellas peligrosas, lo cual podría ser un mérito suyo más y seguramente prueba de su autonomía de pensamiento, su sinceridad castellana, su claridad, su empatía, y su experiencia. De lo último, sobre todo.
 
 

viernes, 3 de mayo de 2013

Lo urgente y lo importante

Actualmente, la situación sociolaboral en España tiene todas las características para ser considerada una emergencia nacional, algo que debería ser para el gobierno de la nación de prioridad absoluta y urgente, algo que mereciera de su supuesta capacidad algo más que el mero asentimiento impotente ante una realidad que le supera claramente. 
Pero la urgencia en la búsqueda las soluciones a esta situación tampoco debería distraer al gobierno de lo importante: la creación siempre pospuesta de un modelo económico viable y sostenible, a la vez que -o incluyendo- la de un modelo energético igualmente viable y sostenible para este país. Mucho me temo que si su inanidad para proponer soluciones a lo urgente es notoria, lo segundo ni siquiera se lo han planteado; ni lo uno ni lo otro: incapacidad absoluta. Deben estar ocupados a tiempo completo en justificar su presencia.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Esos desconocidos

Así pues, el señor ministro de Economía y Competitividad , el señor de Guindos, ha declarado no saber como son los billetes de 500 euros. Sorprendente, siendo el nuestro el país que acumula casi la cuarta parte de todos los billetes de ese importe que ha emitido la eurozona. Para nuestra tranquilidad nos informa a renglón seguido que los Ministros de Economía son gente bastante rara (!?), o sea, que no echemos cuenta de su ignorancia en parcela tan anecdótica. En todo caso creo que le convendría saber como son esos billetes para que si alguien se le aproximara con un maletín lleno de ellos -y con aviesas intenciones- el señor ministro supiera defenderse. Ya en el terreno de lo serio, el señor de Guindos nos hace partícipes de su convencimiento de que lo realmente importante es la lucha contra el fraude fiscal, con lo que estoy absolutamente de acuerdo; ya sólo tiene que informar de ello a su colega del Ministerio de Hacienda, el señor Montoro, para que dote de medios adecuados a la Agencia Estatatal de Administración Tributaria que depende de su ministerio: es sabido que cualquier inversión en ese aspecto multiplicaría varias veces su valor en recaudación para el Estado.
Por cierto, no estaría de más que el señor de Guindos conociera -aunque un ministro no esté para descender a tan prosaicos detalles- que el seguimiento de los billetes de 500 euros es un método utilizado hace tiempo por la policía europea para el descubrimiento del blanqueo de dinero y la persecución del fraude fiscal. Y aunque sólo sea por curiosidad utilitaria, le informo de que son los más grandes de la zona euro y de color púrpura, como la vestimenta de los cardenales.