martes, 19 de mayo de 2009

Brotes verdes


Se decía antes de alguien que, además de inteligente, era perspicaz y con dotes anticipatorias -ese tipo de persona que lo ve claro antes que la mayoría- que "veía crecer la hierba". Parece que, en tiempos de crisis eso no es suficiente y el que quiere pasar por profeta de la vuelta a la normalidad, de la recuperación económica, ve -sin ayuda de ningún psicotrópico- "brotes verdes" en la lejanía. Hay metáforas muy visuales. Pero el inconveniente de tener una vista tan aguda, es que como la mayoría no vemos los brotes, acabamos suponiendo que estamos ante falsos profetas. O será porque, curiosamente, es a los responsables políticos de la economía a los que les parece haber crecido un telescopio en los ojos, que tal parece que con su vista arrullen la lejana hierba, como dicen que la voz anima el crecimiento de las plantas.

lunes, 18 de mayo de 2009

Ejemplos


Desplegaba ayer en El País (Cambio de modelo: es el momento) el señor ministro de Industria todo el argumentario "políticamente correcto" en cuanto a cambio de modelo económico, apuesta por la innovación, por el I+D+i, por las energías renovables, etc.. Bajando a lo algo más concreto, defiende el señor Sebastián una industria de la automoción sostenible mediambientalmente, el cambio a modelos de vehículos híbridos y eléctricos. Y como justificación de los 800 millones de euros del Plan de Competitividad del Automóvil que promueve el gobierno del que forma parte, o para muestra de la línea estratégica del gobierno en este sector, un botón: la asignación de la construcción del futuro Audi Q3 a la fábrica de Martorell. No sé cuantos puestos de trabajo del sector del automóvil se habrán salvado con tal designación, pero lo que sí está claro es que como ejemplo al hilo del discurso futurista y bienintencionado o como paradigma del cambio de modelo necesario no resulta ser el ejemplo más adecuado. El Audi Q3 será un modelo elitista (cuyo precio de venta rebasará seguramente los 30.000 €) perteneciente al grupo de los todoterreno de diseño y destinado a competir con otros modelos igualmente elitistas tal como el BMW-X1. Por mucho que se utilice en él tecnología de última generación en cuanto a emisión de gases perjudiciales, con motorizaciones previstas de 2 y 3,6 litros de cilindrada y 211 y 270 CV. de potencia en gasolina o de 3 litros de cilindrada y 240 CV. de potencia en diesel, está muy lejos de la repercusión medioambiental de los vehículos híbridos enchufables o eléctricos puros que el señor Sebastián propone como solución de futuro. Hay veces que conviene quedarse en las Grandes Palabras y no bajar a lo concreto. O elegir mejor los ejemplos.

domingo, 17 de mayo de 2009

La burbuja inmobiliaria


O sea, que el señor presidente del gobierno se ha enterado ahora de los "efectos perniciosos" de la burbuja inmobiliaria y de que, en definitiva, ha estallado. A la fuerza ahorcan. Me pregunto si los datos relativos a la evolución de la renta destinada a vivienda por los ciudadanos, la tasa anual de crecimiento del precio de la vivienda o el hecho contrastable de que ni siquiera servía para proporcionar más viviendas a los españoles, es información que le llega ahora y no hace unos años, siendo como era de público conocimiento. Efectivamente, el PP y su Ley del Suelo insuflaron aire en la burbuja antes de la llegada del presidente del gobierno al ejecutivo en 2004, pero desde entonces, y pese a sus justificaciones actuales en cuanto a que se promovieron políticas alternativas respecto a la vivienda de alquiler y vivienda protegida, lo cierto es que la burbuja continuó creciendo en tanto permitía un crecimiento económico, aunque fuera ficticio y de peligrosas consecuencias. Vino la crisis y ella fué la que reventó, con sólo rozarlo, un globo ya muy hinchado. Ahora el señor Zapatero, propone otras políticas de crecimiento económico, más sostenibles y menos dependientes del ladrillo. Más vale tarde que nunca, pero de un presidente de gobierno yo esperaría más valor añadido en su labor de previsión y anticipación en políticas de tanta repercusión directa en los ciudadanos.

 http://www.elpais.com/articulo/opinion/Debate/propuestas/elpepiopi/20090516elpepiopi_7/Tes

miércoles, 13 de mayo de 2009

Analfabetos

En cada uno de nosotros, hurgando lo suficiente, es posible encontrar aristas, carencias, puntos negros. Lo que distingue a este respecto a los representantes de la derecha en este país es lo poco que hay que arañar en su superficie para llegar a su heredada prepotencia, a su genética falta de respeto por cualquiera que no sea de los suyos, de su clase. Y cuan delicado es su barniz democrático, ese disfraz que han de llevar de continuo y que tanto se nota que les incomoda. Ayer, el señor Rajoy expresó en voz alta -y colérica- su convencimiento de que la mitad -la otra, claro- de la cámara de representantes políticos de los españoles no sabía leer. Para añadir, a media voz -pero audible en el revuelo formado -¡que gente!-, constatación de lo poco que -en el fondo- hemos cambiado en un siglo, cuando Unamuno decía: qué país, qué paisaje, y qué paisanaje, o Machado: en España, de diez cabezas, hay una que piensa y nueve que embisten. Y eso que el señor Rajoy también se ha referido en ocasiones a los suyos (el PP) como una tropa que no hace más que amargarle su diaria y placentera lectura del Marca. Que él si sabe leer.

Continente y contenido


Parece que todas las fuerzas políticas coincidieron ayer -rara avis- en que la educación es un factor crítico y estratégico desde el punto de vista económico en relación con el aumento de competitividad derivado de una mejor formación de los trabajadores futuros. Inmersos en la crisis, queda para otro día abordar la educación como un bien y un derecho social. En todo caso, la medida propuesta por el gobierno como consecuencia de lo anterior: ordenadores para todos los alumnos a partir de 5º de primaria, pizarras digitales, conexión a internet de las aulas. No es desdeñable ese esfuerzo -aunque se me ocurren otros posibles, como el acceso gratuito o abaratamiento significativo de la banda ancha en este país- está bien que las nuevas tecnologías sean de uso común para evitar la brecha tecnológica o el analfabetismo funcional, es necesaria esta inversión en herramientas, en medios, en el continente, pero, ¿y el contenido?. ¿O cree el señor presidente del gobierno que las tecnologías de la información mejoran la información automáticamente?