viernes, 27 de marzo de 2009

¿Justicia?


Uno de los peritos cuyo testimonio ha servido para exculpar de responsabilidad al Gobierno en la marea negra producida por el hundimiento del 'Prestige' es la misma persona que asesoró y aconsejó a los responsables del Ministerio de Fomento el alejamiento del barco como la medida más adecuada. En mi ignorancia legislativa, yo siempre había creído que no se puede ser juez y parte. Puesto que los jueces a menudo expresan su opinión de que ellos no están para impartir Justicia, si no para cumplir las leyes, ¿es ésto legal, al menos?. En todo caso, para no dar lugar a equívocos, no cegarnos con grandes palabras, y no crear expectativas innecesarias, creo que bien podría cambiarse el nombre de Ministerio de Justicia por el de Ministerio de la Legislación.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Paz para todos

En el libro España, sueño imposible -editado con fondos de la Diputación de Castellón, presidida por Carlos Fabra- su autor sostiene que Franco colaboró con el alzamiento que dió lugar a nuestra última guerra civil con el fin de dar a España un régimen de justicia, paz y armonía para todos los españoles. Para todos los españoles que quedaran vivos, se supone. Aproximadamente la mitad, según se deduce de la conocida entrevista de Jay Allen del 27 de Julio de 1936, en Tetuán (oficialmente en Tánger), y publicada en el Chicago Daily Tribune los días siguientes, en la que Franco, reiteraba sonriente su intención de pacificar España al precio que sea en respuesta a la observación de Allen en la propia entrevista, que Franco tendría que matar a media España para conseguir sus propósitos. Seguramente le fallaron los medios, pero tenía claro su objetivo: paz para todos, de una u otra forma.

martes, 24 de marzo de 2009

Síndrome de abstinencia


Excelente el artículo de Jesús Mosterín hoy en El País (Obispos, aborto y castidad) donde se aborda racionalmente el tema del aborto, dando un repaso al argumentario -intencionadamente falaz, de forma habitual- de la Conferencia Episcopal española. Pero, más allá de ese planteamiento racional que, sinceramente, no creo que haga mucha mella en la política de los obispos al respecto, es necesario recordar que la sociedad de este país se rige por normas y leyes civiles, no religiosas. Y que, en todo caso, éstas últimas obligan moralmente sólo a aquellos que se sometan voluntariamente a normas de conducta basadas en creencias religiosas específicas pero no al conjunto de la sociedad, que incluye por igual y como ciudadanos de pleno derecho a agnósticos, ateos y creyentes. Hace ya tiempo que en este país -al menos formalmente- el poder civil y el religioso delimitaron sus ámbitos de actuación, por más que la jerarquía católica continúe padeciendo ese síndrome de abstinencia fundamentalista, integrista y tridentino.

lunes, 23 de marzo de 2009

Corolario a Goebbels



Tengo por seguro que Esperanza Aguirre tiene más frescos en su mente los 11 principios de la teoría de propaganda de Goebbels que cualquier otra normativa o decálogo, civil o religioso. Cada vez que oigo o leo una de sus declaraciones, hago el ejercicio mental de recordar esos principios, y, habitualmente, son varios los aplicados de forma simultánea.
Hace poco, en la Asamblea de Madrid, y a cuento de la trama de espionaje, acusaba a los socialistas de lo mismo. (Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque.) Con la comisión de investigación sobre lo mismo: ya se cerró (Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.). Y a todas horas, y para todo, machaconería reductiva (Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad" y Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.). Y en los siete que quedan por mencionar, tampoco es manca.
Al igual que los mandamientos de la Iglesia católica se resumen en dos, Esperanza Aguirre podría añadir un corolario a los principios de Goebbels: "Tendrás morro sobre todas las cosas".

miércoles, 18 de marzo de 2009

El precio del verdel (o caballa)

No sé si sería el propósito de Jose Luis Barbería ayer en El País (Almuerzo con...Aintzane Ezenarro), pero al proporcionar datos tanto del precio del verdel en lonja (30 céntimos el kilo) como del menú (Tartar de verdel - 12 euros, Dos lomos de verdel asados a la oriental - 24 euros) podría deducirse que la mano se echaba no a los arrantzales, como parece que era el propósito, si no a la propietaria del restaurante de Guetaria donde almorzaron. Por mucho que sea el valor añadido correspondiente a la ejecución del Tartar o del asado a la oriental, parece que hay cosas que no cambian, pese a la crisis.