miércoles, 26 de octubre de 2011

La reimplantación de la esclavitud

Hace unos meses y desde la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) se planteó una reforma educativa para este país basada en dos hipótesis: que la herencia genética pesa más en el rendimiento escolar de un alumno que su entorno socioeconómico, y, en segundo lugar, que el gasto en educación no es lo más importante en la obtención de resultados. Así como suena. No parece que los argumentos de expertos participantes en el informe PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que contradicen ambas hipótesis hicieran mucha mella en los empresarios ante la visión del sustancioso tajo previsto a la educación pública, lo que supondría un aumento paralelo del "negocio" en la educación privada.
También recientemente el señor Rosell, como presidente de la CEOE ha planteado bajar de 20 a 12 días la indemnización por despido procedente, lo que él denomina "salida laboral", porque ello, en su opinión, animaría a muchos empresarios a "dar entrada" a otros trabajadores, sabiendo que su despido sería más barato.
Y que esos trabajadores en situación alternativa y variable -en función de los "mercados"- de paro, despido y trabajo tengan hijos a los que en esa circunstancias no puedan costear una -seguramente costosa- educación privada no parece ser el problema del señor Rosell. O sí, ya habremos llegado de nuevo a la situación en la que los esclavos tengan hijos ya esclavos al nacer. Que debe ser la condición principal para que la clase empresarial de este país pueda plantearse ser competitiva. Aunque también puede que su incapacidad empresarial se deba a la herencia genética como hijos de practicantes habituales de la cultura del "pelotazo", o del ambiente socioeconómico en que crecieron.
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http://www.elpais.com/articulo/opinion/CEOE/reforma/laboral/elpepuopi/20111030elpepiopi_8/Tes

viernes, 21 de octubre de 2011

Más memoria

He escuchado esta mañana una entrevista a Antonio Basagoiti, presidente del PP vasco, en la que éste, en relación con el final de ETA, abogaba por una "buena memoria y correcta lectura" de la actuación de la banda terrorista como "vacuna para no idealizar y legitimar tanto dolor y violencia". Totalmente de acuerdo. Imagino que el señor Basagoiti no cree que la memoria tenga fecha de caducidad, ya que pervive -en primer lugar e incandescente- en familiares y descendientes de víctimas del terrorismo etarra.
Así pues, ¿porqué no aplicar idéntica receta para cerrar las heridas que más de setenta años después, aún permanecen abiertas en todos los familiares de los asesinados en nuestra guerra civil y posterior dictadura?.

Izquierda y derecha

Al parecer, Mariano Rajoy pretende continuar con esa estrategia de esquizofrenia controlada dentro del PP. Por ejemplo, él, como responsable máximo del partido y presidente del gobierno in péctore se muestra positivo y dialogante respecto al autoproclamado final de ETA; todo un estadista. Por otro lado, las distintas "alas duras" dentro del PP expresan opiniones que van desde no dar ninguna credibilidad al comunicado de ETA hasta persistir en que el final de la banda terrorista se debe a una claudicación del Estado ante los terroristas, por mucho que haya que recurrir a delirantes teorías conspiranoicas para continuar manteniendo algo que contradice cualquier evidencia o relato razonable.
Al parecer esta estrategia es un subconjunto de la teoría global por la cual la derecha ha de presentarse unida y en bloque como única forma de ganar unas elecciones democráticas: así, dentro del PP cabe todo, luego, ya el "jefe" decidirá lo que se hace en cada caso, o como decía Jordi Pujol, lo "que toque". Ideologías las justas y para la venta y propaganda: antes los intereses de ciertos colectivos y "vamos a lo que vamos". Todo lo contrario que la izquierda, escindida y subescindida debido a una autocrítica feroz no exenta de protagonismos y personalismos. Y esto es así desde hace tiempo; Hitler llegó al poder democráticamente. ¡Ah! y siento continuar utiliando los términos izquierda y derecha que, según dicen, están obsoletos.

Paro, despido y competitividad

El señor Rosell, como presidente de la CEOE, ha planteado bajar de 20 a 12 días la indemnización por despido procedente, lo que él denomina eufemísticamente "salida laboral", porque ello, en su opinión, animaría a muchos empresarios a "dar entrada" a otros trabajadores, sabiendo que su despido sería más barato. Desde el punto de vista del empresariado español a eso se reduce todo: inputs y outputs de trabajadores en función de la coyuntura de los mercados. El ex-presidente Felipe González ha manifestado que "el debate debería de ser la competitividad, cuánto ligamos del salario a la productividad", lo cual en estos duros tiempos, es un enfoque más realista y con posibilidades de procurar una economía sostenible, pero está claro que ésta es una forma de abordar el problema del paro totalmente ajena -en general- a la mentalidad de la clase empresarial en este país: saben que la precariedad laboral que promueven con sus contratos basura es incompatible con una competitividad real en un mercado global. Eso de la competitividad lo dejan los empresarios españoles para los estudiosos económicos o para mencionarlo en algún discurso importante, que viste mucho. De donde no hay no se puede sacar, se dice.

Esperpento

Resulta más claro ahora que toda la inversión recaudada por Nueva Rumasa no tenía otro objeto que, pura y simplemente el pago de deudas previas: lo más parecido a una estafa. A principios de este año, cuando comenzó a desvelarse la precariedad de las finanzas del grupo empresarial, el patriarca del clan expuso como garantías ante los inversores -además de su palabra y el ofrecimiento de pegarse un tiro, metafóricamente, claro, se lo prohibe su religión-  la competencia y excelencia profesional de sus hijos, de alguno de los cuales incluso proporcionó a directivos del banco de Santander un informe psicológico como prueba. Ese mismo hijo ha declarado ahora en los juzgados, limitándose a decir que no sabía nada, que ellos -sus hermanos y él-  solo eran administradores de derecho y que se limitaban a ejecutar las directrices que les daba su progenitor, el verdadero administrador del grupo. Lo cual me ha generado -ahora- curiosidad por saber que diría el mencionado informe psicológico.  A la salida del tribunal, José María Ruiz-Mateos, vestido de civil y no de Supermán esta vez, dijo sentirse "orgulloso, feliz y satisfecho" de Nueva Rumasa. "Volvería a hacer el mismo trabajo", concluyó. Estoy convencido que para la representación de un esperpento empresarial tan extenso y concienzudo sólo se dan las condiciones -y los personajes- en este país.